trece

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Lo supuestamente peor de todo para JiMin ya había pasado, por fin habían grabado el anuncio donde más contacto físico tendría que tener con YoonGi. Oh, YoonGi. Llevaba días que siquiera era capaz de mirarlo a la cara en condiciones porque sabía que se iba a encontrar con la estúpida sonrisa que le caracterizaba. 

Para su suerte, habían sido días demasiado ocupados, ambos volvían cansados a casa y JungKook había estado cenando con los dos para terminar de ordenar la agenda del dúo de artistas. Así que no, no había tenido oportunidad de estar a solas con el pálido, cosa que agradecía. 

Ahora estaba dejándose maquillar con sus ojitos cerrados, disfrutando de los halagos de su propio maquillador. -- JiMin-ssi, recuérdeme que el próximo día te de una crema hidratante nueva, es mejor que la que te di la última vez. -- Sugirió WooYoung mientras deslizaba la brocha por los párpados del modelo, quien asintió en un susurro. 

-- ¿Le queda mucho a mi novio? -- Inquirió Min entrando en el camerino y posando sus manos en los hombros del rubio. Los vellos del mismo se erizaron ante el repentino contacto, tener esas grandes manos sobre él solo le hacían recordar como las mismas hacía unos pocos días le acariciaban y apretaban sus muslos. 

-- Para nada, YoonGi sunbae. Casi he terminado. -- Ante la respuesta el pálido asintió, quedándose allí regalándole caricias en las orejas y cuello a JiMin. 

El músico le sonreía a través del espejo, y aunque lo que se esperaba el menor era una expresión lasciva y divertida, por alguna razón pudo ver los labios de YoonGi estirados transmitiéndole un poco de paz. ¿Qué le pasaba? -- ¿Tú ya has terminado tus fotos? -- Preguntó y el mayor asintió. 

-- Queda que tú te hagas las tuyas y nosotros alguna en conjunto y terminamos. Por fin, se acabó. Dos días de rodaje y uno de sesión fotográfica... no sé como puedes dedicarte profesionalmente a esto... menos mal que soy rapero. -- 

Park rió un poco notando el cansancio del azabache. -- Bueno, hiciste un gran trabajo, hyung-ah. -- Dijo con voz relajada conectando su mirada con la ajena a través del espejo; y al instante se arrepintió. Min relamió sus labios agachándose un poco para acercar estos hacia el oído y ahí susurrar "No me hables bonito, llevo muchos días sin poder besarte de nuevo y con eso no ayudas a que las ganas se vayan." 

Todo su cuerpo se tensó, siendo consciente de que no podía apartarle de mala manera cuando WooYoung rió. -- ¡Nunca había visto a JiMin-ssi sonrojad- --

-- ¿Quieres terminar ya, Young-ah, por favor? -- Pidió haciendo que el chico se sintiera avergonzado y terminase con los últimos retoques en el rostro de su modelo. 

JiMin inevitablemente se sintió culpable por hablarle de aquella forma, pero había sido en defensa propia, no tenía ganas de tener a dos tontos burlándose de él. Suficiente tenía ya con uno. Pronto estuvo en el set con las cámaras apuntándole. Vestía lo mismo que en el rodaje;  luego portaría algunos trajes más. 

Normalmente disfrutaba en demasía de su trabajo, los halagos, todos mirándole por lo bonito que era, sentirse precioso y admirado por tantos ojos le hacía sentir tan bien... pero ahora le estaba costando. Doce de octubre, en ese día se encontraban, y TaeHyung no había dado señal de vida alguna. 

Entre eso; y lo culpable que se sentía no solo por haber estado besándose con YoonGi; si no lo que era peor, desear profundamente que pasase otra vez, el pobre chico de mejillas abultadas estaba pasando días demasiado pesados.

-- JiMin, gira un poco el cuerpo hacia la derecha... perfecto. -- Pidió el fotógrafo, y él acató cada orden; no sintiéndose demasiado a gusto con su propio trabajo a pesar de que todos en la sala estuvieran halagándole. 

París || Yoonmin KookvHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora