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Capítulo 41

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Ares despues de volver de su caída fue directo a enfrentar a Hefesto quien ya lo esperaba y lo mando de nuevo a volar por el abismo.

Zeus al percatarse desidio aser un duelo entre ellos para que arreglen sus diferencias y de esa manera aser que su hijo Ares ganará fama ya que pensaba que le ganaría fácilmente a Hefesto

El duelo se llevaría acabo después de la cumbre de los dioses para no interrumpir a ningún dios de su labor.

Afrodita se disculpo con Hefesto ya que creía que era su culpa, Athena y Artemisa la consolaron convensiendola de que no era su culpa sino de Ares por ser tan engreído.

La voda de Hefesto y Afrodita sería en 200 años, el tiempo pasó lento según Afrodita, como era de costumbre Hesfesto todas las noches dormía con sus esposas y pasaba tiempo con sus hijos.

Afrodita y Hefesto las primeras dos décadas sólo se daban besos o hablaban sobre cosas sin importancia, después de ese tiempo Afrodita trato de ser que su relación se profundisara más y se metió dentro de la habitación que Hesfesto compartía con sus esposas.

Ese día se dieron cuenta que por el juramento de Afrodita ella no podía tener relasiones sexuales hasta estar casada, pero eso no impidió que su relación se profundizara, los besos eran más intensos y las carisias más largas.

Afrodita dormía ahora en la habitación de Hefesto, aunque no tenían sexo con las carisias era suficiente para que Afrodita se sintiera amada y feliz por lo que estaba construyendo con su amado herrero.

Los hijos de Hefesto empesaron su entrenamiento, Artemisa los entrenaba llevándolos a cazar o en la abitasion del tiempo que Athena creo.

Marcaria era la que más feliz de entre todos, ya que como no entrenaba podía ir de un lugar para otro, fue varias veces a visitar a su madre y abuela incluso a su padre contándole todas las aventuras que pasaba con sus amigos.

En estos momentos Afrodita estaba en el jardín de Hefesto esperando que llegue, ya que se avia tomado el día libre de su trabajo.

Afrodita : las piernas se me durmieron de tanto esperarte

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Afrodita : las piernas se me durmieron de tanto esperarte

Hefesto : perdón tenia muchas cosas que aser

Afrodita : ven aquí, te daré un masaje.

Hefesto se aserco a Afrodita pero antes que ella lo rimnara en su piernas el la levanto para empezar a besarla mientras sus manos recorian las nalgas de Afrodita.

Afrodita : no lo agas

Hefesto : no te gusta??

Afrodita : si me gusta pero después quiero llegar más lejos y no puedo, así que no.

Hefesto retiro sus manos pero no los alejo de Afrodita sino que tomo su sintura para darle vuelta y aser que su enorme culo chocara su la erecion que tenía

El nuevo dios de la forja HEFESTOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora