Recuerdo una mueca perspicaz en la cara de mis amigos mientras agitaba mis cartas frente a ellos. Había insistido en evidenciarles lo ingenuos que se verían cuando sus cartas fueran adivinadas a merced de sus miradas. Movía los hilos en secreto y las cartas se revelaban frente a ellos. Se inclinaban escépticos hacia la baraja y la examinaban tratando de encontrar los detalles disimulos. Inventaban excusas plausibles que encajaran con los hechos, pero ninguna con un rumbo concreto. Rebosé una risa austera que recorrió la sala como una invitación desafiante. Entonces sucedió la hazaña nuevamente. Ahora no descuidaban ni uno de mis movimientos. Actuaban desde distintas perspectivas y desnudaban cada una de mis intenciones. Pregunté: << ¿Su carta es un As de Diamantes?>>. No asintieron. Su gesto tenía un mensaje diáfano. Mi montaje dejó de ser magia en ese momento. La divinidad había muerto o, por lo menos, ya no era necesitada.En un sentido impersonal, habité un rincón de la mente de Dios. El consuelo de la ignorancia me daba amparo en aquella oscuridad pasajera y las voces de la superstición me conmovían en mis noches de sueño. No obstante, la belleza y sutileza de mi realidad comenzaba disfrazando los hechos; la de mis amigos, por otro lado, con la revelación de la mía. Así comprendí que hasta los actos más extraordinarios tarde o temprano dejan de serlo, pues la curiosidad siempre nos impulsará fuera de los pensados "límites". Ese día marché intranquilo por aquellos ojos que palidecieron mi voluntad. Si cerraba mis ojos, los suyos se abrían. Busqué la serenidad de apariencias foráneas, pero ahí residían las mismas inquietudes. En la acera, a través de los cristales empañados y en los escaparates en saturación. Deambulé hasta toparme con el inmenso firmamento. << ¿Cómo moverá sus hilos el titiritero del universo?>>, pensé. Con el ofrecimiento de las masas colindantes, asimilé finalmente las miradas. No me consternaba que me observaran, sino que yo no pudiera observar el mundo con indistinguible semejanza.
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Cutícula
Cerita PendekRelatos acumulados y compuestos por la ficción encontrada en el deslumbre cotidiano de mi ciudad.
