Siento un peso muerto encima de mi pierna, me revuelvo incómoda en mi lugar. Imposible. Unos brazos me envuelven cómo si fuera un tamal.
Odio cuando Anna me acorrala.
Aprieto los párpados y comienzo abrirlos lentamente, lo primero que mis ojos ven es un pecho desnudo ¿Desde cuándo Anna tiene su pecho plano? Tanteo más abajo y siento unos pectorales muy bien marcados ¿Eh? ¿Y esto?
Abro los ojos como platos al recordar la noche anterior.
¡Madre mía!
Trato de levantarme pero el brazo, de quien ahora sé es Nash, me tiene sujeta firmemente por la cintura, mi pierna izquierda está en medio de sus dos piernas y ¡Oh por Dios! ¡Puedo sentir su erección firme como un soldado!
Vergüenza. Siento mucha vergüenza ¿Que me poseyó anoche? Sé que soy caliente y me han dado ganas más de una vez, pero Dios... ¿Por qué mi vida actualmente apesta más de lo usual?
Observo con incrédula como nuestros cuerpos encajan como dos piezas de puzzle, es increíble la comodidad en la que dormimos, nunca antes había dormido tan tranquila, no luego de... alejo esos pensamientos de mi mente, es la primera noche en muchos años que no tengo pesadillas, no dejaré que los recuerdos me atormente.
No hoy.
Me revuelvo hasta que me deshago de su abrazo y saco mi pierna de en medio de las suyas; me siento sobre la cama y lo veo dormir plácidamente. No se ve tan temerario dormido. Incluso se ve algo tierno.
Sus ojos cerrados, sus nariz perfilada, sus labios rosa carnosos que provocan morderlos ¿Cómo será besarlos?, muerdo mi labio inferior y sacudo la cabeza antes las ideas loca que se están formando en mi cabeza. Es muy temprano para calentarme.
Aunque he leído en mis libros que el mañanero es el mejor...
Por Dios, ¿Qué estoy pensando?
Quito el cubrecama de encima de mí y me pongo de pies, necesito llegar a mi recamara antes de que Anna y mi hermano despierten. Los pies no me duelen tanto como anoche, pero si un poco. Hago una mueca cuando mis pies tocan el frío suelo, no me duelen, pero si me molestan, comienzo a caminar y antes de salir del cuarto miro una vez más a Nash, se ve tan diferente a como verdaderamente es.
Un ángel disfrazado de demonio.
Salgo de la habitación de huéspedes y camino a paso apresurado — literal —a mi recamara, los pies me arden, pero es más soportable que la noche anterior. Llego a mi habitación y entro antes de que mi hermano me descubra. Busco en mi closet ropa cómoda y me voy directo al baño, me miro al espejo y mi cabello esta notablemente desordenado.
Agradezco infinitamente que Nash no me haya visto así.
Tomo el cepillo y pasta dental y comienzo mi rutina diaria de aseo personal. Suelo ser muy quisquillosa con ese aspecto. Me bañé y tuve que ahogar un grito cuando el jabón toco mis pies y manos. Las raspaduras del día anterior aún estaban vivas y aunque estuvieran medio mejor, no quitaba el hecho de que ardía cuando el jabón rosaba en las heridas.
Luego de asearme, me coloque un pantalón chándal, un suéter ancho y mis Vans, me hice una trenza en mi cabello como lo hacía cada día y maldije a todos lo que estaban en la casa de Nash anoche por hacer que perdiera mis lentes. Así que hoy iría sin mis anteojos. Cosa que odio.
Con las vendas, las medias y los zapatos, el dolor disminuía, caminé tranquila pero lentamente hacia la planta baja con mi teléfono en mano, para cuando llegue ya Derek y Nash estaban en la cocina "cocinando" o al menos hacían el intento.
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Polos Opuestos
RomanceNaira Stanford, una joven que desde niña ha cargado con una culpa que no la deja dormir, el ser huérfana de madre y sufrir de bullying por parte de los estudiantes de su instituto, no le facilitan las cosas. Se ve involucrada en distintas travesías...
