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Giovani pensó en un primer momento que Allen podría estar diciendo una broma, para tomarle el pelo, pero conociéndolo y sabiendo que tenía el mismo sentido del humor que su madre, o sea cero se dio cuenta que no, no le estaba mintiendo. La mujer en la foto era la que lo había traído al mundo.

-¿Ocurre algo?- Allen le preguntó al Ceo que se había quedado mirando fijamente al cuadro nuevamente con el rostro un poco pálido.

-No, solo que me tomó de impresión- la devolvió a su lugar.

-¿Y sabes quién es tu padre? ¿Bela te lo ha dicho alguna vez?

Allen miró hacia los lados como si alguien pudiera escucharlo. Y se acercó a él prácticamente para decirle un secreto.

-la verdad, esto no lo sabe nadie ni Bela, pero mi mamá una vez me conto cuando yo era chiquito que mi papá era un hombre poderoso, y que yo había sacado los mismos ojos que él, pero no me dio ningún dato más- se quedó pensativo- Ah sí, que había sido la primera vez que un hombre la trataba tan bien.

A Giovani le palpitó la sien. Que hacía alguien hablándole de esos temas a un niño tan pequeño. Entonces sin darse cuenta la pregunta salió de sus labios

-¿Y a ti te gustaría conocer a tu papá, al verdadero?

Allen se quedó mirándolo y después negó.

-Si me encuentro con mi papá seguro querrá saber de mi pasado y mi relación con mi familia materna. Y se seguro querrá usarme para llegar a ellos y todo lo que tienen. No me molesta que lo haga, pero sí que me vaya a separar de Bela que seguro se pondrá en contra. Entienda, ella siempre estuvo conmigo, incluso cuando mi verdadera mamá estaba viva. Yo aún no quiero separarme de ella- los ojos de Allen se habían llenado de lágrimas.

Razón por la que Giovani se dio cuenta que no era buen momento para haberle preguntado aquello. Ahora como le decía lo de Isabela. Le daría un ataque. Pero debía hacerlo.

-No te pongas así- le acarició el cabello varias veces- Nadie te apartará de Isabela, eso te lo puedo garantizar.

Allen entrecerró los ojos.

-Más le vale. Yo aún tengo que devolverle todo el tiempo que ella me dedicó. Al punto de casi dejar su propia vida de lado.

Realmente se notaba que Allen era un chico más inteligente de lo normal. Un pensamiento tan maduro para su edad solo podría venir de él. El rostro de Giovani se ensombreció.

-Allen hay algo que te tengo que decir referente a Isabela, pero necesito que te calmes. Ella está bien y pronto estará de vuelta- comenzó a decir para ver el rostro de Allen transformarse en una mueca de pánico.

-¿Qué le ocurrió a Bela?

***

Giovani cerró la puerta del cuarto donde había logrado por fin dormir al niño. Allen se había exaltado demasiado y casi había ido por sus propios medios al hospital si fuera posible. Él lo comprendía. También había estado así de asustado. Había temblado tanto delante de la sala de cirugía rezando para que no ocurriera lo peor que sus músculos dolían.

Bajó las escaleras para buscar a Rafael. Lo encontró en la cocina.

-Buenas noches señor Giovani, le tengo preparado un té para que se relaje. El mayordomo se lo sirvió- ¿Cómo tomó la noticia Allen?

Giovani se dejó caer en una de las sillas y se echó el cabello hacia atrás.

-No tan bien, ni tampoco tan mal como esperaba. Me costó calmarlo, pero por suerte es alguien racional y mañana antes de ir a la escuela lo llevaré a verla- tomó un sorbo largo a pesar de estar caliente- Más importante que eso.

Levantó su mano donde había varios cabellos negros que se los indicó al mayordomo.

-manda todos estos y que les hagan prueba de ADN comparado conmigo.

El hombre mayor pestañeó.

-Ese cabello es...

-Es de Allen, esto no puede salir de aquí por el momento, pero, aunque ahora no te puedo explicar... creo que él es lo que estás pensando.

Rafael no le encontraba lógica a todo aquello. Después de todo, tanto Allen como Isabela eran completos extraños antes que firmaran el contrato, sin embargo, él no era nadie para juzgar. Pero haciendo cuentas Allen tenía la edad suficiente para ser el hijo de su señor, sobre todo porque pasaba del tiempo en que Giovani había perdido su capacidad reproductiva. Por dentro esperó que fuera real, pues tener un hijo de Giovani y uno como aquel niño inteligente, pero perspicaz sería una alegría para aquella casa y hasta para Kiki.

***

Giovani se esperó esa escena en el hospital. Isabela había sido puesta en una habitación Vip con todas las comodidades necesarias y le habían informado que por el momento estaba pronosticado que solo despertaría al tercer día. Ya le habían puesto algunas transfusiones por lo que el color de su rostro estaba mejor. Más no el de Allen que estaba sumamente rojo y lleno de lágrimas.

-Belaaaaaaa- sollozaba agarrando la mano de ella. Lágrimas salía de sus ojos.

Tanto Giovani como Kamil nunca lo habían visto así de descontrolado. La verdad ellos no habían tenido infancias tan buenas ni padres tan allegados como para sentir lo mismo que el niño por Isabela.

-Allen, ella estará bien y despertará dentro de poco- lo intentó consolar Giovani pero parecía ser en vano.

Solo después de unos largos minutos él dejo de llorar para sollozar y sorber. Se levantó limpiándose las lágrimas y se giró hacia Giovani.

-Usted prometió que ella estaría bien. Porqué Bela está así entonces- tenía un enorme puchero, pero sus ojos azules lo enfocaban con fuerza.

Giovani se arrodilló e intentó congeniar con él.

-Digamos que hay cosas que escapan siempre de nuestras posibilidades. Lo entenderás en un futuro. Por el momento solo debemos pensar en cómo ella se va a mejorar.

Allen apretó los labios, pero después asintió con la cabeza. No quería comportarse de forma malcriada y menos con Isabela en una cama que pudiera intervenir por él.

-¿Puedo quedarme un poco más con ella?- pidió agarrando la manga de la camisa de Giovani, casi comportándose como un niño de su edad.

Giovani sonrió y le revolvió el cabello.

-Puedes, esta vez hablaré en la escuela para que te ausentes hoy pero mañana no puedes faltar.

-Mañana no lo haré- él negó enérgicamente- la matrícula es muy cara y no se puede desaprovechar. Me portaré bien.

-En ese caso quédate aquí un rato con Kamil. Ahora vuelvo- se enderezó y se giró hacia el nombrado- les iré a comprar una bebida a los dos. Debes estar cansado. Estate aquí un rato con Allen y después vuelvan los dos a la casa y descansa. Yo me quedo con Isabela y realizo el trabajo desde aquí.

Kamil asintió con la cabeza con marcadas ojeras debajo de los ojos.

-Gracias.

Giovani salió de la habitación no sin antes darle una mirada a su esposa y queriendo más que nadie que ella se despertara cuando escuchó que su celular sonó. Era Rafael.

-Dime.

-Señor, ya las muestras fueron entregadas. En tres días llega el resultado.

-Entonces, solo queda esperar a ese momento.

Como estafar al Ceo siendo virgenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora