Salí por la ventana, no sabía exactamente porque hacía esto, pero si Max me necesita ahí estaré.
Caminé al parque, si me llevaba el carro sería muy obvio, mejor caminé. La madrugada era algo fría, así que llevaba un suéter, en mi mente pensé que no habría nadie en las calles, pero para mí sorpresa había algunas personas haciendo sus actividades normales, estaban en fiestas, y en otras cosas, así que caminé rápido. Llegué al parque, que en realidad están muy iluminado. Busqué a Max con la vista, hasta que vi una figura caminando de un lado a otro, vestía totalmente de negro, supe que era el, me acerqué con cuidado.
- Hey, ¿Todo bien? - Max me miró y me abrazó, fue un abrazo largo, al principio me confundí, luego me sentí tranquilo y en paz, así que lo abracé de regreso, y ahí estábamos, abrazados bajo las luces de Navidad.
- Perdón- se separó y se sentó en una banca, yo lo seguí y me senté a su lado.
- ¿Qué pasa?
- Mamá quiere verme.
- Oh, ya.
- Mamá nos dejó cuando era un niño, y viene ahora a decir que quiere verme, es una mierda, todo lo que me diga es una mierda.
- Vale, tranquilo- le acaricié la espalda.
- No pienso verla Thomas. - se veía mal.
- No lo hagas. - Él sonrió y me miró fijamente.
- Hace frío ¿No? - dije eso para romper la tensión
- Si, hace frío. - Max se levantó
- Ven conmigo.
- ¿A dónde?
- Vamos, Confía en mí. - él me sonrió
- Vale, confiaré- caminé hasta llegar a una motocicleta.
- Eres todo un cliché adolescente.
- Jajaja, es verdad, lo soy. Vamos, súbete.
Nos subimos en la motocicleta, y empezó a conducir a otro lugar, iba jugando en la moto, por un momento dejé de preocuparme por el posible accidente automovilístico en el que podía terminar esto y me enfoqué en el aire, y en Max. Llegamos a una especie de edificios abandonados.
- Genial, Dime que no eres un asesino en serie por favor.
- Jajajajajajaja, te dije que confíes, ven, sígueme.
El comenzó a caminar al edificio, tenían unas escaleras en la parte de atrás, así que subimos en esas escaleras, al llegar arriba el aire era muy fresco, agradecí traer un suéter, Max se detuvo en la parte de la orilla, me acerqué, y ahí estaba, la cuidad, muchas luces, todo muy lindo. El cerró los ojos y respiró profundo.
- Wow.- me limité a decir.
- Lo sé- lo mire, el me miraba fijamente.
- ¿Vienes aquí seguido?
- A veces, solo con personas especiales. - sonrió
- Ya, a Star le debió encantar. - el dejó de sonreír un segundo, luego me dió una mini sonrisa.
- Si, le encantó. Pero no hablemos de eso.
- Vale, como desees- me senté en la orilla, el me siguió.
- Tal vez si hable con ella.
- ¿Con tu mamá?
- Si, no sé, ¿Qué opinas?
- Eso depende de que tan bien te sientas con eso.
- Jamás me sentiré bien con esta mierda. Pero tengo algunas preguntas.
- No, Max, no hagas eso.
- ¿Qué? - el me miró con confusión.
- Vas a pregúntale por qué te dejó, y cualquier respuesta que ella te dé, solo va a joderte más.
- ¿Tú crees?
- Si.
- ¿Entonces que hago?
- No tengas muchas expectativas, y trata de perdonar.
- No soy de los que perdonan tan fácil.
- Mejor inténtalo, si no funciona, bueno, no es una obligación que hables con ella.
- Tal vez.
Me levanté, el me miró.
- Grita.
- ¿Gritar? - Max me miró, se levantó y sonrió.
- Es lo que dije.
- Vale- Se colocó las manos alrededor de la boca y Gritó muy fuerte, yo lo seguí, y ambos parecíamos estúpidos gritando.
- ¿Y bien?
- Ayudó, gracias por estar Thomas.
Me abrazó otra vez, yo lo abracé también, fue un abrazo lindo, me puse muy nervioso cuando él puso su cara en mi cuello y suspiró, pero traté de calmarme.
- Para eso están los amigos. - él se separó y sonrió un poco.
- Claro.
- Bueno, creo que ya es hora de volver.
- Supongo que sí.
El me llevó al parque otra vez, ya estaba amaneciendo.
- Adiós Max.
- Nos vemos pronto Thomas.
Caminé hasta mi casa, lento y tranquilo, dejé a Max en el parque, quería que ya no se sintiera mal, es un buen amigo, y lo quiero mucho, es algo que no había sentido jamás, algo raro, mi mente sabía una cosa, Max me hacía sentir bien, querido y entendido, quería hacerlo sentir de la misma forma que el me hacía sentir.
Entré por la ventana de mi casa, en mi habitación, todo estaba obscuro, así que me senté en mi cama, seguía pensando en Max.
Max
- ¿Llegaste bien a casa Thomas?
- Oye.
- Podrías responderme para sentir algo de alivio.
- ¿Thomas? ¿Dónde mierda estás?
- Estoy bien, deja el drama
- Es por seguridad
- No quiero que te pase nada.
- Pues gracias, espero que estés bien
- Si necesitas hablar
-aquí estoy
- Claro, no pensaría en nadie más para hablar.
- Yo tampoco.
Estaba sentado en mi cama, de pronto me llegó una notificación de Instagram, era un like en una foto de hace una semana, era el perfil de Max.
Max
- ¿Ahora eres un Stalker?
- Cállate, te encontré por casualidad.
- Ajá, casualidad
- Las casualidades existen Thomas.
- No dije lo contrario.
- Juegas con mi mente, hablamos mañana jaja
Entré a Instagram, busqué a Max, y encontré su perfil, tenía algunas fotos, así que las ví, se veía muy bien, tenía fotos con su papá, con sus amigos y con Star, supongo que ella es especial para él. Lo comencé a Seguir, el me siguió al instante de vuelta. Puse una alarma y me fui a poner el pijama. Me recosté en la cama y pronto me quedé profundamente dormido.
Nota de la autora:
Gracias por leer hasta aquí, yo ando muy soñada con Max, de verdad, me encanta la pareja de Thomas y Max, como amigos claro, espero que a ti también te agrade.
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Prejuicios
Ficção AdolescenteAquí con ustedes, Prejuicios, El primer libro de una serie con distintas historias cortas, en este libro conoceremos a Thomas Spellman, conocerás su vida, sus problemas, explora junto a thomas una nueva faceta de su vida, incluyendo a su primer amor...
