POV Omnisciente
—¡Joder, Mikey, deja de ser un inmaduro! —La castaña halaba el brazo del rubio, trayéndolo a rastras consigo. —Solo verás a tu mejor amigo y después iremos a la reunión, así que ¿quieres dejar de decir que te prometí dorayakis? Te los comprare solo si pones de tu parte, o bien puedes irte y comer mierda... ¡Era broma! ¡No te vayas, ayúdame!
Al final Magee tuvo que ceder ante Mikey al mirar como este realmente tomaba cualquier oportunidad para irse de ahí. Ya había sido un gran avance el hecho de que el rubio chico haya accedido a ir a ver a Draken después que le dieron el alta, y lo que era más, que la castaña haya logrado salir junto con él cuando ni ella misma se libraba del extraño comportamiento de Manjiro en las últimas semanas.
Mucho quizá se lo debía a Takemicchi, el atolondrado héroe que esa tarde había hablado con Mikey en privado y posteriormente con varios de sus amigos incluyéndola a ella. Resultaba en un gran alivio ver que el peliteñido había vuelto a ser aquel noble y preocupon chico, sobre todo al haber sido el único que le había devuleto un poco de tranquilidad al Mikey con delirios de persecución.
—Yo no sé por qué te adopte. Bien me lo dijeron, que era muy joven para esto. —Hablo el chico con boca en forma de pez en su berrinche actual.
A pesar de dar la finta a ser un padre soltero, justo en ese momento estaba más cercano a ser un niño pequeño y caprichoso que no quería hacer sus deberes.
—Sí, sí, que pena tu caso. —La castaña prefirió darle el avión mientras lo arrastraba dentro del burdel en donde Draken vivía, saludando en su camino a algunas de las chicas que en su momento cuidaron de su alto amigo. —¡Llegamos! —Abrió de golpe la habitación, emocionada en haber logrado traer a Mikey. —Ah, estas aquí Chifuyu.
—Yo, Mikey, Magee. —Sonrió en saludo el mencionado, quien parecía no llevar mucho tiempo ahí y sin embargo también se notaba como si ya estuvieran hablando de un tema en específico.
—Así que de verdad pudiste traerlo. —Draken sonrió a la castaña antes de dirigir pronto su mirada a su amigo. —Y por tu expresión se ve que no se la pusiste tan fácil, ¿tan difícil te fue poner a alguien más a cargo un rato? Chifuyu me contaba lo caótico que es ToMan sin mí.
—¿Hah? De que hablas, si ToMan esta que brilla por tu ausencia. Seriamente se ha discutido tu destierro, no necesitamos de un tótem que aparte de inútil es débil. —Empezó a gritonear en "defensa". Sin embargo, para los presentes era un gran respiro ver que se comportaba así.
Así era el verdadero Manjiro Sano, aún.
—Magee fue muy insistente y obviamente vine por los dorayakis, en absoluto se trata de ti.
—Ay dios mío, parece que la que adopto un niño, fui yo. —Se agarro la frente en negación.
—Te metiste en la boca del lobo, Magee. —Chifuyu comenzó a reír y alboroto un poco los cabellos de la castaña, sin embargo, el mismo también tenía una inquietud extra que lo sobrepasaba. —Ne Mikey, ¿sabes algo de Baji?
—Tiene el arresto domiciliario, así que no saber de él me alegra. —Respondió mientras que hurgaba en la pequeña repisa donde Draken guardaba golosinas. —No tener noticias, son buenas noticias Chifuyu.
Sin embargo, eso realmente no tranquilizaba tanto al sub-capitán de la primera división. Aunque era verdad que no saber de algún agravio que haya cometido Baji era bueno, no era tan bueno ni siquiera saber algo de él, sobre todo por la situación actual de ToMan.
ESTÁS LEYENDO
Tríada.
FanfictionNombre femenino: Conjunto de tres cosas o seres estrecha o especialmente vinculados entre sí. Las terceras personas no siempre eran bienvenidas, el tercer lugar no era agradable, el número tres resultaba impar, pero las terceras oportunidades debían...
