Hoy el día parece diferente. Un día de verano con brisas de primavera y aroma a otoño. Hoy el té me salió distinto. Estaba más suave, un poco más frío. Quiero creer que es por eso que me duele la panza y no porque mis mariposas están muriendo.
Pero cuando llega la noche y se convierte en una noche invernal, entiendo que esperarte es en vano.
Me lo vienen avisando estos días tan cambiantes y el silbido de la pava calentando el agua de un té que dejo enfriar a propósito en busca de una excusa para este dolor. Mañana lo tomaré cuando aún esté caliente y dejaré de esperarte.
Mañana, cuando deje de nevar en verano.
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La casa encierra ecos
Short StoryEl encierro que trajo el 2020 fue la oportunidad perfecta para escuchar mejor a las historias que, tales como el eco, rebotaban en las paredes de mi casa, escapándose de mi mente. Historias que ahora están reunidas en este ¿libro? No son todas, clar...