TRECE

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—Alfa tonto.

—No puedes enojarte conmigo solo por eso y ni siquiera es mi culpa. ¡El fue quien no quiso que yo fuera!

—¡Porque me invitó a mi! — Hyunjin no estaba enojado, solo tenía hambre. No entendía porque el alfa no lo entendía.

—¿Te pondría feliz una hamburguesa? —El alfa buscó con cuidado la delicada mano del pelinegro.

—¿Con papas?

—Con todo lo que quieras...

—Bien, vamos entonces, fresitas.

Hyunjin no consideraba que tenía una mala vida, a pesar de todos los malos momentos y tragedias por los que había estado pasando.
El consideraba que aquel mafioso "despiadado", no solo lo había salvado de una brutalidad, sino que también le había salvado la vida. De cierta forma le había enseñado una nueva perspectiva sobre lo que ser feliz significaba.

Se encontraba a sí mismo soñando despertar junto a él todos los días, llevar una feliz vida con su cachorro, casarse y seguir adelante. Quería poder vivir todo eso.

Pero había muchas cosas que ambos querían.

|~|

Minho jamás se había detenido a pensar en que pasaría cuando el encontrara a alguien a quien el sintiera amar, pero ahora solo podía pensar en cómo mantener a su lado a aquella maravillosa persona.

No iba a mentir, si preocupación más grande también era amar a una persona y que quisieran quitárselo. El tenía presente que ahora esa persona era Hyunjin, y su corazón no podía soportar una presión tan grande como lo era el cuidado de alguien más y no solo el propio.

Había vivido bastantes años como para entender que cuidar a otra persona es desgastante y tedioso, además de ser una responsabilidad bastante grande, y lo peor de todo es que el mismo no se sentía capaz de hacerlo.

—Jefe, el joven Hwang ya se durmió.

—¿Tiene seguridad en el balcón también?

—Dos guardias afuera del balcón, dos abajo vigilando la entrada hacia el balcón y dos más en la puerta de su habitación.

—Bien, quiero su atención todo el día y todo el tiempo en el. Nada ni nadie puede tocarlo si no soy yo o Christopher. —El guardia anotó todo y salió sin decir una palabra más.

Minho observo en su escritorio la razón que tenía para estar preocupado. El sobre amarillo que claramente tenía una amenaza hacia el y le asustaba saber con quien lo estaban amenazando.

Su teléfono comenzó a donar, logrando distraerlo del importante sobre.

"Lee...definitivamente no es un gusto tener que hablar contigo, pero ya sabes, lastimaste a mi hijo."

—¿Qué quieres que te diga? No podía permitir la brutalidad que iba a cometer.

"Tu protegiste a un idiota que no conocías, alguien que había sido escogido por mi hijo para llevar a mis nietos. Y no siendo suficiente, mataste a su mejor amigo."

—No es suyo y tampoco llevará a tus nietos, es mío y llevará en su vientre a mis cachorros. No podía permitir que lo tocara, tú conoces las reglas, tío.

"Por eso mismo, rompiste tu regla. Ese omega fue visto por mi hijo primero, lo intento por las buenas y como se negó, lo hizo a su manera. No tenías ningún derecho a llegar y quitárselo."

—No es un objeto, el quiso irse conmigo y yo no soy nadie para negarme. —La risa sarcástica que soltó asustó a Minho, quien de inmediato tocó el botón de emergencia que tenía debajo de su escritorio.

¿? |HYUNHO|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora