"El talento supremo consiste en exponer la propia desgracia con humor."
Los Patitos Feos- BORIS CYRULNIK
Convivir con un mago poderoso que además era un sádico legeremante, y que su "encantadora" tía sospechara constantemente una traición de parte de él, fueron incentivos poderosos para que Draco acabara siendo un gran Oclumante. El talento que pudiera heredar de los Black por parte de su madre debió ser de ayuda, pero lo que facilitó las cosas para él, durante aquellos horrendos días de entrenamientos desgastantes y castigos innecesarios, fue colocar números al tiempo.
Un año, nueve meses y veintiocho días habían pasado desde que el mimado heredero de los Malfoy recibiera su primer cruciatus de la mano del Señor Oscuro. "Para probar su habilidad como oclumante bajo condiciones adversas", había dicho la maldita serpiente. ¡Como si el bueno de Dumbledore fuera a recurrir a la tortura!
Mientras oía las risas burlonas de los presentes, por su incapacidad para soportar el Crucio, los comentarios despectivos de Bellatrix ante su llanto, y las súplicas de Narcissa para que el tormento parara, Draco, aún desplomado en el piso, fijó sus ojos en el reloj del salón principal de su hogar, y comenzó a contar. La cuarta maldición Cruciatus causó el mismo dolor, pero menos respuesta de su parte, y el mago oscuro perdió el interés en seguir... ese día al menos.
Así, contar las semanas, y los días y las horas, se convirtió en una necesidad para ocluir su mente, y luego, la necesidad se hizo hábito.
Por eso podía decir con certeza, que habían transcurrido cuatro meses, dos semanas y cinco días, desde la llegada de Theodore Nott, y cuatro meses, dos semanas y cuatro días, desde que Nott encontrara en Lovegood una conversación más entretenida- cosa que resultaba absolutamente incomprensible para Draco.
Afortunadamente para él, tres semanas, cuatro días y tres horas después, Daphne Greengrass apareció en la puerta de entrada junto a Mcgonagall, tras pedir asilo a la Orden.
Durante el tiempo compartido en Hogwarts, la rubia hija mayor de los Greengrass no fue particularmente cercana a Draco- al menos no tanto como lo fuera con Nott, por quien mostraba una especie de encaprichamiento amoroso-, pero al poco estar en Grimmauld Place y comprender que la nueva distracción de su antiguo amante- dígase Luna- lunática- Lovegood- no dejaba a Theo tiempo para ella, en lugar de hacer un berrinche y regresar con su familia, como el rubio habría esperado, la joven se tornó en una buena compañera de conversaciones, una excelente mediadora con el resto de los habitantes de aquel lugar, y, por qué no decirlo, una "amiga" conveniente para él.
Y mientras más cercana se hacía Daphne a los demás, más empeño parecía poner en arrástralo a él con ella, al punto que, no habían transcurrido tres meses desde que ella llegara, cuando Longbottom, la gemela Patil, una Haffelpuf cuyo nombre no recordaba, y hasta la enamorada del cararrajada, le dirigían la palabra en conversaciones que, aunque incómodas, eran todo un avance para el silencio con que le habían tratado hasta entonces. Seguro que algo había tenido que ver en ello la encantadora belleza de Daphne, pero mucho más aquella increíble necesidad de aceptación que no la abandonaba nunca, aunque en sus tiempos de Hogwarts no se había notado tanto como entonces.
Fue también por culpa de Greengrass, que terminó una tarde, tras seis meses, dos semanas y cuatro días de silencio, hablando con la sangresucia.
-HP-
Hermione no entiende por qué ha aceptado quedarse en el comedor junto a ellos. Junto a Neville, a Parvati, y a Daphne Greengrass, que sentada al lado de Malfoy no ha dejado de hablar. La rubia cuenta una anécdota cargada de ironía, pero debe ser graciosa, pues todos ríen, así que ella ríe también. No logra entenderla del todo, pues su atención está completamente volcada en Malfoy. En sus ojos grises que la observan con insistencia. Ella gira su rostro hacia la rubia aparentando interés, solo para evitar la mirada de él, y la silla de él suena al instante siguiente. Cree que él se irá, pero Greengrass ha dicho algo que lo retiene. Y él habla. Hacía meses que Hermione no lo oía hablar, y piensa que su voz ha cambiado, perdiendo el timbre agudo para dar paso a un tono grave, viril y vibrante. Es una voz expresiva y flexible, pero a la vez imponente. Es la voz de un hombre.
ESTÁS LEYENDO
OBLIVION
FanfictionDRAMIONE. SEGUNDA GUERRA MÁGICA. DRAMA, ROMANCE, SEXO Y FINAL CASI FELIZ Mientras Hermione era torturada por Bellatrix en la Mansión Malfoy, Draco recibió la orden de matarla, y se negó a hacerlo... o eso dice Harry Potter, pues ella estaba inconsci...
