Capítulo 9: Persecución

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Anna se había ido la noche anterior, ya hoy era viernes y tenía que volver al instituto y ver Zoe y a Nash. Mi dúo favorito.

Perfecto.

Cuando mi hermano me vino a despertar y me vio la mejilla hinchada y los nudillos vendado pegó el grito en el cielo, casi me mata a puntas de preguntas de ¿quién me lo hizo? ¿qué fue lo que paso?... y cosas así, solo le respondí un "una zorra me golpeó y yo me defendí", aunque sé que no me creyó, porque después lo vi hablando por teléfono y no tuve que adivinar con quién hablaba, ya que al colgar me dio un sermón de que no volviera a golpear la pared ni a manejar como una loca sin cerebro, que él no quería perderme a mí también, yo solo bajé la cabeza y pedí disculpa.

Luego me llevó él mismo al instituto, pasamos buscando a Anna y aunque el trayecto fue un tanto incómodo, sé que a ella le gusta mi hermano aunque se niega rotundamente a tener algo con él.

Par de pendejos.

Mi hermano nos dejó enfrente del instituto y con eso las miradas de todos en el auto de mi hermano y en nosotras, bajamos y nos despedimos de mi hermano, Anna con un saludo de mano y yo con beso en la mejilla, quedó en pasar a buscarnos más tarde, algo que agradecí internamente. Caminamos juntas charlando de trivialidades, mientras las miradas se posaban en nosotras y el chico de coche lindo que seguía su camino.

Realmente extrañaba esos días en lo que nadie volteaba a vernos, en lo que la mayor parte del día éramos invisibles ante los ojos de todos (excepto a los de Zoe). Cuando llegamos a la entrada seguían mirándonos, y no era para menos, llegar con mi hermano que es un chico realmente sexy y guapo, en su Audi, y por si fuera poco, yo sigo con mis manos vendadas y un buen morado en mi mejilla, aunque traté de disimularlo con maquillaje me fue imposible, así que preferí dejarlo como estaba, me quite el maquillaje y dejé que se notara completamente. Así que si, no es para menos que las miradas estén en nosotras.

Caminamos juntas hasta nuestros casilleros, la primera clase era química, así que agarre un libro y dejé los demás, caminamos juntas al aula de clases, y nos situamos donde siempre, la campana sonó y llegaron nuestros compañeros, algunos me miraban, otros hablaban entre ellos y otros simplemente les daban igual.

Las clases pasaron rápido, cuando menos me había dado cuenta ya estaba almorzando en la cafetería junto a mis amigos. Julián y Kara nos esperaban con nuestras comidas en nuestra mesa de siempre, cuando llegamos ambos nos saludaron con un "hola", a lo que nosotras respondimos igual, comimos en silencio uno muy incómodo, sabía que ellos querían saber todo de mí... algo que no podría decirle, pero necesitaba matar este silencio o no volveríamos a comer juntos.

- Chicos, - hablé obteniendo la atención de ellos inmediatamente -El Corvette y el Lamborghini que vieron estos días fueron un regalo de mi padre. No suelo usarlo por obvias razones, pero eso no significa que sea una completa desconocida para ustedes. Me gusta andar en bici, soy feliz comiendo todo tipo de comida, amo el chocolate y tengo un hermano mayor que me trajo está mañana.

Inhale una bocanada de aire y seguí hablando: - Ayer pelee con Zoe, Nash y yo hemos tenido varios encuentros para nada agradables. Pero eso no significa que yo haya cambiado. Sigo siendo yo, solo que con algunos problemas encima. Y que actualmente esté llamando la atención por cosas materiales me incómoda totalmente. Prefiero seguir siendo la chica a lo que todos ignoran, quiero seguir siendo Naira, no la chica que peleó con Zoe o la de los coches bonitos.

Kara me miro compasiva, estiro su mano por encima de la mesa y tomo la mía.

-Te vamos a querer con o sin problemas. No nos importa el estado bancario de tu padre ¿lo sabes no? -asentí con la cabeza.

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