De vuelta a la pagina

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Todo tiene un principio y un eventual final que llegará tarde o temprano, sin importar las circunstancias este nos alcanzará como una parte del destino que está escrito en la piedra de la vida, todo se encuentra predispuesto a suceder por más que luchemos.

Habían pasado 3 años desde aquella noche en que él decidió vivir por él y no por su familia, Y ahora Lincoln Loud se encontraba recostado sobre su cama, con una pregunta en mente que seguía surgiendo una y otra vez "(¿Soy realmente libre?) - preguntó el albino, sobre su mano se encontraba la extraña pieza de madera que había hallado aquella noche tras volver de la feria.

Aquella pregunta lo atormentaba cada vez que estaba solo, cada vez que tenía una pelea con Liberty , cada vez que veía a una familia feliz. El miedo volvía a atormentarlo como una plaga que jamás se iba, podía sentir como cadenas invisibles lo aprisionaban con la sensación de soledad y abandono ,pero no iba a rendirse.

Era un camino escabroso y largo, nadie dijo nunca que sería fácil, pero Lincoln no podía rendirse , no ahora después de haber llegado tan lejos , él llegaría a la meta y conseguiría su final feliz sin importar cuánto tardará el seguiría adelante, -(Jamas dejare que nadie me doblegue, nunca más) - sus ojos se posaron sobre una foto de el y Liberty en su primera cita, Lincoln pudo sentir las fuerzas volver a él.

Una sonrisa se formó en su rostro al recordar ese momento, el cómo le tomó toda su voluntad, él pedirle una cita a Liberty , las risas de sus abuelos que no hacían más que hacer incómoda la situación para ambos albinos.

Como había pasado el tiempo de todo eso, las cosas si que habian cambiado en tal fraccion de tiempo, tantas sucesos y el cómo habían afectado a todos en Royals woods eran simplemente demasiados para recordar cada uno pero aquellos que importan, Lincoln los tenía guardados en un sitio especial en su corazón, no solo aquellos que eran propios de él sino de igual manera aquellos eran parte de la vida de sus amigos y una sonrisa se formaba en su rostro al recordarlos.

"!Lincoln, Lincoln¡ vamos Lincoln , es hora de ir a la escuela" una voz lo llamó desde el otro lado de puerta, dio un último vistazo a la fotografía antes de responder " Voy Liberty, no te preocupes ya salgo"

El par salió finalmente hacia la calle tomados de la mano, la albina parecía casi jalar del brazo al albino de manera insistente, " Vamos Lincoln no te retrases, hoy es un día muy importante"

" Lo sé, lo sé Liberty, por favor deja de tirar, me vas a arrancar el brazo antes de que lleguemos" Dijo entre murmullos el albino, su cuerpo se sentía pesado como losas de piedra arrastraba sus pies tratando de seguir el ritmo de Liberty quien sin problemas avanzaba con él casi a cuestas. Ella sonreía al verlo y su sonrisa le daba fuerzas al albino para seguir adelante.

-Soy un hombre con suerte" susurro Lincoln mientras Liberty casi galopaba sobre la acera de la calle, camino a la escuela esta podía verse a lo lejos y en su gran puerta la directora de la escuela para recibir a los alumnos que entraban.

"Buenos días Lincoln, Buenos días señorita Liberty es bueno ver que por fin llegaste, un poco tarde pero de igual manera pasen" La mujer saludo antes de señalar un enorme edificio donde la ceremonia se llevará acabo, " Si profesora " respondió Lincoln antes caminar a donde la directora les indico.

El par de albinos abrió la puerta encontrándose con una multitud que estaba reunida en la escuela. Hoy era el día de su graduación para Lincoln, " Estaré junto a Sam, buena suerte" Dijo la albina abrazando a Lincoln antes de separarse y caminar a las gradas donde la rubia rockera estaba sentada junto a los padres de Clyde, el par de hombres estaban llorando por la felicidad de ver a su pequeño graduarse y no podian evitar llorar por ello mientras que Sam solo había venido para dar apoyo a su niño de chocolate.

No me arrepiento de nadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora