La mujer lo miró fijamente con los ojos demasiado abiertos. Parecía conmocionada.
-Por eso le pedí ir en mi auto, este no es un tema para hablar en medio de la calle- Giovani descansó el eso sobre uno de sus pies.
-Espere, espere. Todavía mi mente se está reiniciando- ella se palmeó la sien y el hombre casi suelta un bufido ante la acción de ella. Era una chica impredecible después de todo y era divertido ver sus cambios de carácter. Primero molesta como una fiera, después intransigente como una pared, después curiosa como una ardilla y por ultima confundida como una cachorrita.
-Es lo que le decía, no tiene mucha ciencia. Necesito que usted finja ser mi novia una semana, después mi esposa durante dos meses y después de eso nos divorciaremos, yo con mis problemas resueltos y en tus manos estarán 3 millones de dólares. No está nada mal. Y el único requisito es que usted llegue al plazo del divorcio virgen. Es fácil ¿no? Acaso encontrará alguna mejor propuesta que esta en la vida.
«La verdad no» pensó Isabela. Había bastantes puntos positivos para ella, pero si había algo que había aprendido era que todo lo que brilla no es oro. Algo debía estar muy oscuro en todo eso.
Y mientras pensaba un taxi amarillo de detuvo al lado de ellos dos.
-Mañana salgo de viaje por tres días. Tiene todo es tiempo para pensarlo. Le aseguro que se arrepentirá mucho si rechaza esto. No tengo ninguna segunda intención- él se inclinó y le abrió la puerta. Como si hubiera llamado al taxi en el momento indicado.
-Ni siquiera cuando me pidió tener sexo- ella echó nuevamente sal a la herida.
-Acaso ese tema no lo habíamos olvidado- él sonrió como siempre hacía cando quería convencer a alguien. Nadie se resistía a su rostro cuando podía esa expresión.
-Mi gaveta de las cosas que debo olvidar está un poco llena. Lo tendré en cuenta mientras analizo la situación
Otra vez, error de cálculos. Isabela era todo a lo que él no estaba habituado. Ella era una mujer difícil e interesante a la vez.
Giovani respiró profundo y se llenó de paciencia.
-Esperaré la respuesta para cuando vuelva- se corrió hacia atrás dejando que ella pudiera entrar en el taxi.
-Lo tendré en cuenta- y ella misma fue la que cerró.
Giovani vio como el auto desaparecía en el tráfico cuando sintió la presencia de Kamil detrás de él.
-Buen trabajo con el taxi- se sobó la quijada, no acostumbra a sonreír constantemente. Le dolía un poco.
-¿Ella cedió?- le preguntó su amigo.
Gio se giró en dirección a su propio coche.
-Hacía tiempo que no tengo a alguien que rete mi paciencia de esta manera. Solo te puedo decir que, con esa mujer, cualquier respuesta es una sorpresa.
Y Kamil sabía que Giovani estaba frustrado por no lograr sus objetivos.
***
Isabela aun no podía procesar bien la escena en donde había sido partícipe hacía poco. Realmente el alcohol debía haberle fundido algunas neuronas porque que tu jefe, que en tu vida habías hablado con él te proponga un trato a cambio de 3 millones de dólares... eso solo se veía en telenovelas.
Incluso el taxista que la había llevado le había dicho que el viaje ya estaba pagado. Como si el hombre lo hubiera planificado. Pero de seguro no se esperaba la respuesta de ella.
El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos. Isabela a tierra. Ella tenía muchas más cosas importantes que atender que centrarse en ese hombre. Por muy guapo, buenazo y forrado en dinero que estuviese, ella tenía a alguien que era mucho más importante y que ahora necesitaba su atención.
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Como estafar al Ceo siendo virgen
RomanceGiovani, solo necesita dos cosas para mantener su posición de Ceo. Primero, una mujer virgen con una edad específica. Y segundo, que se mantenga así al menos los dos primeros meses del casamiento. Absurdo ¿verdad? Pero si cumple con esos objetivos...
