Recordando más días del colegio, el rubio pensaba en aquel momento en que comenzó a razonar que su soledad no era tan buena como creía que era, ese momento donde observaba tantas personas de su edad sonreír y reír con otros, personas que compartían gustos y se les veía felices de pasar el tiempo en sus aficiones ¿Qué decir del momento en que al mirar a su alrededor empezó a notar que sus compañeros tenían una pareja? Toni miraba con curiosidad aquello del romance, ver a personas tomadas de la mano y caminar juntas charlando de su día era algo que honestamente el chico envidiaba.
Él desde luego que nunca tuvo ni un interés romántico en todo lo que llevó de estudiante, pero aún así no podía negar que le hubiese gustado experimentar un primer amor, Toni recordaba mirar en tantas series de televisión aquellos personajes que pasaban por tantísimos sentimientos y situaciones que giraban en torno al amor, eran cosas que Toni no podía comprender pero le agradaba lo que veía, ya sea un final agridulce, uno dramático o quizás el más final más dulce por haber, cualquiera parecía estar bien ante sus ojos.
Gracias a todo lo que observaba ya sea a través de una pantalla o lo que podía ver en su entorno, todo ello hizo crecer aún más el pequeño deseo oculto por experimentar en carne propia lo que era el amor, más que una simple curiosidad llegaba a parecer una necesidad.
«La necesidad de ser amado»
El rubio levantó la mirada, Gordon seguía mirando su libreta mientras dictaba, Toni suspiró y continuó anotando en las hojas lo que el comisario decía. Al final Gordon le había traído a una sala donde suelen hacer reuniones para que le ayudara a preparar las rutinas que haría para las enseñanzas a los nuevos policías.
Estaban completamente solos en una gran habitación repleta de mesas y sillas, Toni se encontraba sentado en primera fila y Gordon de pie a escasos centímetros de su mesa, era extraño pero todo eso le provocaba al rubio una sensación peculiar, el estar a solas con Gordon no era lo mismo que estar a solas con cualquier otra persona, se sentía diferente y no hallaba explicación para algo así.
— ¿Estás cansado Toni? — habló el hombre al apartar la vista de su libreta
— ¡No! Estoy... Bien — el chico se sorprendió ante la inesperada interrupción
— Te escuché suspirar, podemos tomar un descanso si quieres
— De verdad estoy bien — respondió en voz baja
— Insisto, iré por algo de café ¿Te apetece uno?
— No quiero molestarle comisario
— No es molestia, creo que es bueno tomarnos algo juntos de vez en cuando, después de todo no siempre tengo oportunidad de conversar contigo
Gordon dejó la libreta sobre la mesa de Toni y salió de la habitación dejando al chico solo, el rubio golpeaba la punta metálica de su bolígrafo contra la madera mientras esperaba el regreso del comisario, ciertamente podía admitir que quizás Gordon era la única persona de toda la comisaría con la que no se sentía del todo incómodo, era curioso pero tal parecía que el comisario era la única persona capaz de notar la presencia de Toni cuando para los demás es básicamente invisible.
Si bien al principio eso asustaba al rubio, con el paso del tiempo se fue acostumbrando a esos saludos casuales que Gordon le daba cada vez que cruzaba por algunos de los almacenes donde pasaba la mayor parte de la jornada laboral, no eran amigos, tampoco es que se detuvieran a charlar de algo, simplemente era un saludo y ya, no obstante ese pequeño detalle con el tiempo había sembrado “algo” dentro del joven, no era fácil de explicar pero de pasar a ser olvidable y fácil de ignorar para todos en ese lugar, a que repentinamente exista alguien quien pueda llamarle por su nombre con una sonrisa en el rostro... Era algo que le hacía sentir bien.
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Comunicación
FanfictionÉl está enamorado y si bien él no entiende mucho de sentimientos, aún así puede jurar que lo suyo es amor, pues lo que la gente suele describir como amor encaja perfectamente con como se siente últimamente ¿El problema? Que el no puede expresarse. _...
