t w e l v e

1.3K 186 175
                                        

años atrás.

Cuando Jaemin recibió su carta de Hogwarts el primero en enterarse fue Yoonbin, quien además de ser su primo también era su mejor amigo. Ambos niños tenían esperanzas de que la carta no llegara, pero a mediados de Agosto justo dos días después del cumpleaños de Jaemin, una lechuza parda entró al jardín y dejó el sobre con el sello del colegio.

—Es una pena, realmente esperaba que fueras conmigo a Durmstrang. —exclamó Yoonbin con tristeza.

Jaemin todo ese año había insistido a sus padres de llevarlo a otro colegio junto a su primo y no a Hogwarts. Sus padres se negaban todo el tiempo y sin darle una explicación lógica a su hijo. Durante esa misma semana, sus padres lo llevaron al Callejón Diagon, Jaemin iría con Yoonbin, porque siempre era así, ya que pasaban la mayor parte del tiempo juntos.

—Yo compré mi varita en Gregorovitch, mi padre insistió en conseguirla. —comentó Yoonbin a su primo con suficiencia.—Esa no se ve tan mal.

—No importa quien la hizo, pero si como la usaré. —exclamó Jaemin con una sonrisa traviesa.—¿Puedo usarla, mamá?

—No, ni se te ocurra. —contestó la mujer que apresuradamente tomo la varita y la guardó.

Jaemin hizo una mueca de disgusto y siguió caminando con su primo. Luego de entrar en tantas tiendas comprando todo lo que necesitaría en su primer año de estudio, el chico se sentía agotado y quería volver a casa.  Solo había accedido ir de compras para poder conseguir la varita.

Na Jaemin no tenía una pizca de emoción por asistir a Hogwarts.

—Nos falta comprar el uniforme .—dijo la madre del chico, señalando hacia «Madame Malkin, túnicas para todas las ocasiones». —Entremos.

Los chicos junto a la señora Na entraron a la tienda, que estaba muy concurrida. Varios padres estaban en los sillones esperando a sus hijos. La señora Na fue atendida enseguida por una bruja delgada y simpática.

—¿Hogwarts, verdad? —dijo la bruja sonriente a la señora Na, quien asintió. —Hoy han venido muchos, ven por aquí.

La bruja tomó a Jaemin suavemente por el brazo y lo guió hasta el fondo de la tienda. Fue seguido por su primo mientras que su madre se sentó a conversar con una señora. Jaemin fue atendido por otra bruja quien le deslizó por la cabeza una larga túnica negra y comenzó a tomar medidas mientras colocaba alfileres.

—Te ves horrible. —dijo Yoonbin a su primo.

Jaemin bufó desesperado. 

—Lo sé, no quiero imaginar cómo me veré cuando la túnica cambie al color de la casa que me toque. —exclamó Jaemin con molestia.

—¡Hola! ¿También van a Hogwarts? —preguntó alguien una voz aguda de pronto.

Jaemin se giró y se encontró con dos personas mirándolos. Era un niño y una niña más o menos de su edad. Supuso por la voz que había sido la niña que había hablado.

—No, yo no, gracias a Merlin que no asistiré a ese lugar. —comentó Yoonbin con una voz aburrida.

La niña miró a Yoonbin confundida, pero aún así mantuvo la dulce sonrisa en su rostro y luego miró a Jaemin esperando una respuesta.

—Si. —respondió aburrido Jaemin.

—Genial, mi hermano comienza este año. —señaló al niño pálido junto a ella. —Y este es mi segundo año, Hogwarts es el mejor lugar del mundo. Estoy muy feliz por volver.

𝗔𝗣𝗢𝗟𝗢𝗚𝗜𝗭𝗘 - 𝗡𝗢𝗠𝗜𝗡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora