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Naruto no llegó a casa por la noche, no era extraño, ya que muchas veces su turno se extendía hasta por cuarenta y ocho horas, dependiendo la misión asignada, también solía quedarse en la biblioteca a estudiar y terminaba dormido en alguna de las mesas babeando sobre los libros, de verdad se estaba esforzando mucho para convertirse en un buen Hokage, ya era chunin, muy pronto tomaría los exámenes jounin, después los ANBU, esto último no era un requisito indispensable, pero después de una conversación con Sai que terminó con éste restregandole a Naruto que lo había superado de nivel a los quince años, el rubio decidió que no se quedaría atras. Francamente para Sakura era una tontería, pero lo que sea, no sé interpondría en el camino del futuro Hokage.
Pasó toda la noche y la mañana siguiente pensando en las palabras de Hinata, no tenía por que, pero tampoco podía evitarlo, por otra parte, también sentía un poco lo que le dijo, no quiso ser demasiado dura pero en ese momento su temperamento había desbordado y si se contuvo para no golpear a la chica fue solo por un milagro.
Pasó su turno como en un sueño y se encontró para comer con Ino en la cafetería de siempre.
Sin perder el tiempo le contó a su mejor amiga lo que había pasado con la Hyuga y no se decepcionó al ver lo indignada que estaba la rubia, despotricando contra la morena.
—¿Pero cómo se atreve? Ella no te conoce en absoluto, estuvo totalmente fuera de lugar decirte algo así, digo, puede pensar lo que quiera pero decírtelo de frente es una cosa muy distinta. Y los Hyuga presumes tanto de su dignidad y su comportamiento controlado ¡Ja! Si pudiera le metería un poco de sentido a esa chica.— Fijo haciendo pedazos una servilleta de papel.
Sakura le sonrió un poco intentando calmarla.
—Puedo intentar comprender por qué lo hizo, está herida. No he podido hablar con Naruto pero puedo suponer que al fin ella se atrevió a confesarle su amor y él la rechazó.
—Vamos Sakura, todas las chicas hemos tenido rechazos, pero eso no nos da derecho a ser crueles… bueno ¿Le contarás a Naruto lo que sucedió?
Lo pensó un poco, si bien quisiera ahorrarle una preocupación a su chico, no podía ocultarle algo así, el trabajo de un Ninja depende de la confianza en sus compañeros y muchas veces ella o Naruto eran asignados con Hinata por qué sus habilidades se combinaban bien, pero ahora no podía confiar en que la Hyuga cuidara su espalda y la de Naruto, además tampoco le gustaba ocultarle cosas, fueran cuáles fueran las circunstancias.
—Sí— dijo con decisión —No dejaré que le diga nada a Hinata, ya tiene suficiente con lo que le dije y estoy segura que la discusión fue al calor del momento y el despecho, no deseo que se sienta humillada.
Ino suspiró, la frentona era demasiado buena para su propio bien, si a ella le hubieran dicho algo así, encontraría la forma de vengarse, fuera Hinata Hyuga o no. Suspiró de nuevo, no haría nada en contra de la pelinegra por respeto a los deseos de su mejor amiga, sin embargo tampoco sería lo mismo de siempre, no hasta que Hinata hubiera ofrecido disculpas a su querida amiga.
Cómo la tarde anterior, caminaron juntas hasta la clínica de salud mental, sin embargo antes de llegar fueron interceptadas por un ANBU diciéndoles que el Hokage solicitaba su presencia en la torre. Se dirigieron allí rápidamente y en el camino se encontraron con Sai que también fue llamado a la torre.
Caminaron juntos en silencio y al llegar Kakashi fue al grano.
—Más temprano recibí una carta de Sasuke, como dijo Naruto, solo escribió "resuelvanlo", supongo que nos presumirá lo mucho que tuvo razón en la cara durante algún tiempo. Cómo sea, también recibí un informe de Sai, justamente, más temprano. Me informó que uno de los dirigentes del nuevo grupo terrorista es, lamentablemente, Kido, un ex ANBU raíz al que descartamos como amenaza tras la muerte de Danzo, su interés es prácticamente el mismo que el antiguo consejero, imagino que sigue soñando con hacer de Konoha una potencia ninja, destruir la alianza y moverse en contra de las otras aldeas. Un plan loco y tonto si me preguntan. Su misión será encontrar a Kido o cualquier información que pueda haber sobre él y sus seguidores, desapareció esta mañana antes de que Sai me informara sobre su investigación, otros ANBU y Magire, un Ninja médico, también fueron perdidos de vista, se presume su participación en los hechos delictivos.— Sakura recordó perfectamente a Maguire, además de ninja médico, también se dedicaba a la investigación y según recordaba Sakura, fue el único que mostró inconformidad sobre la clínica y no se involucraba para nada con la salud de los niños en las horas que donaban todos los médicos y enfermeras.
Con todo dicho, fueron despedidos y el grupo salió de la torre y se dividieron para abarcar más espacio. Sakura iría al hospital, vería que podía recordar sobre el médico, examinaría a fondo su oficina y todos los lugares en los que solía pasar tiempo. Ino iría a la casa de Magire y Sai a la de Kido y se moverían después a los hogares de los demás ANBU. Quedaron de verse a la mañana siguiente en una de las oficinas en el edificio de interrogación y compartrían sus hallazgos.
El resto de la tarde de Sakura fue deprimente, Magire, al parecer, cuidaba mucho no dejar pistas en ningún lugar, su oficina estaba completamente limpia, de hecho, parecía como si nadie hubiera trabajado ahí, ni una mota de polvo. Lo único que encontró extraño fue ver en su librero un par de tomos sobre clonación genética y fusión de células de persona a persona, raro, pero al ser un médico ninja investigador no podía sacar ninguna conclusión a menos que comparara las asignaciones que se le encomendaron con los libros. Tomó nota mental de hacerlo después de verificar el laboratorio.
En el laboratorio tampoco hubo suerte, ni una sola cosa se podía ligar al médico traidor, su lugar de trabajo relucía, e incluso olía a limpiador, sin duda era una persona sumamente cuidadosa. Dándose cuenta que de ese lugar tampoco sacaría nada, pasó por administración y recogió las asignaciones a Maguire de los pasados seis años y también cargó con dos cajas llenas de reportes de tales investigaciones, sin duda sería una larga noche verificando todo eso.
Se dirigió a casa con paso firme, si una noche en vela podía ayudar a capturar al imitador de Sasuke, lo haría con gusto.
Al llegar a casa vio que las sandalias de Naruto estaban presentes, así que con una sonrisa se adentró en la sala de estar y lo vió recostado tomado una siesta, sus ojos se comenzaron a abrir lentamente y esos orbes azules que adoraba la enfocaron.
—Sskura-chsn— murmuró aún adormilado —T' extrañée.— Un bostezo interrumpió sus palabras y Sakura sonrió, había extrañado estos momentos con él, aunque solo fue un día y medio sin pasar tiempo a su alrededor, fue un día y medio muy largo.
—Sí, y yo a ti— Dejó las cajas en una esquina y levantando la cabeza del rubio, se sentó en el sillón y posó esa cabeza de chorlito en sus muslos, comenzó a pasar sus dedos sobre el sedoso cabello— ¿Que tal tu día?
—Mmmn, bien—El rubio cerró los ojos disfrutando los mimos —Patrullamos los límites del pueblo, de hecho la seguridad se incrementó de nuevo, algo pasó pero no me enteré de que fue.
—Yo sí, se descubrió la identidad de quién maneja los hilos de la organización criminal.
Naruto la miro pidiendo más información.
—Es un ex ANBU raíz, un médico ninja, y otros ANBU. Traicionaron a la aldea.
Naruto se puso rígido y apretó los dientes, no podía imaginar por qué una persona, un ninja, traicionaría su hogar, el lugar que estaba obligado a proteger, a veces perdía la esperanza en lograr que algún día el mundo estuviera en paz.
—Malditos sean, han matado a tanta gente, a sus propios compañeros.
—Sí, al parecer se fueron sin causar alboroto, no tuvimos ninguna emergencia en el hospital hoy, de hecho estuvo bastante tranquilo, para variar.
—Me alegra, no podemos seguir perdiendo vidas.
Se quedaron en silencio con Sakura peinando el cabello largo de Naruto hasta que el estómago del rubio gruñó, era hora de alimentar a la bestia, él sonrió nada avergonzado y se levantó de las piernas de la pelirrosa jalando su brazo para llevarla con él a la cocina.
—Recogí la cena de camino a casa, tenemos gyudon, tempura, miso, ramen y dangos y anmitsu para el postre.
—Vaya, hiciste muchas paradas hoy.
—See, solo tenía antojo de todo eso, y además como se que amas los dulces, te los conseguí de la tienda que te gusta.
Sakura sonrió con cariño, siempre la estaba consintiendo.
Sirvieron la cena en un agradable silencio y al comenzar a comer la chica decidió que era momento de informarle lo de la noche anterior.
—Así que… me encontré con Hinata ayer.
Los ojos de Naruto crecieron un poco y tragó saliva.
—Mierda, no tuve tiempo de decirte.
—Tranquilo, no fue necesario— tomó la mano de Naruto —En realidad como que puedo adivinar que sucedió.
Entonces prosiguió a relatarle el mal trago que la hizo pasar la chica.
—Ugh, lamento mucho que hayas tenido que soportar eso Sakura-chan, nunca creí que te enfrentaría de esa manera. Hablaré con ella mañana mismo, no está bien lo que hizo.
—No, Naruto. No le dirás nada. —lo interrumpió con firmeza al ver que iba a discutir —Escucha, ella está herida, tal vez si no la hubiera encontrado ayer ella ni siquiera me habría dicho nada, pero la abordé en un momento en que sus heridas son frescas y se desquitó conmigo. Ambos sabemos que ella no es una mala persona, recapacitara y estoy segura que incluso me pedirá disculpas.
Él sabía en su interior que lo que Sakura decía era la verdad, sin embargo no significaba que no estuviera molesto con Hinata por como trató a su mujer.
—Bien, espero que tengas razón ¿Crees viable decirle esto a Kakashi? Ya sabes, no podemos confiar en un compañero de escuadrón si éste nos desprecia.
—Por el momento creo que no será necesario. Yo estaré con Ino y Sai hasta que cumplamos la misión y tú estás en las rotaciones de vigilancia, según mis cálculos, no te tocará formar equipo con Hinata hasta en un par de semanas.
Naruto pensó en ello y estuvo de acuerdo con ella, si en ese lapso de tiempo sucedía otro incidente con la Hyuga, entonces hablaría con Kakashi para que no la asignara con ninguno de ellos en un buen tiempo.
Cambiando la conversación después de eso, hablaron sobre sus días y después Naruto fue a la cama y Sakura se sentó en la mesa con la gran caja traída desde los registros y comenzó su investigación, sin duda sería una larga noche.

Por la mañana Naruto la halló dormida sobre la mesa, babeando un poco en un pergamino, puso café a calentar sin hacer ruido y cuando estuvo listo lo sirvió en una taza para ella, movió su hombro ligeramente y Sakura comenzó a despertar después de dormir solo un par de horas. Sin una palabra aceptó la taza y la vació de manera rápida.
—Gracias Naruto— le sonrió aún medio adormilada, y con la mente comenzando a aclararse, recordó que hubo un reporte de misión muy extraño. Según lo descrito, Magire fue asignado con un grupo ANBU a recabar pruebas después de la guerra, específicamente en el monumento a Hashirama y Madara, donde Naruto y Sasuke pelearon, aparentemente no había encontrado ninguna prueba viable, pero eso probablemente era mentira, allí hubo sangre, mucha, sudor, cabello y los restos de los brazos perdidos de esos dos idiotas, además del rastro de su chakra. Podía apostar que lo recolectaron y guardaron para sus propios fines, pero en este momento no podía imaginar para que exactamente.
Con una sonrisa se levantó de la silla para ir a ducharse y encontrarse con sus compañeros cuando un estruendo cimbró la casa y las ventanas se cuartearon. Mirando a Naruto, vio el momento exacto en que la realización cayó sobre él. Estaban atacando la aldea. Un fuerte ataque si la explosión era prueba de ello; con una mirada a Naruto ambos se pusieron en acción, con los músculos todavía agarrotados de la posición en que durmió, el rubio le ganó en llegar a puerta y ponerse las sandalias.
—Iré allí, ten cuidado Sakura-chan.
Lo vió marcharse como un rayo amarillo… no, ese era el apodo de su padre, más bien era el rayo naranja.
—Ten cuidado Naruto— murmuró a su estela cuando él ya había desaparecido.
Con rapidez se calzó las sandalias y recorrió el camino solitario de su casa a la aldea, pero a mitad de camino una sombra se interpuso.
—Sakura—Susurró la figura. Y el corazón de ella bailó de felicidad en su pecho, había regresado. Por fin.
Con un suspiro de felicidad se acercó a él y lo abrazó, Sasuke correspondió a su brazo con cariño y le murmuró ”te extrañé mucho, mi amor"... Y Sakura se puso rígida en sus brazos. No. Él no era Sasuke-kun. Él nunca le habría dicho algo así. Sin embargo no pudo decir nada por qué sintió un pinchazo en el cuello y su cuerpo pareció desconectarse de su mente y cayó al suelo. Antes de que la conciencia la abandonara, sintió como unos brazos, diferentes a los del Sasuke impostor la cargaban sobre su hombro.

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Hola!
Ahora, sé que estoy reciclando personajes, y en esencia la historia va un poco apegada a Sakura Hiden con obvios cambios *ejem-trio-ejem* en la historia para hacer que sea lo que me imagino que habría sido si Kishimoto no le hubieran tenido miedo al éxito ^w^. En fin, espero que si alguien sigue leyendo esta historia, le esté gustando.
Hasta la próxima 🤭

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