mis bebés!

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Leo despertó tres días después de "perder" a sus bebés, cuando despertó sintió los brazos del Charro al rededor de su cintura, al voltearse noto que tenía restos de lágrimas en sus ojos, eso lo preocupo.

-Charro... Charrito?

El Charro despertó lentamente aún seguía medio dormido cuando vio a Leo despierto.

-Leo, que bueno que estás despierto- Dijo alegre.

-Si pero que pasó y por qué estás llorando?- Pregunto curioso cuando noto que el Charro bajo la cabeza se empezó a preocupar.

-Leo hace cuatro días entraste a una especie de coma, y lamentablemente perdiste a nuestros bebés- Dijo triste, alzo ligeramente su cara cuando viendo algunas lágrimas que intentaban salir.

Leo se quedó callado tocó su vientre que en algún momento sintió un poco abultado, ahora lo sentía plano y ver al Charro llorar era claro que no decía mentira alguna, rompió en llanto, se aferró a al Charro mientras dejaba salir todo su dolor en lágrimas y llantos desesperados.

El Charro no quería verlo llorar por lo que lo envolvío en un abrazo, dejo que llorará todo lo que quisiera, le dolía el mentirle y le dolía aún más el verle llorar estaba muy pero muy enojado consigo mismo más seguiría callando el tiempo necesario como para que Leo pusiera recibir la noticia o de ser necesario la guardaría para siempre.

Avían pasado una hora y Leo seguía llorando, el Charro se unió en su llanto  ninguno soltaba al otro el Charro estaba desesperado no sabía cómo calmar al amor de su vida, por lo que en medio de su llanto, dolor y lágrimas beso a Leo este no correspondió al principio, pero después lo siguió de manera desesperada, en el beso podía sentir sierto amor y comprensión, más aparte podía sentir el sabor de sus lágrimas combinadas.

Aquel beso siguió y siguió hasta llegar a otra cosa, esos momentos en el que hisieron el amor fue más por distracción que por otra cosa, Leo seguía llorando para otros hubiera sido una imagen muy erótica, el tener a Leo, debajo de el, desnudo, sudado, gimiendo, jadeando, pidiendo más, pero... Llorando al mismo tiempo... Para el Charro era doloroso, hasta un cierto punto placentero pero doloroso.

Leo se quedó dormido otra vez, al día siguiente Leo se negó a comer o beber algo, al día siguiente fue lo mismo, al siguiente igual y así siguió hasta que leo estuvo tan débil que no podía pararse de la cama, el Charro estaba preocupado, seguía atendiendo los tratos que tenía y cobrando los que debía cobrar, más  aveces ni prestaba atención, estaba más preocupado por Leo que por cualquier idiota que lo invocaba para algún trato sin importancia, todos los días distraía a Leo con besos y mimos que terminaban en la cama con largas sesiones de sexo.

Llegó a un punto en el que incluso dejo de atender los pinches tratos para ver qué Leo por lo menos probará bocado.

En esos días le propuso matrimonio era calor que aceptaría pero para el era musica para sus oídos.

Paso una semana cuando recibió a ciertas personas que no quería ver pero ni modo, los amigos de Leo y su hermano Nando que ya avía fallesido, al principio solo pensó en por qué putas estaban hay?! Pero luego recordó que en el infierno el tiempo es más lento un día en el infierno puede ser un año en el exterior.

-Así que ya te moriste Nando?- Dijo El charro

-Callate! Y ponme mejor en una botella pero más te vale que este al ladito de mi hermano te quedó claro hijo de- no pudo hablar más por que alguien interumpio

-Patron!- grito Rosendo- El patrón Leo- dijo medió alegre Rosendo

-Que tiene Leo?!- Grito preocupado dejando con cara de póquer al resto ¿Leo estaba bien y no estaba en una botella?!

-El patrón Leo ya está comiendo desde la mañana patrón- Le respondió alegre Rosendo

El Charro suspiro tranquilo, por un momento creyó lo peor pero al escuchar que Leo estaba comiendo le hizo el día.

- Espérate!! Mi hermano está bien?!- Grito Nando

-Callate chamaco! Y no hables así del Patrón Leo no está como para que un mocoso este gritando como vieja loca!- Grito Rosendo, después se dirigió al Charro que lo miro con cara de satisfacción- Por cierto patrón, el patrón Leo quiere verlo

-Esta bien Rosendo, con esto ya tienes 10 años menos de tu penitencia- Dijo el Charro

El Charro dejo a los amigos y hermano de Leo con cara de que putas pasa aquí?! Por lo que siguieron al Charro hasta una habitación un poco alejada, vieron que el Charro tocó la puerta.

-Pase- escucharon débilmente

El Charro paso a la habitación dejando la puerta abierta no era idiota sabía que lo estaban siguiendo pero lo dejo pasar por qué el quería ver a su ángel del infierno o así lo llamaba el ante otros demonios y ante su jefe.

Se aserco a la cama en donde estaba Leo sentado, siguiendo sostenido por la cabecera de la cama y algunas almohadas, tomo la mano de Leo el cual lo miro con una sonrisa un poco triste, estaba mucho más delgado, sus ojos estaban rojos y un poco ocupacos, su piel estaba más clara y podías notar un camino de lágrimas en sus mejillas.

-Me dijeron que comiste en la mañana y hace rato amor- dijo el Charro besando con cariño la mano de Leo

-Si comí un poco cariño- Contesto débilmente Leo mientras acarisiaba un poco el cabello del Charro

-Me alegra que ayas comido amor, pero está vez me acompañarás a cenar o me quedaré a cenar solo otra vez?- pregunto un poco triste el Charro

- Está bien te acompaño a cenar pero no vallas a aser un desastre que ya te conozco- le dijo un poco divertido Leo

-Que malo eres amor, pero está bien no aré un desastre solo tal vez aya langosta en la mesa- Dijo juguetón el Charro

-jajaja tu y tus juegos amor- dijo divertido Leo.

El Charro sonrió y beso a Leo en los labios siendo correspondido repidamente el Charro tocó el pecho de Leo sintiendo los huesos de su pareja, Leo se separó del beso y lo miro un poco sorprendido.

-Amor si quieres jugar no te acompaño a cenar- dijo Leo

-Esta bien no juego ahorita- Se aserco más al oído de Leo y le susurro- Pero está noche si puedo jugar todo lo que quiera

Leo se puso rojo y le lanzó débilmente un pequeña almohada, para después ambos reír a carcajadas.

-Si te portas bien en la cena jugamos pero si no no hay juego alguno y duermes en el sillón- Dijo leo cruzando se de brazos y mirando al Charro en advertencia

-Ok nada de juegos amór- Dijo el Charro- Pero si puedo hacer esto.

El Charro beso nuevamente a Leo de modo lento disfrutando el momento se dio cuenta de que sus labios sabían a cerezas.

-Tu postre fueron cerezas verdad?- dijo el Charro en tono seductor dejando al Leo cual tomate

-Si lo fueron y si sigues así te duermes una semana en el sillón- Dijo Leo enojado pero aún siendo un lindo tomate

- Está bien amor, dejaré está vez pero te puedo robar otro beso?- pidió suplicante el Charro

-mhm... Esta bien- dijo Leo tomate

Así el Charro beso a Leo de modo seductor pero sin perder esa mezcla de amor y seducción.

Todo era visto por los amigos de Leo y su hermano que tenían la mandíbula en el piso, y mil preguntas en su mente: ¿Por qué el Charro le dice amor a Leo?! Por qué Leo le dice amor y cariño al Charro?! Que clase de juegos dice Leo?!  Por qué Leo deja que lo bese el Charro?! Y por qué Leo está en ese estado?! Que carajos paso?! 

Charrleo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora