Madelaine estaba sentada en el sofá, con Mónica a su lado, Mónica tenía las piernas recogidas en el sofá y tenía cogida la muñeca de Madelaine, acariciando la vena que recorría su muñeca, lo hacía distraídamente. En otra ocasión, Madelaine estaría disfrutando de aquél contacto, disfrutaría de la película que estaban viendo, pero no era el caso. Sentía la mirada de Aitor, a veces las de Óscar, Madelaine estaba en tensión, sin decir nada, incómoda mirando la película como si fuera la cosa más interesante del mundo, cuando la verdad es que no se había enterado ni de qué iba.
-Eso es mentira -dijo Óscar cuando la película había terminado-. Eso no ocurre en la vida real
-Te sorprenderías -dijo Madelaine por primera vez, aunque era un pensamiento en voz alta más que dirigido a él
-¿De verdad crees que alguien esperaría a otra por meses? -preguntó Óscar incrédulo
-Sí, yo lo hice
-No te creo, ¿qué estuviste esperando una semana? -le restó importancia Óscar
-¿Cuál de las dos veces? -preguntó Madelaine seria y en esta ocasión lo miró directamente-. Porque en ambas ocasiones fueron meses, esperando que se presentara en mi puerta, saltando a coger el teléfono esperando una llamada. Eso pasa en la vida real, no es sano, lo admito, es muy doloroso, pero hay personas por las que vale la pena esperar. Si estás enamorado, lo haces, ¿tú lo harías?
-¿Comemos? -propuso Mónica al ver la gran tensión que se había creado.
Pero lo cierto era que no quería escuchar la respuesta de Óscar, ¿él lo haría? ¿La esperaría como la protagonista había esperado a su amor? ¿Como Madelaine había esperado a esa mujer de la que era evidente que no se había olvidado? ¿Lo haría ella? ¿Esperaría a Óscar? Hacía cosa de un año, un año del que recordaba, hubiera dicho que sí, pero ahora..., ¿lo esperaría? No estaba segura de la respuesta y eso la hacía sentir culpable.
-Voy a ir un momento a mi casa -dijo Madelaine
-¿No comes con nosotros? -preguntó Mónica mirándola
-Estaba pintando cuando Aitor vino esta mañana y creo que me he dejado la pintura abierta, quiero cerrarla antes de que se eche a perder -dijo Madelaine saliendo de la casa
-Te acompaño -dijo Aitor
-Creo que ella podrá cerrar la pintura sola -se burló Óscar
Aun así Aitor salió tras Madelaine que nada más entró en su casa se dejó caer en el sofá
-No puedes enfrentarlo por cada comentario que haga -dijo Aitor
-No puedo estar sentada junto a él como si nada, como si no supiera que le está mintiendo y que se está aprovechando de ella
-Esta situación no es fácil para nadie, no se le puede decir la verdad, sé que lo odias pero está preocupado por mi madre
-No lo odio Aitor, tu padre no es un mal hombre, nunca le ha puesto una mano encima a tu madre, no la ha maltratado psicológicamente, Mónica nunca ha hablado mal de él, ni una sola vez, y si la hubiera dejado podría sentir empatía con él ahora, todos los matrimonios se acaban, si ya no estás enamorado es mejor terminar. Pero él no lo hizo así, él le dijo que su vida junto a ella fue un infierno, la hundió Aitor, porque ella lo amaba, creía que estaban bien y de repente se enteró que el hombre al que amaba, el padre de su hijo, había sido infeliz con ella, que todo era una mentira. Tú lo viviste, yo llegué después a su vida, tú la viste deprimida y pasándolo mal. Y ahora la veo con ese hombre, con el que tanto daño le hizo, y temo que un día él pueda hundirla como ya lo hizo.
-No dejaré que pase -dijo Aitor
-Prometeme algo -pidió Madelaine-. Si no consigo llevarla yo, prométeme que harás que hable con tu abuela y tu tía. Hoy ha recordado algo, cree que es una pesadilla, pero el ataque de pánico que ha tenido es porque cree que Raquel tuvo un accidente, perdió a un hermano y teme perder a su hermana, pero debe hablar con ellas para que se quede tranquila
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Futuro Robado
Fanfiction2º parte de "El loco juego del amor" Han pasado dos años desde que Madelaine y Mónica decidieron dejar atrás los miedos y confesar a todos su amor. Habían superado muchos obstáculos para estar juntas, pero ninguna de las dos pensó que el destino te...
