La despedida

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Capítulo 25
Erin

Lo observo de lejos mientras veo que no le ha importado mi sufrimiento, lo veo sonreír mientras yo trato de sobrevivir otro día, si solo hubiera sabido que amar a alguien me destruiría de esta manera jamás lo hubiera amado.

Me atrevo a llamarlo pensando en que vendrá a mi por última vez, como si solo importáramos nosotros, que vendrá y me amara hasta que perdamos la fuerza y quedemos agotados, quiero creer en mi mente.

- Te necesito - susurró con un hilo de voz, creyendo que por una vez saldrá las cosas como quiero que suceda.

- Cuando quise hablar no me escuchaste - recrimina y salen algunas lagrimas de mi.

- Es demasiado tarde para aferrarme a ti - murmuró tratando de controlar mis lagrimas.

- Nos estamos lastimando, vamos a terminar con esto, vamos a romper - exclama y eso me rompe un poco más.

- Me has abandonado, todos me abandonaron - agregó antes de cortar la llamada, lloro desconsolada al saber que es mi culpa todo esto.

Fui una idiota al creer que alguien tendría el mismo corazón y que nunca cambiarían sus sentimientos, creo que al final el único corazón que no ha cambiado es el mío, no soy buena pero por un momento quise que me amaran; estoy llorando por amor mientras él sigue su vida, lejos de mi y al lado de alguien mas.

Nos estamos lastimando y se quien tiene la culpa, pero no quiero aceptarlo, porque cuando lo haga tendré que dejar ir este sentimiento puro que poseo por el, jamás creí que amaría a alguien. Jamás creí que me aferraría a alguien.

Me rio de mi por creer que el seguiría conmigo una vez descubriera que estoy podrida por dentro, es un deseo cruel querer estar con la persona que amas, le debía algo al karma y al final he pagado el peor precio por mis pecados.

Nadie conocerá mi sufrimiento, algunos dirán cosas que nunca serán verdad, una persona que experimentó la muerte y sigue aquí, nadie ve el dolor ya que no es físico, salgo de mi departamento para caminar por todo el lugar sin prestarle debida atención hacia donde voy.

La mente es poderosa y aunque luche ella siempre gana y por eso se llevará mi vida, quisiera tener la valentía que tienen algunos pero solo soy una cobarde.

Cuando nos cortamos nos duele cuando vemos la sangre, pero lo interno duele un poquito más, al final sabemos que esa herida superficial sanará pero y la interna, nadie habla del vacío que queda después de un tiempo, las largas noches sin poder dormir y las ganas de abandonar todo y solo apresurar la muerte.

Tan joven y tan cansada de vivir una vida que no me ha dado nada bueno, quiero abandonarlo todo y huir. Estoy aquí viendo el mar debajo de mi, es apresurada mi decisión, quiero escapar y ha mi lado está James quien apoya mi decisión. No se cuando me siguió pero no me gusta que siga aquí.

He tenido un mes de perros, las personas siguen hablando, ninguna universidad me ha aceptado, Scarlett se encargó de darme una mala fama, nadie está de mi lado y eso que nadie ha conocido lo que he hecho en verdad. Ni siquiera el ha escrito, creía que tendría una oportunidad si esperaba pero estoy cansada de ser dejada de lado, quiero que alguien me ame.

¿Soy tan difícil de amar?

- Salta, volverás a nacer como alguien más - susurra a mi lado.

- Caí bajo, tanto que mi única salida sea saltar al vacío - agregó mirando la altura.

- Hazlo te ayudaré en todo lo que me pidas, vas a ser mía, todo estará bien, yo te amare, solo mereces ser amada - exclama contento y sin alargar más mi juicio decido saltar.

Porque decidí hacer esto, siento un golpe fuerte que hace que el aire de mis pulmones abandone mi cuerpo, escupo sangre y sin fuerza en mi cuerpo me sigo hundiendo, al final de esta manera moriré, sin que nadie me ayude.

Carta de suicidio

Te amo, no se cuando comenzó pero te ame desde ese instante, soy egoísta por querer estar contigo sabiendo que soy el problema.

Lo lamento y estoy cansada de pedir disculpa, estoy asustada y por eso huyo. Voy a correr lejos donde no puedas encontrarme.

Lo siento mamá espero que seas feliz con tu familia, lo lamento Scarlett por querer algo que era tuyo, estoy confundida y mis pensamientos son mi enemigo, así que adiós.

Fue lo último que escribió, su teléfono fue encontrado al lado de la nota, y no se recuperó el cuerpo, quienes la vieron afirmaron que saltó al vacío y murió ahogada en el río. Tenía una carga tan grande que al final se asustó y prefirió huir de esta manera.

Muy confundida ella escapó.

Damián

No estaba preparado para aquella llamada y no puedo decir que estoy contento por la manera en que reaccione, pero creo que es mejor de esta manera, al final los dos somos de mundo diferentes.

Estoy tratando de concentrarme mientras sigo pensando en ella, pero no puedo seguir haciendo esto, salgo de la biblioteca para ir a buscarla, llamo a su madre para que me diga donde está y subo a mi auto para ir hacia su nuevo departamento, el lugar que no me atreví a pisar desde que fue expulsada de la universidad y dejamos de estar cerca.

Me apresuro a subir y toco la puerta como un loco pero nadie responde, sigo llamando a su número pero ella no se atreve a responderme, salgo a la calle para buscarla hasta que veo autos de policías por todo el lugar, como si algo malo hubiera sucedido, un dolor en el pecho me hace estar alerta.

Corro lo más rápido que puedo imaginando lo peor hasta que lo veo, el está llorando mientras le preguntan que ha sucedido, me asusto al ver a la señora Amanda bajar del auto de la familia Lennox.

- No, ¡mi hija! - grita y freno de repente al caer de golpe.

Ella me había llamado, corro hasta estar cerca de ese lugar y veo que todos buscan algo en el agua.

- Ella salto por tu culpa - me grita James y tengo gana de golpearlo.

- ¡Que hizo! - corro hasta estar frente del puente y miró hacia abajo.

- Lo lamento señora, no hemos encontrado el cuerpo, su hija cometió suicidio - informan y caigo al suelo al saber que pude evitar esto.

Lloro al saber que ella está muerta, ella me ha abandonado, no me dejo recuperarla.

Después de ese día muchas cosas se dijeron pero yo solo pude pensar en todo lo que no hice, la tristeza que poseo, aunque no se pueda ver la herida el dolor está presente. Su funeral fue algo rápido y ya que no había un cuerpo solo enterraron un ataúd vacío y colocaron una lápida, la primera noche me aferre a eso mientras leía su carta, nosotros la orillamos a esto.

No debía conocerla, no debí amarla, no debí arruinarla, ella estaría aquí si solo no hubiera querido estar cerca de ella. Quiero creer en que me amo y que cometió ese acto por cobardía, pero al final no pude salvarla, me dejo solo y confundido.


Fin.

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MalignaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora