Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

53. Destrucción

34 5 6
                                        

La mirada de Peter se volvió a Lorena que ahora sí apuntaba con su arco y flecha; él sabía que no dudaría en disparar, entonces llevó la oscuridad hasta la chica, trató de cegarla, pero ella ya había soltado la flecha.

Falló.

Peter estaba completamente sano. La flecha no lo hirió, ni siquiera estaba cerca suyo.

Rápidamente giró a la derecha para ayudar a su padre, pero quedó helado cuando lo vio.

Lorena no falló.

Connor estaba de pie detrás de Stevenson, al parecer también vio a Lorena. Sus ojos viajaron de la chica a la parte superior de su estómago. La flecha estaba incrustada en su cuerpo.

Peter corrió lo más rápido que pudo para llegar hasta el guerrero.

Parecía que el tiempo se detuvo para avanzar más lento. Vio cómo Connor dio un paso atrás. Vio cómo empezó a caer hacia atrás directo a una roca, pero Stevenson fue más rápido que el tiempo y lo sostuvo.

El tiempo volvió a su normalidad cuando Peter cayó de rodillas al lado del cuerpo de Connor.

—Vas a estar bien— dijo con la entrecortada—. Tranquilo, todo estará bien.

Connor lo miró con sus ojos llorosos mientras Peter cortaba parte de la flecha.

—¿Te dije que me gusta cuando el cielo está así gris?— soltó el guerrero.

El rubio lo miró y luego su herida, la sangre empezaba a mojar su ropa y esta herida no se veía bien.

—Te voy a sacar de aquí— Peter le dio un beso en la frente—. Vas a estar bien— empezó a abrir un portal cuando la mano de Connor tomó la suya.

—No— su voz sonaba tan débil y en su rostro estaba plasmado el miedo.

Una mujer venía a atacar, pero Stevenson intervino y se la llevó con él, lejos de los dos jóvenes.

Connor estaba haciendo un esfuerzo inhumano para no llorar del dolor, pero no pudo evitar que algunas lágrimas cayeran.

—Te amo, Peter, ¿tú me amas?

El corazón de Peter se estrujó, eso sonó a despedida y él no quería despedirse. Negó con la cabeza y se limpió las lágrimas.

—Te lo diré cuando estemos en casa, ¿está bien?

Connor se limitó a asentir con la cabeza, Peter no lo dejaría solo y saber eso le provocó una especie de felicidad triste.

No tenía mucho tiempo y lo sabía, pasar los últimos minutos de su vida con la persona que le dio sentido a la misma no estaba mal.

Connor no iba a vivir mucho y lo sabía, pero había otra cosa que tenía que hacer, por más que le doliera hizo un esfuerzo para hablar:

—Prométeme que vas a ser feliz.

Estaba llorando. La persona que amaba se estaba rindiendo allí mismo.

La vista de ambos se nubló, pero Peter limpio las lágrimas de los ojos que tanto amaba.

—Juntos sí— dijo con la voz entrecortada—. Vamos a ser felices juntos.

Connor sonrió y mintió:

—Está bien.

Peter se inclinó para juntar sus labios en un toque suave, Connor cerró los ojos lentamente y recibió ese beso como el último. Cuando Peter se separó y vio que Connor no abría los ojos se derrumbó.

Se derrumbó junto a la persona que lo ayudó en los momentos más difíciles. Se derrumbó junto al dueño de los momentos más lindos. Se derrumbó junto a su amor.

Guerra de Elementos [#1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora