treinta y cuatro

3.6K 304 156
                                        


-- Bueno, entonces ¿Estáis viajando mucho por Estados Unidos? -- Inquirió la mujer que estaba atendiendo a JiMin a través de una sesión online. 

-- Así es, noona, todo ha ido bien por aquí. Gracias por aceptar que estos días las terapias fueran online; era muy importante para mi estar en los conciertos de YoonGi hyung. -- Dijo el chico, mirando la pantalla de su laptop estando sentado en la mitad de la amplia cama del hotel. 

Ella de forma automática sonrió, su paciente le daba mucha ternura a veces, agradecía al cielo por el hecho de que JiMin aceptara tan rápido recibir ayuda psicológica y no lo viera como algo negativo. No sabía de qué manera hubiera acabado el de mejillas regordetas, pero desde luego no hubiera sido bonito. 

Había muchas cosas que solucionar en la vida y cabecita del modelo, nada imposible de tratar ni mucho menos, pero si tenían que trabajar mucho en ello; y era evidente que él estaba poniendo todo de su parte, fue por eso que ella también daría de su parte para hacerle todo más fácil al menor. 

-- Bien, dejemos la charla por hoy, debo de atender a otro paciente... Recuerda todo lo que hemos estado conversando ¿Vale? Y ya sabes s- -- 

Antes de que la mujer terminase la frase, JiMin la interrumpió para completarla. -- Si me pasa alguna urgencia no dudaré en llamarte. -- 

-- Bien, veo que lo sabes, me alegra. -- Rió, contagiando al jovencito que abrazaba un cojín. -- Dale recuerdos a YoonGi-ssi, bye bye. -- 

Con una suave sonrisita fue que el de mejillas regordetas cerró su laptop, una hora hablando con su psicóloga a veces lo descolocaban por completo, posiblemente de hecho fuera la primera vez que se encontraba bien después de una sesión. Tal vez las cosas estaban mejorando, a pasitos pequeños, pero lo hacían. 

>> ¿Dónde estará hyung? << Se preguntó haciendo un rápido mohín con sus labios, desde que se había declarado abiertamente al pálido se sentía como chicle con él, incluso tenía un poco de miedo a estar aferrándose demasiado a la tranquilidad y alegría que su mayor le hacía sentir; no podía volver a ser dependiente de alguien más. 

Pero bueno, su noona era algo que estaba tratando con él y le había explicado que también era algo normal, estar enamorado (y más al inicio) era un total revoltijo de emociones en las cuales se encontraba el querer no separarte de la otra persona. 

Tirándose hacia detrás para quedar tumbado marcó por videollamada al de ojos felinos, quien rápidamente le descolgó. -- Buenísimos días bombón ¿Cómo despertaste? -- 

-- Ya hace rato que desperté, hyung, sabes que no me gusta dormir demasiado. Estuve en terapia online y acabo de terminar ¿Dónde estás? ¿Paseando? -- Inquirió con suavidad. 

-- Nop, estoy comprando unos cuantos regalos para la familia, luego tengo que ir al aereopuerto, llegan Sana y HoSeok-ah ¿Quieres acompañarme? -- 

-- ¡Sí, claro! Casi se me olvidaba que estarán aquí para el concierto de esta noche. -- Sin duda era una alegría tenerles allí. 

Aunque el JiMin de hace un año atrás no se lo creería ni por asomo, había sido capaz de construir una muy bonita amistad con aquellos dos jóvenes que ahora eran pareja. Se sentía bien, era agradable tener amigos, personas con las que poder contar en tus buenos y malos momentos de manera recíproca. 

Él se había acostumbrado a hacerle frente a todo solo.

Pero ya no más.

-- Vale, vale... estoy con JungKook-ah en la última tienda, ya voy para el hotel ¿si? -- Casi que se arrepintió al instante de nombrar a su mánager; el rostro del de mejillas regordetas se había tensado un poco. -- ¿Pasa alg- -- 

París || Yoonmin KookvHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora