La rueda comenzó a girar ese día soleado por la mañana, Sasuke y Naruto fueron llamados a la oficina del Hokage, tenían misiones que cumplir fuera, según le informaron a Sakura mediante cartas enviadas con invocaciones al hospital, Sasuke no iría muy lejos y llegaría ese mismo día al atardecer, Naruto por otro lado, se demoraría un par como mucho.
No parecía que fuera un día diferente a cualquier otro cuando Sakura salió del edificio junto a su siempre fiel amiga rubia, y por el camino encontraron a Sai, así que fueron juntos a cenar, la pelirrosa, no queriendo ser la tercera rueda, además que ambos se estaban poniendo un poco asquerosos con los toqueteos debajo de la mesa, se disculpó en cuanto hubo terminado de comer y caminó a casa bajo los primeros rayos de la luna, esperaba que Sasuke ya estuviera en casa, y no hubiera tenido ningún inconveniente en la misión, últimamente no le gustaba estar sola en casa y menos ahora que Hinata ya sabía la verdad, no dudaba que iría a buscarla para volver a insultarla.
Mirando la casa a lo lejos, sintió un escalofrío poco usual, la casa estaba a oscuras, lo que indicaba que Sasuke aún no llegaba, se acercó lentamente por el camino de entrada, mirando fijamente hacia adelante, algo estaba mal, pero no podía decir exactamente qué. Entró esperando dejar afuera el sentimiento que la ponía nerviosa, pero al cerrar la puerta sólo se hizo más fuerte.
Dio dos pasos dentro cuando una voz desconocida le habló.
—Haruno Sakura —se tensó y dejó de respirar por la impresión. —El consejo tiene una pregunta para ti ¿Estás de acuerdo en dejar la aldea y la relación que mantienes con Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto?
—¿De qué hablan?
—Limítate a responder la pregunta— ella no comprendía nada, pero de todas maneras la respondió con honestidad.
—No, nunca los dejaré.
—Es una lastima. Procedan.
Un grupo de ANBU cayó sobre ella tan rápido que casi no los vió. Lanzándose hacia atrás salió por la puerta con nada de elegancia y destrozándola en el proceso, pero no iba a pelear dentro y acabar con la casa, hoy no, al menos.
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Sasuke estaba de mal humor, la misión había sido una completa pérdida de tiempo, estuvo dando vueltas sobre sus mismos pasos una eternidad antes de decidir dejar el maldito mapa que le dió Kakashi y buscar el pueblo él mismo. Resultó que en el lugar no sabían nada de un ataque de bandidos y resolvió que la información era solo un mal chiste, de cualquier manera era su obligación asegurarse que la pequeña aldea no estuviera en peligro, así que dió vueltas por todos lados y usó sus ojos, pero no vió ningún indicio de actividades ninjas ni nada parecido.
Habían sido engañados y caería sobre Kakashi con todo su mal humor, se suponía que las misiones eran investigadas antes de que los shinobis fueran enviados a cualquier lado, por cuestiones de seguridad.
Apenas había puesto los pies dentro de la aldea cuando un sismo lo sacudió, solo que no era un sismo, comprendió.
Nada lo preparó para el estremecimiento de temor cuando se dió cuenta lo que pasaba.
Sakura
Como un rayo se dirigió al área donde ubicó el chakra de su mujer.
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Sakura ya estaba cansada, diez anbu la atacaron, quedaban siete, pero uno de los caídos había logrado lastimarla en el cuello con un kunai envenenado, y estaba surtiendo efecto, sí se hubiera tardado una fracción de segundo más en moverse… estaría muerta, su cuello rajado de un lado a otro, y eso le dijo que iban realmente en serio. Sus órdenes eran eliminarla y no había nada que los disuadiera de lograrlo, podrían pasar días pelando y ellos seguirán intentándolo.
Por todos los dioses, sus músculos estaban ardiendo. Reconoció el veneno como uno que ella misma había diseñado, ah, la ironía. Tenía un antídoto, claro, pero no con ella, nunca pensó que sus propios compañeros shinobi la atacarían en su propia casa, no después de lo de Kido. Pero ya no importaba, si no se daba prisa en huir o ganar, sus extremidades dejarían de funcionar y sería un blanco fácil ¿Qué hacer? Se dió cuenta pronto, cuando un par de sus oponentes la orillaron hacía una trampa de hilos de chakra que apenas alcanzó a evitar, que no podía ganar, no en esas circunstancias y no sin usar el sello, y no quería usarlo ahora. Así que corrió hacía el pueblo, no se atreverían a atacar entre la gente y ella podría llegar a la torre Hokage para solicitar la protección de Kakashi, y si no, al menos encontraría aliados, tal vez Ino y Sai seguían en el bar, Shikamaru probablemente aun estaba en la torre y el capitán Yamato solía dar largos paseos antes de ir a la cama si no estaba en misión. Escuchó cómo iban detrás de ella y el que parecía el líder, gritaba órdenes para no dejarla seguir adelante.
Avanzando entre los árboles y con la vista borrosa por el veneno, no pudo esquivar a uno de los anbu que se lanzó sobre ella por la derecha y ambos cayeron al suelo, llevándose ella la peor parte y su brazo rompiéndose en el momento en que tocó tierra. No podía moverse, se dió cuenta demasiado tarde, pronto no podría hablar, no podía hacer nada, excepto mirar como el hombre con una máscara de gato se puso de pie para buscar una de sus armas.
Sin decir una palabra y con rapidez, le lanzó un kunai a la garganta. Cerró los ojos sabiendo que era su fin… pero el arma nunca tocó su cuello, en cambio fue salpicada de ¿Tinta?
Sai descendió de un ave y cayó sobre el anbu, con una expresión parecida al enojo. Ino también llegó y se apresuró a su lado. Nunca había estado más feliz de verla.
—Sakura ¿Qué…?—la rubia fue lanzada a los árboles con un jutsu de agua brutal, y solo pudo ver cómo su cuerpo se perdió en la oscuridad.
Malditos anbu, maldita consejeros ¿No les importaba atacar a sus compañeros? ¿Cuáles habían sido exactamente sus órdenes?
Mientras Sai luchaba con dos, otros tres se acercaron a ella con rapidez, tenían claro su objetivo y nada los detendría.
El impacto que derribó a uno de ellos pudo haber pasado por desapercibido sí hubiera parpadeado. Después siguió el segundo, siendo electrocutado. El tercero sufrió la misma suerte.
Sasuke
Sasuke había llegado, y supo que estaba a salvo, él nunca dejaría que le pasara nada.
Sai estaba ocupado con el segundo oponente cuando una sombra se movió a su izquierda, Sasuke no lo vió por que estaba de espaldas vigilando el perímetro.
—Sas…—apenas comenzó a susurrar su nombre cuando una sombra más oscura detuvo al último hombre que quería matarla.
Shikamaru
Gracias a los dioses. Nunca estuvo más feliz de ver a sus compañeros que en ese momento.
—¿Qué está pasando aquí?
Sai miró de reojo al Nara mientras se concentraba en derrotar al anbu.
—No lo sé. Ino y yo estábamos saliendo del restaurante cuando sentimos el temblor, supimos que era Sakura y nos apresuramos hacia aquí. Querían matarla, mande a uno de mis animales de tinta para que se interpusiera en cuándo uno de ellos lanzó un Kunai a su garganta.
—Ino—susurró ella, ya con dificultad para hablar.
Sasuke se acercó rápidamente arrodillándose a su lado una vez asegurado el perímetro. —Sasuke, busca a Ino.
—No—le respondió duramente —tu me necesitas más.
—Por favor—le rogó— debe estar herida, la golpearon muy fuerte… por favor.
Sai la miró en cuanto dijo eso y solo logró que el Anbu lo golpeara en el rostro haciéndolo retroceder, sabiendo que no tenía oportunidad, el hombre se internó en el bosque y Sai, se lanzó detrás de él, esperando que el Uchiha fuera a buscar a su novia y que ella estuviera bien.
—¿Qué veneno es?— le preguntó Shikamaru.
—Librio. El mío. Necesito el antídoto.
Él asintió, ya conociendo los efectos de uno de los venenos más mortales que había creado la pelirrosa.
—Sasuke, puedo aguantar un poco más, pero necesito que busques a mi amiga.
El pelinegro apretó los dientes, no quería dejarla, pero rápidamente se dió cuenta que Sakura se enojaría mucho con el si dejaba a su mejor amiga perdida en el bosque y… él se sentiría un poco mal si lo hiciera, había sido por que quiso ayudar a Sakura que fue atacada.
—Bien, Nara. Vigila.
Sin más se internó en el bosque con el Sharingan brillando en su ojo, así sería más rápida la búsquedas. Encontró a la rubia desmayada a los pies de un árbol, su pie parecía estar en una posición que no debería estar y una rama la había atravesado en el hombro, cuando se acercó más, pudo ver que salía por su espalda. Bueno, ahora si se sentía un poco mal por no haber querido ir por ella, la lastimaron por proteger a su mujer y aunque había logrado resultados deficientes, siempre le estaría agradecido por siquiera intentarlo. Creando un brazo de chakra, la cargó y caminó de regreso a Sakura.
Sai había regresado y estaba atando a los anbus inconscientes, mirando a la rubia en los brazos de Sasuke, deliberadamente apretó más los hilos de chakra. Malditos anbu, siempre creando problemas. Al terminar con ellos, rápidamente se acercó a su novia y la tomó de los brazos de Sasuke, con un asentimiento rígido le dió las gracias y se perdió en el bosque, dirigiéndose rápidamente al hospital.
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Somos uno
FanfictionUna vez mas, el equipo 7 deberá tomar una dura decisión sobre el futuro ¿serán lo suficientemente fuertes ésta vez? Cuándo el campo de batalla es desconocido, las decisiones se desdibujan tanto en la mente como en los corazones. Naruto no es de mi p...
