Cap. 8

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* Shiminiee, corazón !hip!... 

* ¿Jungkook? Maldita sea son las 3 de la madrugada. ¿Estás ebrio?

* Shhh... ¡Hip! Cashate, stoy hablando... Sssolo, quería decir que... ¡Hip! Acepto el trabajo.* Dijo Jeon para comenzar a reírse sin parar.

* ¿Jeon Jungkook, dónde estás? Dime qué estás en tu casa, por favor. ¿Quieres que vaya por ti? * Jungkook no paraba de reír
* Demonios, solo cállate y dime dónde estás Jungkook. * Jimin se paró de un salto de su cama buscando su pantalón, alterado... ¿preocupado?

* ¿Qué, cariño? Tienes miedo de que alguien me quite la virginidad antes que tú? * Rio una vez más, ahora más fuerte. * No... ¡Hip! No tete preocupes bebé. Essa ya la perdí... Hace musho tiempo.

* ¿De qué demonios hablas imbécil? Dime dónde estás, Jeon.

* Stoy en mi casa, ¿Quieres venir?, te espero desnudo * Dijo esto último tirándose a su colchón.
Se escuchó un suspiro tras la línea.

Jimin se paso las manos por la cara repetidas ocasiones y se dejó caer sentado en su cama.
* Solo, solo ve a dormir, mañana hablamos, no salgas de tu casa en ese estado.

*....

****************

Jungkook escucho la alarma, se despertó asustado, le dolía todo el cuerpo y la cabeza, tenía una sed enorme. Esos tragos de a noche vaya que le habían salido caros.

- Maldición, ¿dónde está mi teléfono? - dijo agachándose bajo su cama, pronto, se dió cuenta que estaba enredado entre las sábanas... Lo primero que hizo fue revisar su historial de llamas.
- ¡Mierda! No fue un sueño, si le marque- Jungkook se dejó caer de espaldas en su colchón maldiciendose.

Cuando se dió cuenta que ya iba media hora tarde se levantó lo más rápido que pudo y se ducho y en menos de 10 minutos ya se estaba terminando de cambiar, se puso lo primero que vio, pues, no había alistado nada el día anterior. Ahora sí que estaba jodido.

Salio corriendo de su apartamento y llamo un taxi. Cuando por fin llegó a la empresa, lo primero que hizo fue preguntar si el magnate ya había llegado,  y como el destino siempre jugaba en su contra le avisaron que tenía más de 30 minutos en su oficina.

Subió corriendo  y se metió al ascensor privado de su jefe sin importarle nada, o por los rezagos de alcohol en su cuerpo que seguían afectando las decisiones que tomaba.
Cuando el ascensor se abrió salió de este agitado, vistiendo una playera negra y en sima de esta una camisa azul, pues en su mente está le daba un toque más formal, con el cabello aún húmedo, miro a su jefe frente a el y solo sonrió.

Cuando el ascensor se abrió salió de este agitado, vistiendo una playera negra y en sima de esta una camisa azul, pues en su mente está le daba un toque más formal, con el cabello aún húmedo, miro a su jefe frente a el y solo sonrió

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- Buenos días, Jeon. - Jimin lo miró de pies a cabeza y se recargó en su escritorio. - Te ves... Cómo decirlo. ¿Peculiar? Veo que la fiestita de a noche fue muy placentera.

- Buenos días, señor Park... Yo... Lo siento mucho, por esto y por lo de a noche. - Jungkook camino hacia la puerta principal de la oficina haciendo ademán de salir de ella, antes de que su jefe comenzará a regañarlo.

- ¡Kookie! - Jungkook volteo con el.
- Acompáñame. - Jimin camino hasta donde esté estaba, lo paso de largo y salió de la oficina. Jeon tardo unos segundos en reaccionar, cuando lo hizo corrió tras de él.

- Amm... ¿A dónde vamos, señor?

- Tengo un asunto importante que atender.

Subieron al auto del más bajo, todo el camino fue silencioso, Jungkook no sabía a dónde lo llevaban, solo esperaba que no lo dejara tirado en algún válido.
Estando estacionados fuera de un restaurante, Jimin pidió a Jungkook que bajarán.

- Señor. ¿Es una comida de negocios? ¿No será mejor que usted vaya solo? Es decir, solo veame...

Jimin lo barrio de nuevo con la mirada.
- No digas eso, primor, tu siempre te ves... Delicioso - Jimin lo miró coqueto y comenzó a caminar a la entrada del local. Jungkook iba tras de él.
Estando ya sentados, Jeon aún no sabía de qué se trataban las cosas, también tenía ansiedad porque el más bajo le diera el regaño merecido que tenía.

- Buenas tardes, señores. Ya van a ordenar?

- Pide lo que quieras, yo invito - Dijo esto último guiñándole un ojo al más alto.

Después de ordenar y empezar a comer, Jungkook sentía que debía iniciar el primero con el tema, pues, mientras más rápido hablaran de ello, más rápido perdería ese peso... O ganaría más.

- Jimin... Yo, lo siento por lo de a noche, no estaba en mis 5 sentidos.

Jimin carraspeó.
- Lo sé, Jeon. Pero aún así, dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad ¿No?
- Entonces, ¿Es verdad que tú ya...?

Jungkook casi se atora con la comida. Tomo un gran trato de agua sin quitar la mirada sobre el rubio.
- Pues, si... Es decir, ¿Cómo sabría que algo no me gusta si no lo he probado antes?

Jimin se sorprendió ante la sinceridad del muchacho.
- Bueno, supongo que tienes razón.

Terminaron de comer en silencio, regresaron al auto.

- ¿Quieres que te lleve a cambiarte a tu casa? Por la tarde tenemos una junta, pero si te sientes como así vestido, por mi no hay problema.

- Si no es mucha molestia, estaría bien, gracias. Y gracias por la comida...- Dijo esto último nervioso. - Jimin...-

- ¿Mm?

- ¿Por qué me invitaste a comer? Podríamos haber hablando de esto en la oficina.

- A noche bebiste demaciado, Jeon. Y hoy llegaste casi una hora tarde a la empresa, era obvio que no habías desayunando. No quiero que te desmayes a media junta, cariño.

Jungkook soltó una pequeña sonrisa y asintió - De igual forma, lo que dije era cierto, todo... Es decir, si acepto el trabajo que me ofreciste. -

- Claro, cariño. ¿También era cierto que me esperarías desnudó? - Jimin sonrió de lado sin perder la vista del camino.

Jungkook se sonrojo y con toda la fuerza del mundo volteo con el.
- También era verdad, lastima que no llegaste - bajo su mano a una de las piernas del magnate y apretó.

Jimin sintió que el corazón iba a salir de su pecho. Así siguieron el resto del camino, Jeon no se dejó intimidar y cada cierto tiempo de trayecto daba pequeños apretones en la pierna del más bajo.

- ¿Es aquí, kookie? - Jungkook afirmó y el magnate se estacionó frente al edificio.
Jungkook bajo del carro camino a la entrada de este.
- ¡Kokie! - El nombrado se regresó y se agachó para verlo a través de la ventana.
- ¿No me invitas a pasar? Aquí afuera puede pasarme algo. -

- Oh... Si, disculpa. ¿Vamos?

Jimin asintió y juntos se adentraron al edificio del menor. No dijeron nada en el camino, como de costumbre.

- Oye, disculpa el tiradero, está noche y por la mañana destroce el apartamento.

- No te preocupes, cariño. Mientras no lo hayas destrozado con alguien más...

Jungkook se rió y abrió la puerta de su apartamento, entraron y este le ofreció un café al más bajó pero se negó.

- Bueno, yo, no me tardo. - Antes de que Jungkook pasará a su habitación Jimin lo tomo de la mano y lo pego a su cuerpo.
Sus respiraciones chocaban, y ambos estaban  exaltados.

- ¿Qué haces, pequeño? Sabes que esto no va a funcionar - Jungkook dijo esto apretando la cintura del más bajo.

- Shh... - Jimin pego sus regordetes labios a los de más alto, tomo la mano que Jeon tenía en su cintura y la bajo a su trasero.
Jungkook gruño y apretó la nalga del pequeño.
- mmm...

Yo tengo el control (Kookmin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora