Sakura tembló en su lugar, sintió que sudaba frío. Todos sus planos de huida al desagüe, no había tardado en descubrirla, ni siquiera estaba a la mitad del camino a su hogar.
—Oh... la pequeña tiene miedo...
La voz infantil resonó entre los árboles. Ligera. Burlona. Distorsionada.
Sakura giró sobre sí misma, intentando ubicar el origen, pero la oscuridad lo devoraba todo.
—No te haré daño... Sakura.
La voz cambió de aguda a grave y rasposa,
Sakura se puso de pie sobre la rama, adoptando posición de combate. La luna, que antes iluminaba su ruta, estaba completamente cubierta. El bosque era ahora una boca de lobo.
Solo escuchaba su respiración.
Y el crujir de los árboles.
Las copas comenzaron a moverse, no por el viento... sino como si obedecieran una voluntad invisible.
Esto no es real.
Lo entendió de golpe.
—Genjutsu...
Aquel destello que había visto antes. Ese fue el inicio.
Unió sus manos sin perder tiempo.
—¡Kai!
El bosque se quebró como un espejo. Los árboles desaparecieron y el suelo también. Y de pronto sintió vértigo y su cuerpo cayó al vacio, cerro los ojos esperando el impacto pero este nunca llego. Solo sintió que alguien la atrapaba y luego la depositaba con cuidado en el suelo.
– ¡Aléjate! – grito la pelirosa mientras intentaba con sus delgados brazos alejar al individuo que la había salvado de la caída, abrió sus ojos y la figura la desconcertó.
– ¿Sa...Sasuke? – Sus ojos se humedecieron e incontables lagrimas salieron de sus ojos jade – ¡¡¡Sasuke!!! – grito en forma descontrolada lanzándose al pecho del azabache que la miraba con confusión.
Él tardó un segundo en reaccionar.
—Sakura... —murmuró, confundido—. ¿Qué haces aquí? – intento contener la tristeza de Sakura aunque la carencia de un brazo dificultaba un abrazo completo, no entendía porque motivo lloraba en forma tan desgarradora y porque vagaba a altas horas de la noche.
—¿Sabes quién soy? —preguntó entre sollozos—. Dime que sabes quién soy.
Sasuke la apartó apenas para mirarla.
—Claro que sé quién eres. ¿Por qué no lo sabría?
Ella lo miró como si buscara una grieta en su expresión.
—¿Eres realmente tú?
—Sakura... estás actuando extraño.
Él frunció el ceño.
—¿Me seguiste otra vez después de que dejé la aldea?
—¿Qué? No... yo...
Su mente giraba. ¿Sigo dentro del genjutsu?
Tomó aire.
—Sasuke, activa tu Sharingan. Revisa mis recuerdos. Por favor.
—¿Qué estás diciendo?
—Solo hazlo.
Había urgencia real en su voz.
Sasuke suspiró, pero accedió.
Sus ojos cambiaron. El Sharingan se activó y escaneó sus memorias.
Sakura sintió un leve mareo.
Esperó.
ESTÁS LEYENDO
Yandere (Obisaku)
RomanceHabía sobrevivido a esta guerra, pero el futuro que le aguardaba era probablemente más oscuro que la misma muerte: Humillación, soledad y tristeza. La quería para él. Sabía que era mucho pedir pero no deseaba sumergirse, nuevamente, en el abismo, qu...
