Punto de vista de Sakura
Vi como me sujetaba con fuerza y de su boca salían palabras que me hacían fruncir el ceño.
– Quiere que lo bese...a este tipo se le salió un tornillo – pensé para mis adentros.
- Bésame – insistió –
- Obito... no es el momento – trate de sonar lo más cordial posible, aunque me gustaría decirle que es un idiota desquiciado, vi como su expresión cambiaba y en su boca se dibujaba una sonrisa burlona, por algún motivo eso no me dio buena espina.
- No es una pregunta – su expresión irradiaba algo que no estaba dentro de la cordura.
- No – respondí firme
– No quiero – no puedo ocultar mis deseos y de mi boca sale automáticamente la respuesta que internamente pienso.
Sus ojos se afilaron.
—¿Por qué eres tan terca? —resopló sin soltarme—. ¿Te das cuenta de que te he tratado como una reina desde que llegamos aquí? No te he obligado a nada. Te he respetado. He sido paciente.
¿Paciente?
Sentí que la sangre me hervía.
Está cambiando los roles. Quiere hacerme parecer la cruel, la ingrata. Como si yo hubiera elegido esto.
Nunca habría venido si no me hubiera secuestrado. Nunca habría aceptado quedarme si Sasuke no hubiese estado en peligro.
Sasuke.
La imagen de él inmovilizado cruzó mi mente. ¿Seguía en Konoha? ¿Estaba libre? ¿Dónde estaba?
Mi concentración se quebró cuando el dolor me sacó de mis pensamientos.
—Me estás lastimando —me quejé.
Su agarre se había intensificado.
—Bésame. Ahora.
Me jaló hacia él. Intenté resistirme, pero su otra mano tomó mi barbilla con firmeza. Me obligó a mirarlo.
Y entonces vi el Sharingan. Mi cuerpo se tensó. No podía moverme con normalidad. Sentí sus labios sobre los míos. No era como aquel primer beso cálido. Inesperado. Había hecho latir mi corazón con fuerza.
Este era distinto. Era posesivo y ansioso. Sentí su respiración mezclarse con la mía, su dominio, su control.
¿Es el Sharingan? ¿O es el miedo?
—Me vuelves loco, Sakura... —susurró junto a mi oído—. Un solo beso tuyo basta para encenderme.
Su voz me recorrió la piel.
Mi cuerpo reaccionó, traicionero. Un gemido escapó de mis labios y lo odié por eso.
En ese instante recuperé la movilidad. Lo empujé con todas mis fuerzas.
Obito cayó sobre la cama... y comenzó a reír..
—Ven aquí —su voz se volvió más grave—. No sigas huyendo de lo que sientes.
Sentí un escalofrío. Porsupuesto que no quería, no así. Di medía vuelta y corrí hacia la puerta pero no llegué lejos.
Algo atrapó mi tobillo y caí al suelo con un golpe seco.
—Ay, Sakura... pequeña —su tono era casi divertido.
Pero no había nada gracioso en lo que estaba pasando en esa habitación. Intenté incorporarme y supe inmediatamente que había utilizado ese molesto jutsu "kamui" para atraparme.
Su peso cayó sobre mí. Su cuerpo me inmovilizó contra el suelo. Su temperatura era abrasadora, como si la furia lo consumiera por dentro. Sentí la tela de mi blusa tensarse... y rasgarse.
—¡Obito, basta! —grité.
No me escuchaba. O no quería escucharme.
Intenté zafarme, pero su fuerza era aplastante. Sus manos recorrían mi cuerpo con una mezcla de deseo y desesperación. Solo posesión, inevitablemente comencé a sentir miedo.
¿Va a hacerlo aunque yo no quiera?
- ¡Obito... ya basta! – grito casi en una súplica, mi espalda está expuesta ante su tacto. Con rapidez jala mi sostén y lo tira a cualquier lado, intento forzar, pero el peso de su cuerpo hace que nuevamente el suelo me aplaste dejándome a su merced, siento como sus manos se deslizan a mi cintura, me acaricia brevemente y luego tira de mis pantalones, escucho los sonidos de mi ropa rasgándose presa de su lujuria.
—¡Te dije que pares! ¡Para! ¡Por favor! —mi voz se volvió frágil.
Él siguió
Obito ha conseguido rasgar toda mi ropa, estoy prácticamente desnuda ante él, me duele un poco la piel, no ha tenido ningún cuidado en su faena de rasgarla.
Entre mordidas y besos puedo sentir su lengua deslizándose por mi cuello. Su mano agarrado mi trasero, siento como lo aprieta con fuerza y lentamente se desliza a mi entrada. Tengo miedo y claramente no me siento lubricada, introduce uno de sus dedos y su invasión me duele, me arde.
- !Ahh, me duele, para, por favor! – vuelvo a gritar, no aguanto y rompo en llanto.
Obito se detiene. Parece estar meditando que hacer y solo escucho que resopla pesadamente. Me acaricia la cabeza , me siento ligera pues se ha levantado dejándome libre de la prisión de su cuerpo.
- Sakura... no llores, por favor – Me dice en tono lastimero, pero no puedo evitar llorar, no me muevo de mi posición, me siento humillada y ultrajada. Y aunque me pida perdón no sé si podría verlo directamente a los ojos. Siento sus manos tomarme y llevarme a la cama, me deposita con sumo cuidado y luego me arropa como si fuera una niña.
No lo entiendo ¿Cómo puede ser tan gentil? En esas ocasiones caí en su embrujo, incluso me acosté con él, lo bese, cocine para él. No lo reconozco es como si se tratase de otra persona; alguien sádico y maligno
¿Quién es realmente Obito Uchiha?
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Espero les esté gustando como se va desarrollando la historia :)
Voten, opinen no sé... eso.
adiós
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Yandere (Obisaku)
RomanceHabía sobrevivido a esta guerra, pero el futuro que le aguardaba era probablemente más oscuro que la misma muerte: Humillación, soledad y tristeza. La quería para él. Sabía que era mucho pedir pero no deseaba sumergirse, nuevamente, en el abismo, qu...
