14. Antojos

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"Tengo antojo de comer algo rico, mmm, algo así como tú"

Tiara Burgos

Camine hasta llegar a la puerta de aquel ascensor aun teniendo dignidad. Aquellos tacones se escucharon desde el momento en el que salí de mi habitación. Aquel vestido que estaba en el perchero y que era tan jodidamente ajustado.

Entonces recordé la ropa que solía usar Rocío, su perturbadora imagen se me vino en la cabeza, hubiera querido sacarmela pero eso no estaba en mis planes en este momento. ¿Que era lo que estaba en mi planes entonces? Ni yo lo sabía con exactitud.

Hice un paso hacia adelante para entrar a aquel ascensor. No era la misma mujer. No la era y tampoco la seguiría siendo tiempo después.

Antes de que aquella puerta se cierren un hombre apresuradamente la detuvo poniendo su mano. Y nuestros ojos se juntaron. Los mios aun no se habían preparado para verlo...

-Tomas- Musite y el sonrió maliciosamente viéndome de arriba a abajo.

Incomodando como de costumbre. Como le encantaba que me sintiera.

-Te estaba buscando a ti, mira que casualidad- Dijo sin más mientras se ponía junto a mi y las puertas se cerraban.

Sentí que no podía contener mi respiración. Mi pecho se iba a salir. Vestida asi me sentia una ridicula.

-¿Para?

-¿Recuerdas que dijiste que te rompi el vestido?- Se puso en frente mio y yo simplemente continúe mirando hacia adelante.

Intentar esquivar su mirada solo hacia que sienta como mi piel se quemaba. Era demasiada la presión.

Levantó su dedo índice para tocar repentinamente mi rostro y dirigir mi mirada a la suya. Entonces lo mire y note paz en ellos. Por alguna razón él no se sentía de la misma manera que yo.

Cerró sus ojos para acercar su nariz a mi cabello y olerlo ligeramente. Lo deje, no me resistí, no sabia porque exactamente dejaba que lo haga.

-Quiero que me disculpes- Sonrió creyendo que sus palabras me mentian y abrió sus ojos para poner sus manos a cada lado de mi cadera.

Me retenía y yo no huí. Estaba en frente mio a unos centímetros. Mirada con mirada.

Detuvo con su mano la puerta del ascensor para que no se cerrase apartando y interrumpiendo esa escena. Continuó mirándome ahora apartando y yo que aun no me recuperaba de unas simples miradas.

-Prepare una sorpresa, quiero hacer tregua, quiero que nuestra guerra se termine ¿Entiendes?- Fruncí el ceño y me encogí de hombros tratando de relajarme.

-"Habiendo tantas", ¿El mismo que decis que no iba a poder con él?- Hice comillas con mis dedos recordando sus palabras- ¿Porque te importa hacer tregua conmigo?- Sonrió para pasar su mano libre por su barbilla.

-Por que eres la única que tiene mi atención.

Una parte de mi sabia que tenia que acabar aceptando aunque no quiera... Pero mi subconciente aun encandilado por mi crush se volvió irresistible hacia él. Mi subconsciente tambien lo queria.

- Porque en estos últimos días no te he podido sacar de mi cabeza. Recuerdo a esa niña con su diario. Me intriga saber qué ha pasado con esa niña- Y un rubor inevitable se plantó en mi rostro.

Se mordió el labio inferior ligeramente. Note que le encantaba verme de este modo.

-Eso me deja jodidamente estúpido- Pasó su mano por su cabello. No tenía el suficiente coraje de ligar, estaba inmóvil en ese momento, él tenía el control y lo supe desde el primer momento -Digamos que no es un buen lugar para hablar, ¿Aceptas ir a ver mi sorpresa entonces?- Directo al grano, se que penso eso exactamente, no tenía ganas de retrasar nada más.

Mi Crush ForeverHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora