Mónica cerró los ojos bajo la ducha, el día anterior había empezado mal, pero al volver a su casa estaba feliz, le entristecía que aquel grupo se fuera, pero había pasado una buena tarde, se había divertido y se había reído, había conseguido olvidar todo por unos instantes, y por primera vez en meses, le había contado a alguien cómo se sentía. Por eso cuando llegó Óscar, quiso compartir su alegría, le hizo su plato favorito e hizo el amor con él, o eso es lo que ella quería, lo cierto es que lo que esperaba que fuera una noche apasionada, fueron unos minutos en los que la hizo sentir mal. No es que Óscar no fuera bueno en la cama, lo era, pero apenas la tocó, apenas hubo caricias, y cuando acabó, ella ni siquiera había empezado, toda la fogosidad con la que había comenzado se fue al notar la poca pasión por su parte, en otra ocasión quizás le habría dicho que ella no había acabado, que continuara, pero en esos momentos, no quería seguir, se giró e intentó dormir sin conseguirlo.
***
Mientras hacía el desayuno Mónica se fijó en que Unai no hacía intentos de salir como los días anteriores. Fue a hacerse un café y la taza casi se le cae de las manos cuando al mirar por la ventana vio una cabellera pelirroja pasando por delante de la ventana de la casa de al lado, pensó que estaba imaginando cosas cuando volvió a pasar, en esta ocasión quedándose más tiempo frente a la ventana, al parecer buscaba algo y no se había percatado de que la estaban observando.
Mónica salió de su casa, era muy temprano, demasiado para hacer una visita social, pero aun así lo hizo, llamó a la casa de al lado, aunque llamó a la puerta y no al timbre. Madelaine le abrió la puerta sorprendida de verla allí, sin decir nada dejó la puerta abierta y fue corriendo a la cocina. Mónica dudó, pero entró y cerró tras ella, vio que Madelaine estaba haciendo café en una olla.
-¿Sabes que el aparato que tienes al lado es una cafetera que sirve para hacer café?
-No hago café en cafeteras, ya no, le cogí miedo desde que me explotó una -dijo Madelaine retirando la olla y llenándose un termo
-¿Qué haces aquí?
-Esa pregunta podría hacértela yo a ti, esta es mi casa
-Os ibais anoche
-Tenía pagada la casa toda la semana y decidí quedarme a última hora
-¿Tú sola?
-Los demás debían volver a sus vidas, la única que podía quedarse era Luna, pero tiene que atender unos asuntos míos de trabajo, así que se fue también
-¿Y qué harás esta semana? ¿Turismo? ¿Playa? ¿Desconectar?
-No lo sé, lo primero ir a la compra, hemos estado todo el fin de semana saliendo fuera a comer y no tengo nada
-Si quieres compañía puedo llevarte, podría ser tu traductora -se ofreció Mónica
-¿Seguro? Tendrás mejores cosas que hacer
-¿En una hora? -preguntó Mónica
-Muchas gracias -dijo Mad con una sonrisa
Mónica se fue a su casa, no sabía porque había tenido el impulso de pedir acompañarla, pero lo cierto es que el día anterior se lo había pasado bien y era gratificante tener algo que hacer que no fuera la monotonía diaria.
-¿Dónde estabas? -preguntó Óscar cuando entró
-Hablaba con la vecina, lleva aquí desde el fin de semana, hemos quedado en ir de compras luego -comentó Mónica
-Es bueno que tengas amigas -dijo Óscar
-¿Te apetece algo especial para comer? Ya que saldré puedo comprar lo que te apetezca
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Futuro Robado
Fanfiction2º parte de "El loco juego del amor" Han pasado dos años desde que Madelaine y Mónica decidieron dejar atrás los miedos y confesar a todos su amor. Habían superado muchos obstáculos para estar juntas, pero ninguna de las dos pensó que el destino te...
