Capitulo 24.

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Thomas.

Llegué al lugar donde comeríamos con la familia de Antonella, no vi a ningún camarógrafo ahí.

- ¿Y la prensa?

- Thomas, están escondidos, para poder entrar aquí deben de dejar sus cámaras obvias, pero siempre se las ingenian para tener fotos. - no dije más, solo seguí caminando hasta llegar con la familia de la chica, había otras personas ahí pero más jóvenes solo Antonella y yo, nos sentamos y cominos, traté de responder las preguntas que me hacían con carisma, hasta yo me sorprendí de todo lo que decía, después seguir en mi royo, ella se veía más tranquila y cómoda.

Al terminar Joshua se quedó hablando con sus amigos, yo me fui al baño, era ya tarde, así que decidí sacar mi teléfono, miré muchos mensajes de Max, y uno de Star, así que entré al de ella, que me parecía curioso.

- Max está ebrio, dile que deje de hacer eso porque no me escucha.

Cerré el mensaje y entré a los de Max, escuché sus audios, me dio un poco de risa lo que dijo, tal vez pensó que lo estaba dejando, aunque no sabe que jamás lo dejaría. Lo llamé para decirle.

- ¿Thomas?

- Según Star eres un dramático.

- ¿Seguimos juntos?

- No lo sé amor. - me comencé a reír.

- Mierda, los audios.

- Tranquilo, yo también quiero que me beses y me tengas siempre contigo. - Max sonrió.

- Thomas, no me dejes.

- No lo haré.

- ¿En serio me amas?

- Si.

- Quiero besarte ahora.

- Estoy con la familia de mi novia. - lo dije tan natural que no me di cuenta.

- No digas eso.

- ¿Qué?

- Novia, ella no es tu novia.

- Perdón, de tanto que lo dicen ahora lo repito.

- No repitas eso.

- Tranquilo, ni siquiera me gusta.

- Ahora siento lo que sentiste con Star.

- ¿Y qué tal?

- Se siente mal. - el suspiró otra vez.

- ¿Comenzaste a beber? - Max se quedó en silencio- Me dijo Star, no hagas eso, no me gustaría verte mal, ahora sé que no te gusta esto, y trataré de no estar con ella mucho, pero no quisiera que te emborraches por mi culpa.

- No es tu culpa, nada es tu culpa.

- Así se siente.

- No es tu culpa, es solo mía, y lo dejaré, lo prometo.

- Vale. Max, veas lo que veas quiero que sepas que no todo es cierto, créeme a mí y lo que yo te diga.

- Lo haré.

- Solo te amo a ti.

- Estoy sonrojado, y Tengo tatuajes, soy el rudo en esta relación, se supone.

- Vale, entonces ya no diré que te amo- lo dije sonriendo como un estúpido.

- No, no, dilo, me encanta escucharlo, no me canso de escucharte.

- Nos vemos, tengo que irme.

- ¿y si me envías una foto tuya?

- ¿Ahora?

PrejuiciosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora