¿Qué pasa cuando nada te satisface?
Es la pregunta que Park Jimin se hace todos los días, porque, a pesar de ser un poderoso empresario, forrado en dinero, con una belleza digna de un ángel, nada logra llenar sus expectativas.
Park tenía el dinero...
Kim NamJoon ya estaba harto de buscar entre las solicitudes de empleo algún chico, decidió que la mejor manera de encontrar a alguien sería yendo por su propio pie a buscarlo. Sabía muy bien dónde se encontraban los chicos de bajos recursos en busca de una oportunidad, ¿Y por qué no? Aprovecharía para tomar un delicioso café y no el café de máquina y de mala calidad que tenían en la empresa.
- Buenos días, señor. ¿Le puedo ofrecer algo? Hablo un joven alto, de cabello negro y precioso ante sus ojos.
- Amm… Sí, digo no. Bueno si, Amm… Un café y el desayuno del día, por favor. - Namjoon no podía creer como la belleza de este chico lo había puesto tan nervioso, es decir, nadie lo había impresionado tanto como este joven.
- Claro señor, en un momento se lo traeremos - El joven hizo ademán de ir atrás de la barra cuando una fuerte mano se poso en su brazo. - Disculpe, ¿Se le ofrece algo más? - Dijo el chico un poco incómodo por la situación.
- No, es decir, si. Bueno, ammm… ¿Me podrías decir tu nombre? -
- Soy Kim SeokJin, gerente del local, si necesita algo más o tiene alguna queja puede dirigirse directamente a mí. Compermiso. - Hizo una reverencia y antes de que Nam pudiera gesticular una palabra, el joven salió de ahí casi corriendo y nervioso.
Obviamente Nam al quedar impactando por la belleza del joven pensó en el como un prospecto para ofrecerle trabajo, pero ¿Quién dejaría un trabajo de gerente por irse de secretario? A demás, el chico le gustó tanto que le parecía despreciable de su parte llevarlo a sufrir con un jefe como Park Jimin. Cuando le trajeron su café, está vez no fue aquel chico hermoso, en su lugar, otro joven un poco más alto, de cabello castaño aunque también muy guapo (No tanto como el ahora amor de su vida, por qué sí, Namjoon lo acababa de catalogar como el amor de su vida) le entrego su pedido.
- Aquí tiene señor, provecho. Si necesita algo más no dude en llamarme. - con una sonrisa un tanto peculiar entrego la orden.
- Muchas gracias, disculpe. ¿ Puedo hacerle una pregunta? - Dijo Namjoon ahora más seguro de sí mismo.
- Claro, dígame. -
- Verás trabajo para una empresa multinacional, y estamos buscando un secretario con tu descripción, la paga es bastante buena y el trabajo aunque es un poco demandante, te ofrece muchas prestaciones - dijo Nam haciendo ademán a qué el joven se sentará frente a el.
- Ammm… ¿Tiene alguna tarjeta o algo? - Respondió dudoso de una propuesta tan directa.
- Oh, por supuesto, - saco una tarjeta de su costoso traje - Aquí tienes, piénsalo, si quieres puedes pasar por la empresa, pregunta en recepción por Kim NamJoon de parte de… ¿Cuál es tu nombre, perdón? - Dijo Namjoon mientras se paraba de la mesa dejando efectivo en está.
- Soy Jeon Jungkook, un gusto - Estrecho su mano siendo recibida por el alto moreno frente a el. - Lo voy a pensar, muchas gracias por la oferta. - Hizo una última reverencia y sonriendo, salió del lugar a la cocina del restaurante.
Kim NamJoon satisfecho, salió del lugar sin siquiera haber probado bocado, igual sabía que regresaría, aún si Jungkook no se presentaba a la empresa, pues, tenía a un joven pelinegro en su mente, y sacarlo de ahí no sería nada fácil.
*****************
Jungkook estuvo pensando toda la noche en la oferta que le acaban de hacer, pues, tenía meses buscando trabajo. Hacían ya 8 meses desde que se había graduado de su carrera y nadie le quería dar trabajo, decían que era muy joven para un trabajo tan demandante, que tenía poca experiencia, y un sin fin de pretextos más para no darle trabajo.
Esto aunque no era de su profesión, como administrador de empresas, era algo que le podía servir de experiencia, además, el sujeto había dicho que la paga era buena y eso era algo que necesitaba demasiado. Después de pensarlo y darle vueltas al asunto, decidió que era buena idea. ¿Que tan difícil podría ser, ser secretario cuando el tenía una licenciatura en Administración de Empresas? . . . Muy temprano en la mañana Jeon se dirigía a la empresa ParkMin, bien arreglado, perfumado y con su mejor cara, con toda la inocencia del mundo hacia su probablemente nuevo trabajo.
- Buenos días, señorita. Tengo una cita con el licenciado Kim NamJoon, de parte de Jeon Jungkook. - con una sonrisa amplia, el joven yacia en la sala de espera, esperando información del licenciado.
- Joven. Acompañe me, por favor. - detrás de ella caminaba el nombrado, con los nervios de punta, pero, con toda la actitud del mundo.
Entraron a la oficina después de tocar y escuchar el "pasen" del licenciado Namjoon. Después de pasar la secretaria le ofreció y café y tomar asiento a Jeon, el cual, acepto gustoso. Se sentó frente al escritorio del licenciado y la secretaria salió de la oficina.
- Buenos días, me alegra que te hayas decidido a formar parte de nuestro equipo, ¿Qué te parece si empiezas ahora mismo? - Hablo Nam con una sonrisa amplia haciendo denotar su deslumbrante sonrisa blanca.
- Claro que sí, supongo que mi contrato de trabajo me lo darán después. - Dijo Jeon un poco dudoso.
- Claro que no. De hecho, ya tengo listo tu contrato - Le extendió dicho papel. - Tomate tu tiempo para leerlo, analizarlo y firmar -
Después de 5 minutos, Jeon quedó maravillado, pues, la paga era mucho mejor de lo que esperaba, las horas de labor no eran tan extensas como en el café y ¿Qué tan difícil sería, ser secretario?
- Disculpe, una pregunta. ¿Quién sería mi jefe directo, usted? - volteo Jeon a los Ojos del señor Kim.
- Oh, no. Tu jefe directo sería el dueño de la empresa, el señor Park Jimin. ¿Lo conoces? -
- Lo he visto en revistas. Y una pregunta más. ¿El es muy demandante? -
- Pues, te seré sincero, si lo es. Demasiado, pero, es cuestión de que le tomes el ritmo a su forma de trabajar, vengas lo más impecable posible a trabajar, seas puntual y no lo contra digas. Fuera de esto, podría parecerte una mala persona… - Nam guardo silencio unos segundos, pensando en que tal vez estaría asustando al muchacho. - Solo no te dejes guiar por lo que escuches en la empresa sobre el, dedícate a tu trabajo y el estará contento con tu labor. -
Jeon quedó un poco asustado con la descripción de su nuevo jefe, pero igual, no podría ser tan malo, el león no es como lo pintan ¿No? Después de firmar el contrato, una secretaria se dedicó todo el día especialmente a enseñar al joven de lo que el estaría encargado, claro haciendo énfasis en qué si el jefe pedía cosas fueras de su trabajo lo mejor era no negarse, siempre y cuando no pusiera en riesgo su integridad.
Así paso todo el día, le informaron que al día siguiente llegaría su jefe directo, y que mientras acatará todas las órdenes su trabajo sería más ameno. . . . Hola, está es mi primer historia, no tengo experiencia en esto, solo como lectora. De igual forma, mi ortografía no es la mejor, si encuentran errores, háganmelo saber y los corregiré lo más pronto posible. Es todo, espero les guste🤗 .......
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.