Me despierto de muy buen humor, parece que la charla con Alex consiguió eliminar esa sensación que tenía en mi estómago y no me dejaba tranquila, aunque ahora mismo es otra la que me deja sin apetito.
Alex juega hoy la semifinal y el Señor Black va a ir a verle, puede que ese partido cambie toda su vida. Me encantaría llamar para contárselo, pero eso solo hará que aumente sus nervios y es lo que menos quiero en estos momentos.
Me asomo por la ventana y veo el mar agitado a causa del viento, tal vez no sea mala idea salir a navegar un rato para despejar completamente mi mente.
Tardo apenas unos segundos en cambiarme y salir por la puerta.
El viento en mi cara mientras la tabla sube y baja debido a las olas hace que los músculos de mi cuerpo se destenses, definitivamente tantas emociones no son buenas.
Una vez que estoy completamente relajada y tengo la mente despejada decido volver a la orilla.
Dejo caer las cosas en la orilla y me siento junto a ellas. El mar esta parecido a mis sentimientos, todos revueltos, tanto que parecen un caos, pero aun así tienen su propio orden y sentido dejando un paisaje maravilloso que observar y con miles de secretos por descubrir.
-Sabía que estarías aquí - me dice Alex a la vez que se sienta a mi lado.
-Lo raro es que tú no estuvieras con las olas que hay.
-He estado ocupado entrenando y prefería pasar el tiempo contigo.
-Muy cursi por tu parte - comienzo a reírme - pero puedes tener tiempo para hacer las cosas que te gustan y estar conmigo.
-Si hicieras surf las cosas serían más fáciles.
-Buen intento, pero vas a necesitar más que eso para convencerme.
-Tampoco perdía nada por intentarlo - se encoge de hombros.
-Me voy a marchar ya, mis abuelos necesitaran ayuda para hacer la comida ¿nos vemos esta tarde?
-No puedo, pero nos veremos en el partido - al oír esto sonrío como una idiota.
Genial Paula como seas así de obvia siempre, vas a estropear todas las sorpresas.
-Bueno pues ya nos veremos en el partido - intento disimular sin éxito alguno.
-Estas bastante rara mofletes - sonríe.
-Creo que yo podría decir lo mismo de ti - su expresión cambia de repente y eso hace que salten mis alarmas.
Después de cerrar el tato de ayer el abuelo decidió darme el día libre, además por lo que me dio a entender, en unos días él y otros miembros importantes de la empresa se iban a marchar de la cuidad para visitar a un nuevo inversor.
Por la tarde llamo a Maya, lo que menos me apetece es quedarme aquí tirada mientras me comen mis propios pensamientos.
Oscar y Javi no están asique supongo que Alex estará con ellos y hayan decidido por fin tener un día solo de chicos.
-Ayúdame a preparar las cosas para la fiesta de esta noche - me dice Maya.
-¿Qué fiesta?
-La que vamos a organizar - pongo cara de sorpresa - pensé que mi hermano ya te habría avisado a estas alturas.
-Pues no lo ha hecho.
-Seguramente es por que anda muy estresado con el partido, se juega demasiado.
-Y tanto.
-¿Qué has hecho Paula?
-¿Por qué crees que he hecho algo?
-Nos conocemos lo suficiente como para saber diferenciar tus tonos de voz y ese claramente es de que escondes algo.
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Fugaces ✔️
RomancePaula lo tenía todo planeado para pasar el verano de su vida con sus amigos, cuando sus padres la dan la noticia de que lo pasará en casa de sus abuelos en California. Lo que al principio parece un castigo, se acaba convirtiendo en el mejor verano d...