Kageyama está de viaje con la selección japonesa en Brasil y-por perder una apuesta tonta-tiene que acudir a una academia de baile para intentar aprender el baile tipico de este país si no quiere tener un castigo peor por parte de sus compañeros de...
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¿Qué pasaría si os casarais con el hombre ideal? Atento, guapo y amable. Pero que luego descubrieras una faceta de el que no sabías, manipulador, falso, egoísta...¿Que haríais?
¿Qué haríais si vuestro hijo mayor por fin le ha cogido cierto cariño a este hombre después de muchos años?
Os está haciendo daño,lo sabéis,pero todo lo que habéis pasado juntos os parece pesar más,¿Qué haríais?
¿Pero por qué nos planteas está situación? Por qué uno de nuestros personajes se encuentra en esta situación, así es, nuestra querida Mizuki.
Desde que su esposo Kirai se enteró de su fortuna no a hecho más que maltratarla-tanto psicológicamente cómo físicamente- más que convencerla obligarla para cambiar el testamento.
Ella se había negado desde el principio, pero tampoco podía divorciarse, tenía la posibilidad de no poder volver a ver a sus hijos, y no iba a permitirlo, por eso mismo trazó un plan. Un plan que la ayudaría a escapar de aquella pesadilla.
Ella tenía un amigo que era policía, uno de los mejores de la cuidad, su amigo; Yudai. Así que no dudó en contactar con él rápidamente, lo mejor de este problema era cortarlo de raíz.
Lo acusarian de maltrato e iría a la cárcel, no los volvería a molestarlos.
Y hubiera sido un plan perfecto, sino fuera por qué Kirai se hubiera adelantado.
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-¿Shoyo Hinata? ¿Está aquí?- un profesor entró en la clase este.
-Si, está aquí, ¿Pasa algo?- La profesora de Hinata, una chica de unos 28 años, de pelo castaño corto y ojos oscuros, preguntó suavemente.
-Su tia lo ha venido a recoger- Shoyo miró a la profesora y ella le dió el permiso para irse, recogió sus cosas y se dirigió a la puerta, con todas las miradas de sus compañeros plantadas en él.
-Hasta luego, profesora- se despidió el con lentitud, cerrando la puerta tras él.
El otro profesor le hizo un gesto para que lo siguiera y él accedió en absoluto silencio.