Me levanté a las 7:00, miré el móvil. Cero mensajes de Simon, cero de Marina y ... ¿Cómo? Uno de Fernando. Abrí el mensaje:
" Deberíamos hablar"
No quería hablar con él en verdad, así que me armé de valor y le contesté a las 7 de la mañana, sí, a las 7 de la mañana.
"No tenemos nada de hablar."
El punto quedaba borde. Quería que diera esa sensación, por tanto lo dejé y lo mandé. Me vestí pensando en qué pasaba con Simon. Ojalá me hubiera mandado algún mensaje que me diera alguna pista de su existencia...
Cogí el autobús, no estaba allí. Llegué a clase. Me senté al lado de Marina aun sabiendo que no me hablaría en todo el día, pero necesitaba alguien de confianza cerca. Fernando llegó justo a tiempo, antes de que el profesor cerrara la puerta para empezar con la lección, tocaba matemáticas.
- ¡Examen sorpresa chicos!
No podía estar pasando... Fernando se giró y supe lo que iba a hacer. En mitad del examen sorpresa, me tocó la mesa y susurró algo lo suficientemente alto para que el "matemático de nacimiento", nos mandara otra vez al aula de castigo. Ya había vivido antes aquella escena. Por una vez no quería tener nada que ver con él. Solo quiero hablar con Simon.
El profesor de guardia, esta vez la profesora de educación física, nos esperaba en el aula de castigo. Por una vez en la vida aquella habitación se me antijaba realmente pequeña, necesitaba escapar de allí. Fernando se sentó a mi lado y me dijo:
- Lo he hecho aposta, ¿lo sabes verdad?- asentí con la cabeza sin mirarle a los ojos, sabía que si lo hacía, me perdería en ellos y no sabría salir, prosiguió con su discurso- Necesito hablar contigo - no hice ningún gesto, solo me limité a mirar hacia delante- ¡Joder! Inés, ¡tengo que hablar contigo! - la profesora nos miró con cara de cabreo:
- ¡Shhhh!
Fernando se revolvió en su asiento y me volvió a insistir. Aguanté hasta que me tocó :
- Ya está bien, Fernando. Como ya sabes, no quiero hablar contigo. Creo que lo que sabes es lo que es y que no quiero volver a hablar ndel tema, ¿entendido? No quiero que la humillación dure más tiempo. Si alguna vez te he caido bien o me tienes algún tipo de aprecio espero que pares de intentar hablar conmigo de algo que no tiene más comentario.- me quedó un discurso perfecto. Él se me quedó mirando muy serio. Sonó el timbre y volvimos a la siguiente clase, lengua.
Cuando llegamos a clase, yo mucho más adelantada que Fernando, vi a Simon en clase. Supuse entonces que solo había llegado tarde. Le hice un gesto discreto para que Marina no se enterara para hablar luego, en el recreo, él lo entendió y me dirigió un gesto similar.
La hora de lengua se me pasó eterna, si ya de por sí se me hacía interminable, sin los comentarios de Marina era mucho peor.
Llegó el recreo y créeme quería hablar con Simon.
- ¡Simon!
- Hola Inés, ¿qué tal?
-¿ Qué tal?
- Sí...
- Solo, ¿ qué tal? O sea, llevas un día entero sin hablarme y solo me dices ¿ qué tal?
- Sí, estoy algo cansado y... - le corté.
- Ayer estabas enfermo, ¿no? Supongo estarás cansado por eso.
- Sí ,...- estaba algo más que cansado, sabía que quería decirme algo más, pero no recibí más respuestas, así que dejé de insistir y me puse a hablar con él de cualquier cosa.
Pasaron las tres últimas horas y me fui a casa. Simon me acompañó y sentí la mirada de Fernando desde lejos, la ignoré. También sentí la reprochadora mirada de Marina, que desaprobaba que Simon me abrazara por la calle, pero me daba igual, con él estaba segura, creo...
Llegué a mi casa. Había bacalao con tomate. Estaba rico el que hacía mi madre, le echaba extra de tomate y eso me gustaba mucho. Nunca estaba en casa, pero tenía detalles de la madre más cariñosa. Hice los deberes y los deberes extras que nos habían mandado por haber "copiado", " maldito Fernando..."
Miau se tumbó a los pies de mi cama mientras me quedé dormida leyendo un libro.
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Diario de una luchadora
Teen FictionMe llamo Inés, soy una chica normal, como cualquiera que te puedes encontrar andando por la calle, mi vida es lo que no es normal. Como toda adolescente vivo enamorada de un chico, Fernando, pero el vive enamorado de Alicia. Tengo dos mejores amigos...
