Habían pasado dos meses desde que Madelaine se fue de España, esperaba que esta vez le fuera más fácil rehacer su vida. Trabajaba, pasaba tiempo con Taylor, incluso había tenido un par de citas que no habían pasado de la primera cena. Lo que no contaba, era con que las llamadas entre Taylor y Noah siguieran incluso en la distancia.
Madelaine en un principio pensó que no tenía porqué afectarle, Taylor podría hablar con él, sin que ella tuviera que verlo. Pero cuando Noah preguntaba por ella y quería contarle todas sus cosas, era imposible negarle nada. ¿Cómo se le podía explicar a un niño de cuatro años que intentaba poner distancia entre su madre y ella?
-¿Hoy no hablas con Noah? -preguntó Madelaine extrañada al ver que Taylor no estaba al teléfono
-No, hoy estaba de viaje -dijo Taylor-. Me dijo que iba a coger un avión y no podría hablar
-¿Vuelven a Italia?
-No lo sé, él no sabía donde iban
-Quizás sea lo mejor...
-¿Por qué estás limpiando? -preguntó Taylor frunciendo el ceño
-Todo está sucio
-No lo está, la limpiadora limpia bien -Taylor frunció el ceño-. ¿Es por lo de mañana? ¿Crees que puede haber problemas?
-No, claro que no -mintió Madelaine-. Eres mi hija y la asistente social se dará cuenta
-¿Ella ha pedido quedarse conmigo? -preguntó Taylor
-Eso parece... -Madelaine se sentó en el sofá junto a Taylor-. ¿Tú deseas vivir con ella?
-Tú eres mi madre
-Y eso siempre va a ser así, pero si deseas vivir con ella, está bien, no voy a molestarme, es normal...
-No tengo ningún recuerdo bueno a su lado -dijo Taylor negando-. No recuerdo haber reído hasta que te conocí. Como dice nuestra canción "los que están rotos aman de verdad" -Madelaine sonrió al escuchar la referencia a la canción que le había compuesto años atrás y a día de hoy seguía cantándole-. Tú eres mi madre, ella solo fue la mujer que me trajo al mundo, no quiero ir a ninguna parte si tú no estás -Taylor se abrazó a Madelaine
***
Madelaine apenas había pegado ojo aquella noche, Taylor había dormido con ella y durante toda la noche había estado mirándola dormir, acariciando su pelo pelirrojo, recordando la primera vez que estuvo en esa misma cama, cuatro años atrás, con tan solo cinco años, tan pequeña, tan indefensa...
-¿Qué haré si te apartan de mi lado? -Madelaine besó su frente y se dio cuenta de que estaba llorando
Madelaine se levantó de la cama, la casa estaba ordenada, lo había dejado todo ordenado la noche anterior, estaba nerviosa, no sabía qué hacer. Las veces anteriores que había tenido que lidiar con la asistente social se había preparado, había revisado sus cuentas, sus argumentos, ¿pero qué tipos de argumentos podía darle ahora? No tenía que convencerla de que era una buena madre, lo había demostrado durante los cuatro años que Taylor había estado con ella, la asistenta ya sabía que tenía un buen nivel económico. ¿Cómo se lidia con una madre que quiere a su hija de vuelta?
Madelaine se paró delante de una foto, se quedó mirándola, era una foto de ella con Mónica, a veces había pensado en quitarla, pero nunca lo conseguía, poco a poco, con los años, había quitado casi todas las fotos que había de Mónica, recuerdos de una vida pasada, pero aquella estaba allí, inamovible. Era de las favoritas de Taylor, muchas veces se autoconvencía de que no la había quitado porque le gustaba a Taylor, pero lo cierto era, que aún se aferraba a sus recuerdos, no era capaz de desprenderse de ella totalmente.
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Futuro Robado
Fanfic2º parte de "El loco juego del amor" Han pasado dos años desde que Madelaine y Mónica decidieron dejar atrás los miedos y confesar a todos su amor. Habían superado muchos obstáculos para estar juntas, pero ninguna de las dos pensó que el destino te...
