Llueve.
Por fuera, pero también
por dentro.
Siento como cada vez es más intensa
y nunca para.
Me estoy cansando
de esperar a ese sol que nunca aparece,
me estoy cansado
de esta oscuridad que nunca acaba.
Me estoy cansando de mí,
y eso es lo que más me preocupa.
No sé esperarme,
no sé cesar.
Sólo sé llover.
Llover sin parar.
Porque al fin y al cabo,
no solo llueve por fuera.
Y la lluvia interior,
también cala.
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Muerte en vida
KurzgeschichtenTodos somos como un grueso libro. Necesitamos que alguien llegue a leer hasta el final de nuestra historia. Pero todos se cortan con la última página, y no acaban de leer.
