Llamada

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ATENCIÓN:

Estamos en el punto de la actualidad en la que lo dejamos,es decir,después de la venganza.

-¡Kageyama,espera,soy muy joven para morir!-gritaba escandalosamente Hinata,corriendo por toda la calle e intentando que Kageyama no lo atrapara y matara entre terribles sufrimientos

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-¡Kageyama,espera,soy muy joven para morir!-gritaba escandalosamente Hinata,corriendo por toda la calle e intentando que Kageyama no lo atrapara y matara entre terribles sufrimientos.

-Haberlo pensado antes de hacer que me dieran ochenta paros cardiacos, idiota.

Creo que no hace falta más contexto,solo decir que Kageyama terminó por atraparlo y darle un buen azote en la cabeza.

-¡Oye!- se quejaba Shoyo mientras acariciaba su cabeza.

-Te lo merecías,y no será la última vez que te pegue si haces esas cosas.

-Vale,vale- susurró para si mismo mientras le miraba con algo de recelo,si el también tuviera si altura y su fuerza ya te digo yo quien pegaría a quién.

Se quedaron en silencio,caminando sin ningún rumbo.

-¿Sabes?,He estado pensando- Kageyama rodó los ojos.

-wow,tu pensando, increíble- dijo fingiendo sorpresa,Hinata puso cara de indignación.

-Que tú no estás para hablar- susurró,pero como respuesta, Kageyama,levantó la mano en advertencia a volver a pegarle,cosa que el captó- ¡Vale,vale, perdón,pero no me pegues!.

Kageyama suspiró.

-¿Que ibas decir?.

-¡Oh,si!,estuve pensando que me debes una comida- Kageyama arqueó una ceja.

-¿Eh?.

-Si,cuando te rescaté del restaurante,te pagué el desayuno,me debes comida.

-Si,claro,no te voy a pagar nada. 

-¡Hey,eso no es justo!.

-Yo no te pedí que me lo pagarás- se encogió de hombros.

-Oh,vamos,por favor- le agarró del brazo e hizo un puchero- por fa

Kageyama volvió a suspirar,rendido.

-Como quieras,pero que no sea muy caro.

-¿Que?,¿Enserio?- el asintió.

-Si,si,pero rapidito,que no tengo todo el día - El asintió frenéticamente con una sonrisa cosa que le provocó una pequeña, inocente y despreocupada sonrisa a Kageyama- ¿Que vas a querer?.

-Pues- se llevó una mano al mentón-¡ Un helado!.

-¿Un helado?.

-¡Si,un helado!- dijo con emoción y Kageyama negó.

-Eres demasiado infantil.

-Y tu demasiado aburrido- Tobio chasqueó su lengua- Vamos,conozco una heladería en la que venden unos helados riquísimos.

Bailando con el amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora