Era el 23 de diciembre, me levanté para poder pensar, eran las 6:00 am otra vez, ese día no tenía ganas de ir a ningún lado, pero tenía que ir a la escuela, tengo que tener buenas calificaciones o me mataran, fui ese día, Litzy estaba todo el tiempo conmigo desde el día que nos besamos, así que decidí que llegó el día, tengo que decirle lo que me pasa, aunque ella no me crea, o me odie, es justo, lo merezco, solo espero que sigamos siendo amigos en un futuro.
En la cafetería todos estaban hablando del partido, Reik estaba alardeando de como anotó los goles, y que era un buen jugador.
- Litzy, ¿puedes venir un segundo? - llegó el momento.
- claro.
Caminamos hasta llegar a el patio de la escuela. La mayoría estaba en la cafetería así que no había casi nadie cerca
- Litzy, tenemos que hablar sobre lo que pasa con nosotros.
- Si, dime.
- No quiero ser grosero, pero...
- ¿No te gusto verdad?
- No es eso.
- ¿Entonces?
- Yo estoy confundido, y no quiero engañarte, me gusta otra persona, o eso creo, estoy descubriéndolo aún
- Entiendo.
- ¿De verdad? - Eso sí que no lo esperaba.
- Si, entiendo, no puedo obligar a nadie a que me ame a la fuerza, no es correcto.
- Gracias, pensé que me ibas a gritar y a odiar.
- No soy así Thomas- ella me sonrió y volvimos a la cafetería. Eso salió mejor de lo que esperé, ahora solo queda aclarar mis sentimientos por Max, esto era algo más complejo.
El resto del día en la escuela fue normal, no tenía ganas de hacer muchas cosas, pensaba en lo mal que estaba Max y me daba tristeza, no tenía nada claro, solo sabía que no quería ver a Max triste, menos por mi culpa.
En la tarde fui al café, él estaba ahí, dudé en entrar, o no, no sabía que hacer, no sabía que decir, lo observé un rato, luego después de casi media hora, decidí no entrar, debía respetar el tiempo que me pidió Max. Y aparte, ¿Que se supone que le diré?
Caminé hasta mi casa, me bañé y me arreglé para salir con mamá, iríamos al parque, ella quería distraerse, papá había solicitado el divorcio y mamá estaba pensando que hacer, estando ahí esperaba en una banca, no había dormido bien ese día así que estaba algo adormitado. De reojo, entre mi sueño vi a Max entre la gente, pero pensé que empezaba a alucinar, así que seguí con mi camino.
- iré a comprar algo mamá.
- Claro, regresa rápido, te esperaré aquí.
Caminé hasta llegar a un lugar donde no había nada de gente, el sonido era mucho para mí, me aturdía. Vi a Max fumando atrás de mí, supongo que el me vio llegar, pero no me habló, pensé un rato en qué hacer, pero no se me ocurrió nada. Llegué a dónde él estaba y me senté a su lado, él no me miró.
- ¿Cómo va todo? - que pregunta tan mas estúpida Thomas.
- Hoy conocí a mamá. - no esperaba que el me respondiera.
- ¿Qué tal estuvo?
- No estuvo tan mal, ella es amable, tal vez hablé con ella una segunda vez.
- Me alegra.
Max siguió fumando mientras miraba al frente, yo no sabía que más decir, pero si sabía que quería hacer.
Tomé valor suficiente y mi mano tocó la suya. El me miró desconcertado, y luego miró mi mano.
- No sé qué me pasa, pero me tienes muy jodido Max. - Lo miré a esos lindos ojos negros, él sonrió segundos después arrugó las cejas y apartó la mirada.
- Thomas- ahí supe que todo se iría a la mierda.
- Estoy con Star ahora- el me miró, yo despegue mi mano de la suya.
- Entiendo, lo lamento, emmm, mejor me voy. - me levanté y empecé a caminar.
- Thomas, tu estas con Litzy, está bien, así debe ser.
- Yo, no, no estoy con ella, aclaramos las cosas, somos amigos como antes- el me miró y después miró al piso.
- No sabía. Yo pensé...
- Tranquilo Max, entiendo, espero que seas feliz con Star, es una chica muy linda. Nos vemos. - el no dijo nada, y no era necesario, ya se había dicho todo.
Caminé de vuelta con mamá, ella me miró algo preocupada.
- ¿Todo bien amor? - yo solo llegué y la abracé.
- Mamá
- Si Thomas.
- Me gusta Max, o eso creo.
- Tranquilo, bebé, hablaremos de esto en la casa.
Ella me abrazo otro rato más, Luego fuimos a la casa, la conversación que vendría no sería fácil.
- ¿Desde cuándo?
- No losé.
- ¿El siente lo mismo?
- No sé, él ahora tiene novia.
-Ya veo, podrías hablar con el
- No mamá, lo arruiné
- ¿Podrían arreglarlo?
- No, así es mejor, Ahora ya no tenemos nada.
- Thomas, nuestro primer amor no siempre será el último.
- Lo sé Mamá.
- Bueno hijo, no puedo decir o hacer nada, un corazón roto es un corazón roto, pero, podemos ver Friends y comer helado.
- Es un gran plan mamá.
- Lo sé, es un gran plan.
Estuvimos sentados viendo Friends por un tiempo, hasta que me llegó una notificación.
Max: Oye Thomas, Necesitamos hablar.
Vi el mensaje, no sabía si entrar y responder o solo ignorarlo, es que, Max ahora tiene novia. Me tomó unos segundos, hasta que decidí apagar el teléfono, respiré profundo, y miré a mamá, ella se veía muy feliz.
- La serie se jodió cuando decidieron involucrar sentimentalmente a Rachel y Joey, nooo, eso no se hace.
No pude evitar reírme, ella tenía mucha razón, cosa que era realmente Interesante, mamá sí que era fan de Friends, ella veía los capítulos una y otra y otra vez hasta que se tenía que mover a otro sitio, mamá me estaba ayudando a olvidar toda la mierda que era mi vida en estos momentos. Ambos nos quedamos profundamente dormidos en el sillón, mañana nos dolerá la espalda por dormir en una posición tan incómoda, estoy muy seguro, pero vale la pena, compartir esto con mamá, valía toda la pena del Mundo, ahora ella sabe lo que siento por Max, y lejos de juzgarme, me apoyó, y eso lo aprecio muchísimo.
Nota de la autora:
La parte de Rachel y Joey, todos lo sabemos, pero nadie está listo para esa conversación, volviendo al capítulo, bueno, aun no sé qué pasara, me gustaría saber que piensan al respecto, así que eres libre de comentar si quieres, gracias por seguir leyendo mi historia.
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Prejuicios
Teen FictionAquí con ustedes, Prejuicios, El primer libro de una serie con distintas historias cortas, en este libro conoceremos a Thomas Spellman, conocerás su vida, sus problemas, explora junto a thomas una nueva faceta de su vida, incluyendo a su primer amor...
