CAPÍTULO 5- EL QUIEBRE.

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Me despierto sobresaltada, miro la hora y son las 4:30 de la mañana.
Estoy fastidiada porque luego de la charla con Cher que fue hace una semana, no he podido dejar de soñar todas las noches con Noah, con Noah tocándome, acariciándome, besándome, azotándome, y hoy fue la cereza del pastel...con él penetrándome. Teníamos un sexo tan ideal, de esos que solo aparecen en las escenas de los libros eróticos que leo.

Me siento en la cama, y revivo la secuencia, él besaba y lamia cada centímetro de mi cuerpo hasta dejarme al borde del orgasmo, mientras que yo gemía suplicando que me dé mi premio.
Lo próximo que sé es que él rectaba por encima de mi, rozando todo su cuerpo a conciencia para que sintiera lo duro que estaba, y besaba mi cuello haciendo que me estremeciera y retorciera debajo de él, buscando estar mas cerca, aunque fuera imposible...hasta que de una estocada sin previo aviso entraba en mi, cojiéndome muy duro mientras mantenía mis piernas sobre sus hombros.
Se sentía tan real. Sus manos trepando mis brazos, los roces...

Estoy excitada, frustrada y enojada porque no deja de ser un tipo a quien vi una sola vez ¿a quien en su sano juicio le sucede esto?. Parezco una obsesionada con él.

Me doy un baño rápido, y  preparo mis cereales favoritos con un café, porque sé que no voy a poder volver a dormir.

En la semana tomé exámenes así que me dispuse a corregirlos y quitarme una cosa de encima.

Es el mediodía cuando termino de calificarlos y me propongo investigar qué prendas me voy a poner mañana para Elixir.

Abro mi vestidor y tengo divididas aquellas prendas que utilizo para la semana, las de salir y otras más sensuales.

Miro una por una, tengo desde vestidos y faldas de encaje que transparentan todo, de látex, de cuero, otras que poseen aberturas en lugares apropiados, arneses, collares, máscaras de látex (esas son mis favoritas, debo decir).

Tengo una mini colección, ya que me encanta tener ropa variada para Elixir.

Decido que voy a hacer un cambio a medianoche, y voy a permanecer en Éxtasis por lo que reste de la noche, solo para verificar que todo vaya como la seda.

Así que voy a ponerme un vestido de color verde pino, con falda lápiz y escote en la parte trasera. Y para Éxtasis, como me quiero sentir una más de la Casa de los Placeres, me voy a poner una falda de encaje negra que se utiliza sin ropa interior, un arnés rosa palo que ocupa el cuello y los senos, y por encima una blusa blanca también transparente, en conjunto con unos zapatos también rosas.

El resto de la tarde me la paso texteando con Cheryl, que me vuelve loca enviándome fotos de cada conjunto de ropa que se prueba para mañana, y con Dante que insiste en organizarnos para sesionar.

La verdad es que el sueño de esta mañana me ha dejado bastante eufórica, y necesito descargar un poco de tensión, porque siento que voy a explotar.

-Dan: Vamos Ki, ¿qué opinas?.

Tecleo rápidamente que si en algún momento de la noche, se encuentra liberada una habitación, podremos intentar practicar un poco de wax play.

Emocionado y ansioso me contesta que le encanta la idea.

Llegan las ocho de la noche, así que me ducho, me seco el pelo y espero a Cheryl para terminar los detalles de un proyecto hotelero en el que trabajamos en conjunto.

Son las nueve treinta en punto, y yo estoy en mi habitación con la bata puesta, cuando siento la cerradura de mi departamento.

-¡Baby girl! .- Le grito mientras me encamino hacia la entrada, avisándole a Zachary que mañana debe estar antes para ayudar a Dante.

ELIXIR  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora