Había sobrevivido a esta guerra, pero el futuro que le aguardaba era probablemente más oscuro que la misma muerte: Humillación, soledad y tristeza.
La quería para él. Sabía que era mucho pedir pero no deseaba sumergirse, nuevamente, en el abismo, qu...
Sakura llevaba tiempo en la dimensión de Obito, un torrente de pensamientos; Miedo, angustia y principalmente incertidumbre. ¿Por qué Obito la habría llevado a aquel lugar? Realmente no entendía, ella estaba segura de su arrepentimiento sincero cuando les brindó ayuda como forma de redención. La joven escondía su rostro entre sus rodillas, estaba sentada esperando, esperando a que Obito volviera. Solo esperaba que a su regreso no trajera con él algo de lo que luego se arrepintiera.
–Sasuke...Naruto... Kakashi sensei ¿Estarán bien?– Se preguntaba para sí, tenía tanto miedo. Pero debía ser fuerte. Lo único que esperaba era que sus amigos estuvieran bien, Obito era completamente impredecible. Los había ayudado a derrotar a Kaguya y ahora la había llevado, contra su voluntad, a esta dimensión espantosa. Le preocupaba que tuviera algún plan que involucrará el ojo de Madara, su maestro Kakashi antes de caer en el gengutsu se había dado cuenta que Obito tramaba algo.
Las horas pasaban, la pelirosa ya no tenía conciencia de cuánto tiempo había transcurrido. El cansancio la embargo y poco a poco tomo una posición fetal para descansar.
Totalmente sumida en el sueño no pudo percatarse del uso del Kamui del cual salió la figura de Obito. Se quedó mirando a la muchacha y le inspiro ternura como si de una criatura frágil se tratase. Se acerco a ella cuidadosamente, no quería despertarla y junto a ella dejo lo que parecía ser comida.
Acerco su mano para despejar uno de los mechones rosas que cubrían su rostro cansado y la observadora, realmente era hermosa. Eso le produjo una sensación tibia en el pecho. No deseo inmediato... sino algo más retorcido: posesión.
Debía terminar su Gengutsu, el cual le estaba tomando más tiempo de lo que había estimado, pero valdría la pena, llevaría a Sakura a alguna aldea lejana de Konoha e iniciarían una nueva vida, la vida que no pudo tener. Serie perfecta. Acaricio con ternura el rostro sucio de la joven y se marchó para continuar con su labor, con una extraña sensación de felicidad.
Sakura se removió en su lugar.
– ¿Cuánto habré dormido? – Sintió que había pasado mucho tiempo. Ya que podía sentir su boca seca y se sentía débil. Estaba hambrienta y deshidratada, mientras limpiaba sus ojos con el antebrazo, su atención se dirigió a una pequeña caja, reviso el interior: Pan, frutas y agua. Sin meditar mucho, bebió el contenido de la botella y soltó un gemido de satisfacción. El liquido la hizo sentir reconfortada.
– Obito – dijo en voz alta, mientras observaba la caja. Si la quería viva, tenía margen de negociación.
El tiempo siguió transcurriendo. Sakura estaba sentada mirando a la nada, se concentró en reunir la mayor cantidad de Chakra ante un eventual enfrentamiento, no había sonidos en ese lugar, solo podía escuchar su respiración. De pronto sintió como la atmósfera se agitaba formándose una especie de agujero negro del cual emergía Obito vestido con su característica ropa del clan Uchiha. Su expresión era seria lo que la llevo a ponerse de pie y a la defensiva, Obito sonrió al ver la reacción de la joven, ella no tenía ninguna oportunidad contra él si se planteará luchar contra ella, pero le gustaba su actitud.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.