Capítulo 7: Zoe

11 1 0
                                        


El día siguiente fue un completo desastre.

Me desperté súper tarde así que me fui al instituto sin desayunar, y como mi hermano ya se había ido me tocó manejar mi segundo auto. Era demasiado exagerado en comparación con los coche que en mi instituto habían, pensé en irme a pies pero jamás llegaría a clases, las manos me sudaban mientras sostenía el volante, manejaba a toda prisa por las calles, quedaban tres minutos para que sonara la campana que indicaran la entrada a clases. Divise la escuela a lo lejos mientras comenzaba a sudar como un cerdo, sentía mi cuerpo arder y mi corazón palpitar, los nervios me carcomían; entré al estacionamiento e inmediatamente toda la población estudiantil se quedaron mirando mi coche, muchos abrieron la boca sorprendidos, mientras que las abre piernas del instituto trataban de mirar quién era el conducto, pero le sería difícil ya que mi auto tiene vidrios polarizados.

Apostaba toda mi cuenta bancaria a que pensaba que era un chico guapo. Sonreí ante mi hipótesis, y estacioné mi coche un poco lejos de la entrada principal. Anna observaba el coche con una sonrisa triunfal, ella sabía que cuando bajara y se dieran cuenta que yo la nerd de las nerd manejaba este auto muchos me odiarían, eso sin contar que las abre piernas comenzarían con su fastidio. Nuevamente.

Apagué el motor de mi Lamborghini, agarre mi mochila y solté un suspiro agotador. Hoy sería un día complicado. Guardé las llaves del coche en mi bolsillo y abrí la puerta, puse un pies fuera y luego otro. Me sentía en cámara lenta. Salí de mi carro y pude notar como las miradas se concentraban en mí, bajé la cabeza y caminé con paso apresurado hasta mi amiga, sentía mi cuello picar e imaginaba que era por todas la miradas que todos me estaban dando en este preciso momento. Llegué hasta que Anna y le hice señas para que me siguiera, camine dentro del instituto y llegué a mi casillero, deje caer todo mi peso en el, cerré los ojos y comencé a frotarme las sienes.

-No me digas- comenzó hablar mi amiga- te quedaste dormida, Derek no estaba y te toco venir en tu otro auto, ya que si venías en el Corvette levantarías sospechas ya que la policía andan como maniáticos buscando tu coche y el Ferrari de tu hermano, así que te viste en la obligación de traer a tu Lamborghini murciélago para llegar a tiempo a clases ¿me equivoco?

Tenía que admitir que Anna era buena sacando conclusiones.

-No, no te equivocas- abrí mis ojos y sonreí- ahora vamos antes de que quiera salir corriendo de vuelta a mi casa.

Anna asintió con la cabeza y emprendimos camino justo cuando la campana comenzó a sonar.

Mi amiga y yo llegamos al salón de biología y entramos, nos sentamos en los últimos puestos como siempre hacíamos y sacamos nuestras cosas, mientras llegaban los alumnos algunos se me quedaban mirando y comenzaban a susurrar entre si, le di una mirada furtiva a Anna y ella solo se encogió de hombros.

Esto sería mi pesadilla.

***

¿Qué si era mi pesadilla? ¡Esto era el mismo infierno!, durante las dos horas de clases de bilogía nadie, pero absolutamente nadie me quitaba la mirada de encima, yo solo me revolvía en mi asiento y acomodaba mis gafas, fingí prestarle atención a la profesora Mary antes de explotar y comenzar a maldecirlos a todos. Anna me susurraba que me tranquilizara, pero tranquila era lo menos que estaba. Luego de la eterna clase de bilogía habíamos ido a nuestros casilleros a buscar nuestros demás libros y dejar los de biología, todo en el pasillo murmuraba algo y me observaban, cuando volteaba a ver soltaban una sonrisa y seguían cotilleando entre ellos.

Esto comenzaba a exasperarme.

Cuando llegue a mi casillero, me sorprendí a mi misma abriendo tan rápido que por un momento pensé que una fuerza sobrenatural se había apoderado de mí. Luego de abrir, guardar, sacar y cerrar nuevamente mi casillero caminé mirando el suelo a mi siguiente clase, esa fue un poco más soportable, hasta que sonó el timbre que indicaba la hora del almuerzo.

Polos Opuestos Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora