21

68 3 0
                                        

Zayn.

Aunque no quería despertar del sueño más maravilloso que había tenido desde hace mucho tiempo, mi boca está tan seca que mi cuerpo me obliga abrir los ojos poco a poco para buscar algo de agua, y combatir contra esta terrible resaca.

Y entonces me encuentro con el espectáculo más maravilloso que he visto en mi vida: ___ durmiendo.

Descansa a mi lado, frente con frente, a una distancia tan corta que soy capaz de escuchar el ritmo de su respiración.

Sus labios, abiertos en la medida justa, como de un persona que espera ser besada. Y me río ante su provocación inconsciente.

Un mechón de su pelo castaño juega en su mejilla, y aunque lo coloco detrás de su oreja - con la máxima delicadeza- vuelve a su sitio, rozando su suave piel.

La camiseta que usa como pijama me deja ver su hombro al descubierto, y descubro algunos lunares que no había visto antes, lo que hace que me pregunte si tendrá más.

Me divierto al ver como tiene la sábana enrollada en sus piernas, las cuáles son tan largas que me podría perderme en ellas.

Y siento envidia,

porque desearía que fuera mi cuerpo y no las sábanas, el que estuviera preso de su agarre.

Y hacerla mía durante toda la noche, y el día.

Y es ese el pensamiento que me obliga a levantarme de la cama, pensar en ella de esa forma hacía que mi amigo se despertara también.

Me dirijo a la ducha con el pensamiento de que aunque no soy un experto en arte, creo que no hay obra más bonita que verla dormir.

______.

Una brisa de aire frío hace que me estremezca.

Primero abro un ojo y cuando me acostumbro a la luz, consigo abrir el otro.

Estiro las piernas y los brazos, y me veo sonriendo a pesar de la horrible resaca que tengo, ya que ha sido una de las mejores noches en las que he dormido.

No hace falta que me gire para saber que Niall sigue durmiendo en la otra cama, sus ronquidos lo colaboran, al igual que el ruido que hace el agua al caer.

Zayn.

Mi sonrisa se hace todavía más ancha y me avergüenzo de eso, del efecto que tiene sobre mí.

Recuerdos de la noche anterior empiezan aparecer en mi mente, y siento mis mejillas arder.

Oculto mi cara con la almohada, un intento desesperado para controlarme, pero no es efectivo, ya que la almohada está el olor tan característico de Zayn, lo que provoca que enrojezca más y recuerde sus besos por mi cuello.

El sonido de mi móvil provoca que despierte de mis fantasías. Es un mensaje de Tina.

Tengo curiosidad por saber cómo le fue su cita, así que aprovechando que Niall está profundamente dormido y que Zayn se está duchando, me deshago de la camiseta larga del pijama y busco en mi maleta una blusa negra con transparencias, mis vaqueros cortos y las converse. Busco el pequeño bolso dónde guardo el móvil, el tabaco y poco más y salgo a hurtadillas de la habitación.

Respiro aliviada cuando me encuentro en el pasillo, no me veo capacitada para hacer frente a Zayn después de todo lo de anoche, además de que no quería averiguar con que pie se había levantado o si me ignoraría como suele hacer.

En seguida distingo la cabellera rubia de Tina salir de su habitación.

Puedo ver como una sonrisa enorme esta dibujada en su cara y como parece ir flotando a cada paso que da hasta llegar a mí.

Cabina 131 (Zayn Malik)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora