PARTE 2 -Capítulo veintiséis: El aullido del morfóro-

7 1 0
                                    

Kassandra y el sujeto que la estaba cargando salieron disparados de la sala y corrieron hasta la salida. Kassandra entreabría los ojos poco a poco hasta que finalmente pudo ver a Ciké.

Él derribó la entrada y a varios robots, mientras que otros pelotones de agentes salían tras él.

Corrió lo más rápido que pudo a uno de los carros que estaban en el estacionamiento. Robó uno de los que no tenían seguro y se fue junto con Kassandra a toda velocidad mientras varios autos policiales lo seguían a todo gas.

Kassandra, estando en el asiento delantero a lado del conductor, trató de recuperar la postura; pero le era imposible porque se sentía muy débil y adolorida.

Los agentes robots disparaban sin piedad al auto, pero Ciké se encargó de esquivar muchos de los disparos eléctricos de los agentes moviendo y derrapando el auto de una manera tan inusual que a los agentes robots se les complicaba acetar al menos un disparo.

En un momento de crisis, Ciké no pudo esquivar uno de sus disparos más potentes y el auto salió disparado hacía un edificio; hiriendo a muchas personas que estaban ahí.

Ciké tomó a Kassandra, corrió hacia la pequeña avenida a lado del edificio y se perdió en la oscuridad.

Los robots los siguieron, pero cuando Ciké tomó otro auto que estaba entreabierto; finalmente se deshizo de ellos tomando rutas que eran difíciles de seguir.

***

Pasaron varias horas para que Kassandra recobrara la cordura.

Seguían en el auto. Kassandra volteó lentamente hacia la ventana del auto para visualizar una carretera vacía que se movía a toda velocidad.

Ella ahora volteó hacia el conductor y vio a Ciké. No estaba transformado en un humano; pero se le veían rastros de sangre azul y roja en sus manos y en su cara.

Kassandra le empezó a hacer preguntas.

Ciké le dijo que la había rescatado infiltrándose al reclusorio al seguir el rastro de los agentes robots después de que la capturaran.

Asesinó a un oficial y tomó su sangre para hacerse pasar por él.

Le dijo que tuvo mucha suerte de que lo asignaran a su caso, ya que no tenía ni la menor idea de que hacer cuando se infiltró.

Pero antes de seguir con su historia, él le pidió perdón. Le pidió perdón por todo.

Le dijo que verla sufrir mientras él seguía las ordenes de esa "zeachzizili" fue una experiencia horrible para él. Él quería salvarla para cumplir su parte del trato; pero algo que no le dijo fue que también la salvó porque la amaba.

Kassandra se compadeció por un momento de Ciké; pero no lo suficiente como para derramar una lagrima por él. Sin embargo, cuando mencionó lo de la parte del trato, ella le dijo que se detuviera. Él le dijo que lo haría en unos minutos para estar seguros.

Ella tuvo que aceptar, no tenía las fuerzas suficientes como para pelear con él.

Cuando Ciké se dirigió a unos pastizales con grandes líneas de transmisión de energía, Kassandra no pudo esperar y le dijo que tenían que regresar. Ella tenía que regresar por su hijo. Por Adrián.

Ciké le dijo que eso era imposible. Ella ahora era una fugitiva de la ley. Regresar sería como un suicidio.

Kassandra, por el impulso de la situación, le gritó que no le importaba, ella no podía dejar a su hijo así. Él tenía que cumplir su otra parte del trato.

Entre Sombras-Planeta AtmosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora