—¿P-por qué no tiene que ver conmigo? —preguntó Kat al ver el deseo de Luis no tenía nada que ver con ella—. ¿Qué significa esto?
—¿Acaso los extraterrestres se equivocaron? —preguntó Luis—. ¿Eso es posible? Pero acertaron en los demás deseos... ¿Porqué se equivocarían en el mío?
Ezequiel se quedó al margen. No sabía que pensar al respecto con la conversación que estaba escuchando. Al mirar abajo del nombre de Luis, se dio cuenta que se enmarcaba el número de página 67. Al hojearla, se dio cuenta que se trataba del segundo deseo pedido por él, el cual estaba fichado el mismo día en el cual regresaron a la ciudad de la fortuna.
—Que hermosa sonrisa. Desearía poder hacerla feliz siempre... Dirigida a Angelina Torres —leyó en voz alta, siendo el foco de atención.
Al escucharlo, ambos chicos salieron de sus pensamientos y se dirigieron al libro. Al darse cuenta que se trataba del segundo deseo de Luis, la joven se sonrojó olvidándose que del tema del primer deseo. Aunque a menudo recibía elogios por parte de su novio, nunca dejaba de sentirse tan rebosante por más que los escuchara.
Luis por su parte también se puso rojo, pero de vergüenza. Era la primera vez que alguien que no fuese Kat escuchaba lo que realmente sentía por ella, y al ser un sujeto reservado con sus emociones, no estaba acostumbrado a que los demás lo supieran.
Ezequiel se sintió mal por lo que estaba escuchando, que se retiró ahora sí para volver en un momento en el cual se sintiera mejor, dejando en sus manos el libro para continuar con la investigación.
Y así lo hicieron. Luis se sintió mal por Ezequiel al darse cuenta de su enamoramiento por Kat, así que le deseó lo mejor antes de despedirse sin saber realmente que hacer en esta situación.
Al regresar con Kat, no dudó en preguntarle—. ¿Lo sabes?
—¿Saber qué? —preguntó inocente mientras lamía una paleta sacada de quien sabe dónde.
—Lo de Ezequiel.
—¿Qué tiene Ezequiel? —volvió a preguntar sin tener la menor idea de lo que pasaba.
Luis no sabía como abordar el tema, así que tomó el libro, lo hojeó por varios minutos y finalmente lo encontró después de media hora. Vio el segundo deseo de Ezequiel y se lo mostró a Kat.
El deseo de "Saber más acerca de la chica que me gusta – dirigida a Angelina Torres" tenía la leyenda de anulado, para después estar escrita la frase "Deseo una enciclopedia con los deseos pedidos los últimos 2 años"
—Oh —dejó salir la chica, tomándola por sorpresa—. No lo sabía.
En ese instante, Kat comenzó a sentirse culpable. Comenzó a comprender el cómo Ezequiel se sentía cuando ella hablaba sobre Luis.
—Necesitas ser clara con él, para que no se haga ilusiones —volvió a decir Luis.
—Pero si fui bastante clara —dijo apenada Kat—. Pero creo saber a qué te refieres.
Con esta revelación, es que Kat comenzó a pensar que decirle a Ezequiel la próxima vez que se vean. Ella consideraba que debía ser clara para que Ezequiel supiera que no había esperanzas de estar con ella, y así centrar sus esfuerzos en conocer a otra chica que lo ame en verdad.
Luis, por otra parte, se mantuvo pensando en las posibilidades de su deseo. ¿Porqué era el primero? ¿De dónde salió la habilidad para que los deseos se cumplieran? ¿Acaso tiene que ver con él? ¿Y qué pinta Kat en su deseo? La realidad en sí era muy confusa, pero era algo que tarde o temprano tenía que cumplirse, pues el paso del tiempo había comenzado a sanar las heridas emocionales de Luis.
Al ver las fechas entre el primer y el último deseo pedido hace dos años, tan solo hubo 1 semana como lapso. Y de allí, la segunda oleada de deseos empezó el mismo día que Luis y Kat regresaron a la ciudad, siendo el último deseo registrado hace apenas 2 semanas.
Las fechas de inicio no tenían nada en particular, no hubo una caída de meteoritos, un eclipse solar, ni los astros se alinearon, ni mucho menos una fuente de los deseos cerca.
La única variable es que Luis se encontraba en la ciudad de la Fortuna en ambos casos. ¿Entonces qué es lo que causa los deseos? ¿Acaso simplemente es un fenómeno mágico inexplicable? Dejando la incógnita abierta es que se fue a descansar, no sin antes ver una película con Kat para despejar su mente.
Al día siguiente, Kat se despertó muy temprano debido a una pesadilla, pero dejando de lado eso, se alistó, desayunó y salió directamente a hacer sus compras donde seguramente se encontraría con Ezequiel.
Dicho y hecho. Siendo las 11 de la mañana, se lo encontró en la usual calle donde se encontraban y el joven empezó a hacerle la plática, pero fue interrumpido.
—Ezequiel, Luis me dijo que yo te gusto. ¿Eso es cierto? —Kat se pasó la noche pensando en la mejor manera para dirigir la conversación al punto, pero lo único que se le ocurrió era ser directa y sincera.
Tan pronto, y al escuchar las palabras, Ezequiel se puso rojo como tomate y asintió lleno de vergüenza.
Y hasta aquí llegó toda la planificación de Kat. Literalmente ya no sabía que decir para rechazarlo. Al no haberlo hecho antes, ella también se encontraba algo nerviosa, pero decidió improvisar mientras mantenía su sonrisa—. Sabes, eso me halaga... Pero creo que ya sabes cual es mi respuesta ante tus sentimientos.
Tales palabras estremecieron al chico. Al mirar a Kat pudo observar cierta incomodidad—. S-si... Lo sé... Amas a Luis.
—Correcto —Kat alborotó el cabello del chico, ya que para ella, Ezequiel no era más que un amigo, quizás algo cercano a lo que sería tener un hermano menor—. Por eso no puedo corresponder a tus sentimientos.
Aunque ya lo sabía de antemano. Pese a que se hacía una idea desde que supo que ella era Kat. Aunado a que múltiples veces la escuchó hablar de su novio con anhelo... Escuchar ser rechazado dolía todavía peor a todas esas veces donde podría existir un atisbo de esperanza.
—L-lo entiendo —respondió Ezequiel resistiendo el impulso de derramar lágrimas. Ya no tenía la esperanza de una luz que lo guiara en el camino de su amor. Las palabras le dejaron en claro que no tendría oportunidad alguna.
—Cuanto lamento lastimarte de este modo, pero tenía que ser clara contigo —Kat desvió la mirada, ella también andaba resistiendo el impulso de llorar. Odiaba tener que lastimar a alguien a quien estimaba, y empatizaba demasiado—... Para que sigas adelante y encuentres a la personita que de verdad te ame.
Tales palabras destrozaron aún más a Ezequiel. Incluso en tal situación, Kat seguía siendo un sol, tratando de mantener una sonrisa en todo momento, y velando por el bienestar de los demás. Lo destrozaron porque esas eran las razones por la cual el joven se enamoró.
Las lágrimas finalmente atravesaron sus mejillas, y al sentirlas, el joven dejó salir un "¿por qué?" con una voz quebrada, para después salir corriendo, evitando que ella lo viera sufrir.
—¿Ezequiel? —preguntó Kat, extendiendo la mano al verlo huir. Pero no lo persiguió creyendo que necesitaba tiempo a solas para aceptar el rechazo.
Ezequiel corrió directo a su casa mientras se preguntaba porque fue rechazado. Pese a ya saber la respuesta, su pregunta iba enfocada a la razón por la cual la chica había elegido a Luis y no apareció en su vida mucho antes para ser él aquella persona que amara.
Pero en el amor, las cosas son así. A veces se gana y casi siempre se pierde. En este caso, a él le tocó perder, pero puede que en el futuro aparezca la indicada, o que simplemente se quede soltero por el resto de su vida, pero eso lo descubrirá con el pasar del tiempo.
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El deseo de estar a tu lado
Storie d'amore¿No crees que es molesto cuando el/la protagonista está a punto de avanzar la relación con su interés amoroso y llegan a interrumpir la escena cuando llega lo bueno? Pues Kat está harta de esto, pues el destino le ha impedido varias veces hacer sus...