Respuesta de Simon

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"Hola pequeña, lo siento por no hablarte en todo el día, he estado un poco ocupado, lo del batido, lo siento mucho me habría encantado estar ahí contigo, tiene una pinta estupenda jaja. Aunque como ya sabes yo me lo habría pedido de chocolate blanco, con caramelo por encima. Me gustaría haber estado allí contigo, contándote todo lo que me ha pasado esta semana y que tu me cuentes lo que te ha pasado. Te echo de menos.

En cuanto al piso... te lo iba a decir el lunes, aunque se que te lo debería haber dicho antes, no quería ponerte una preocupación más, tuve una discusión muy fuerte con mi madre porque no quería que lo colgase, sabía que lo encontrarías. Pues eso el viernes me voy, no tenemos dinero en casa casi, mi padre ha encontrado un trabajo mejor en Galicia, así que tampoco está tan mal, puedo venir algún día a verte, o que tu vengas a la playa en verano, que ya está cerca.

Dicen que llorar es de no se, tu me entiendes :) Pero cuando mi madre me dijo que nos teníamos que ir, en la única persona en la que pensé, no podía imaginar, llegar a clase y no verte, o volverme a casa solo, sin ti. No puedo vivir sin tus besos, sin tus caricias, y sin tus buenos días, tus dudas, tus preguntas, tus gritos, tus ralladas por él... Fercardo:D

Joder, creo que te echaría de menos incluso aunque no te conociera."

Las lágrimas se agolpaban en mis párpados. Los cerré para poder liberar la rabia que tenía dentro y la pena, porque no solo se iba mi reciente novio, se iba un amigo, mi mejor amigo. Si él se iba no me quedaba nadie aquí. Marina ya no me hablaba aunque supongo que cuando él... se fuera se quedaría tan echa polvo como yo o peor, porque al menos yo lo he tenido un tiempo pero ella solo lo amaba en secreto y lo único que había recibido era un abrazo de amistad y una despedida que no sé si llegará a hacer... seguí leyendo a pesar de que mis lágrimas cálidas seguían cayendo por mis mejillas y el dolor que sentía era cada vez más y más grande:

" Aunque me vaya sabes que nunca estaré lejos del todo, te hablaré cada día y prometo que te diré : "Buenos días", cada mañana. Te estoy diciendo todo esto por escrito porque sé que si te lo dijera a la cara lloraría y no quiero que me veas triste. Además no quiero que Marina se entere, parece fuerte pero se igual le afectaría así que si no le decimos nada mejor que mejor "

Y allí estaba la pruebe inequívoca de que le rompería el corazón como nunca nadie lo había hecho antes y yo no podía hacer nada. Después de todo aquel mensaje cargado de sentimientos, le contesté :

" No me importa verte llorar, no quiero pasar ni un minuto de los que nos quedan juntos separada de ti, así que ya estás viniendo a mi casa Simon Pérez Gómez."

No estaba "en línea" pero me contestó en seguida :

" Vale ahora voy :))"

Necesitaba las fuerzas suficientes para enfrentarme a ello. Era sábado así que decidí que cuando llegara me olvidaría del tiempo por una noche.

La puerta sonó, eran las 19.30h y mi madre abrió :

- ¡Hola Simon! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo estás?

- Bien, todo está bien- le contestó con la sonrisa más triste que le había visto desde que le conozco. Llevaba puesta una sudadera azul marino muy oscura y una camiseta azul clarita con dibujos de videojuegos que yo apenas conocía. Me saludó en cuanto me vio :

- ¡Inés!

- Hola Simon- le respondí con una sonrisa también. Ambos sabíamos lo que pasaba, pero no me parecía justo estar triste porque ya bastante tenía él con lo suyo como para entristecerlo yo aún más.

- Bueno, pues os dejo solos. Inés tienes comida en el frigorífico. Me ha llamado Bárbara para tomar algo en el bar de su hermano. ¡Sed buenos!

- Hasta luego mamá- le dije con un gesto de muñeca. Nos quedamos solos del todo. Cuando miré de nuevo a Simon tenía algunas lágrimas en los ojos. Tenía los ojos rojos de haber estado llorando, pero aún necesitaba llorar más. ;Me acerqué a él en cuanto reaccioné. Le abracé y me devolvió el abrazo. Olía a la colonia de siempre, y a suavizante. Estaba recién duchado. Mientras le acariciaba la espalda él no pudo contener más las lágrimas y yo tampoco aunque le repetía como un mantra: " no pasa nada, todo irá bien" sabíamos los dos que nada iba a ser igual y que todo sería peor. Me aparté y le dije :

- Quiero que todo lo que nos quede lo vivamos siempre felices para poder recordar cada momento como algo bueno, no como una despedida larga. Así ¿por qué no jugamos a algo o hablamos de otra cosa?- él asintió con una sonrisa cansada, sabía que iba a hacer un gran esfuerzo por no llorar aquella tarde, porque el principio del fin.

Pasamos toda la tarde haciendo el tonto como en los viejos tiempos y pedimos una pizza. Al final estábamos muy cansados, así que nos tumbamos en mi cama y me abracé a él para poder escuchar los latidos de su corazón. Me tranquilizaba oírlos y poder dormir algo aquella noche. Miau nos miraba en la oscuridad de la habitación desde la puerta con mirada triste, como si él también supiera que algo no iba bien. Me quedé dormida con aquel ritmo continuo que era su corazón. Me daba pena no haber aprovechado todo el tiempo con él como "algo más", porque ahora sabía que le quería más de lo que pude imaginar en un principio y me arrepentía de haber estado detrás de Fernando todo aquel tiempo.


 

Diario de una luchadoraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora