Darnos tiempo

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Idalid correspondió el beso que Stephen inicio entre ellos, no importándole lo que sucedería después ya que los dos querían y deseaban besarse

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Idalid correspondió el beso que Stephen inicio entre ellos, no importándole lo que sucedería después ya que los dos querían y deseaban besarse. La intensidad del beso subía lentamente, haciendo que Stephen cargara a Idalid para subirla a la barra de la cocina, que era el lugar en donde se encontraban. Al estar ella sentada en la barra, él se colocó entre sus piernas para poder acercarla más a él. Ella a medida que se intensificaba el beso, desabotonaba lentamente cada botón de la camisa de Stephen.

Él al percatarse de lo que Idalid estaba haciendo, tomó sus muñecas con sus manos mientras le susurraba que se detuviera y que no intentara nada más. Ella al escuchar eso, deshizo el agarre en sus muñecas para abrazar a Stephen con sus piernas y colocar ambas manos en su cuello para profundizar más el beso, lo que solo hacía que Stephen aumentara sus ganas de seguir besándola y sus ganas por estar más tiempo con ella, pero el golpe de realidad llegó más rápido de lo que esperaban, pues el sonido del celular de Stephen los interrumpió y ese sonido se debía a una llamada de parte de Morgan, llamada que él contesto mientras se separaba de Idalid.

Se alejó un poco de ella, para poder hablar con Morgan, la cual le había llamado para preguntar el motivo por el cual no había regresado del lugar en donde había dicho que iba a ir y si es que Idalid estaba con él, pues tampoco lograban visualizarla entre los invitados. Él solo respondió que se había encontrado con Idalid de regreso al sanitario y que la estaba ayudando con algo, pero que en un par de minutos regresarían a la fiesta, por lo que no debían preocuparse en seguirlos buscando.

Cuando la llamada con Morgan finalizó, Stephen comenzó a abotonar cada botón de su camisa, para no dar sospecha de nada. Dejando a Idalid sentada en la barra observándolo con tranquilidad y ligera sorpresa, ya que no imaginaba que él atendería con tanta rapidez el llamado de Morgan y dejaría de besarla con tanta facilidad.

Stephen – Creo que ya debemos irnos. Dijo al mirar a Idalid

Idalid – ¿No vamos a seguir lo que hace unos minutos iniciaste? Preguntó sin vergüenza alguna, pues en ese momento sentía que no existía motivo alguno para mostrarse avergonzada por lo sucedido, ya que los dos lo estaban disfrutando. 

Stephen – No, porque debemos regresar a la fiesta. No quiero que Morgan se preocupe y comience a buscarnos o pensar cosas que erróneas sobre nosotros.

Idalid – Lo que sea que ella piense, no creo que sea tan erróneo. Después de todo, nos acabamos de besar y acabas de aceptar que sientes algo por mí.

Stephen – Si, nos besamos. Pero fue por la intensidad del momento y no voy a negar que lo dije, pero ahora no es momento de hablar

Idalid – No fue por eso y lo sabes bien. Fue porque ambos queríamos hacerlo desde hace un tiempo y me parece que es un buen momento para hablar de eso.

Stephen – Ahora no lo sé, si queríamos, pero pude pensar mejor antes de hacerlo. Los dos tenemos pareja y no quiero hacerle daño a Morgan, por eso necesito tiempo para pensarlo.

Idalid - ¿Qué necesitas pensar? ¿Los pros y contras de estar conmigo y con ella? Dijo confundida - Corrección, tú tienes pareja y yo solo estoy saliendo con Jacob, lo que es muy diferente.

Stephen – Sabes que no es eso a lo que me refiero, nosotros nos conocemos desde hace mucho, hasta hace poco solo nos veíamos como amigos y no como algo más. Lo que es diferente con Morgan.

Idalid – Bueno, si necesitas tiempo para pensar, entonces eres libre de hacerlo. Pero te puedo decir, que no voy a esperar la eternidad a que lo decidas o voy a ser el plato de segunda mesa. Sé honesto conmigo y ya. Dijo con honestidad mientras caminaba en dirección a Stephen

Stephen – No te estoy pidiendo que me esperes los años, pero es mejor no hablar sobre esto ahora y darnos un tiempo para pensar las cosas.

Idalid - Está bien, no quiero interponerme entre ustedes y desearía no sentirme así después de tantos años, pero no puedo controlar lo que siento cuando estoy contigo. Dijo mientras entrelazaba su mano con la de Stephen y le daba un corto beso en los labios.

Stephen – No he pensado que quieras hacerlo, sé que tú no eres así. Yo tampoco puedo controlar lo que siento, pero debo pensar bien las cosas, antes de poder hacer algo por impulso. Dijo al separarse de Idalid y caminar de regreso a la fiesta.  

De camino a la fiesta, ambos se encontraron con Jacob que esperaba en el jardín cercano, a que Idalid saliera de la cocina en donde se encontraba con Stephen, al estar más cerca de ella, Stephen camino con mayor velocidad para llegar primero con Morgan y el resto.

Mientras ellos llegaban a la mesa, Idalid le contó un poco sobre lo que había sucedido en la cocina con Stephen, emocionada y algo molesta por no ver tanta seguridad en Stephen, sobre querer iniciar algo con ella. Haciéndola pensar que, tal vez Morgan si había causado un efecto mayor en su amigo y eso era más fuerte que lo que él podría sentir por ella. 

Al estar todos juntos en la fiesta, bailaron algunas canciones más y después decidieron regresar a casa. Ya estando en casa, comenzaron a llegar los pensamientos de arrepentimiento y vergüenza a la cabeza de Idalid, pues aunque no se arrepentía de haber besado y dicho lo que dijo a Stephen, se arrepentía de haber sido tan vulnerable a ese beso e imaginar que él terminaría su relación con Morgan y le pediría tener algo más con ella. Lo que no sucedió y eso solo hizo que comenzara a sentir que él no se sentía de la misma forma o que no estaba seguro en arriesgar su amistad de tantos años, solo por creer que podría funcionar una relación entre ellos.

Pero tenía una cosa clara y eso era que le daría el tiempo suficiente a Stephen para pensar y respetaría la decisión que él tomara, ya sea estar con ella o con Morgan. 

Faithful -Stephen Curry-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora