Uno de esos días como otro, estaba caminando como siempre rumbo a cajas, e iba por una línea que está en piso de ventas, recuerdo que camine por esa línea y pensé en un proverbio.Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos.
No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal. (Proverbios 4:25-27)
Solo caminando por la línea recta, y mirando al frente, es decir, a Jesús, es como no te vas a desviar, es así como no te van a mover de ese camino, porque entre más lo conoces, es más difícil que alguien te engañe con palabras vanas.
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En Tres
Non-FictionEsta historia es una pequeña narración de lo vivido en una tienda de autoservicio con enseñanzas bíblicas.
