Elisa

266 5 0
                                        

Silencio.

Otra vez la sangre surcaba por su brazo.

Otra vez escuchaba en su cabeza aquellas voces.

Otra vez anocheció entre lágrimas .

Anocheció entre sangre.

Anocheció con un bote de pastillas recostado en su mesilla.

Anocheció con ganas de nada.

Con ganas de marcharse.

El problema fue

Cuando a la mañana siguiente despertó.

Muerte en vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora