Capítulo 23.

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Días antes del gran premio de Bélgica…

Despertar nuevamente en mi cama, con el olor familiar a limpiador y suavizante de ropa que suele usar mi madre me tranquiliza de una manera sorprendente. No creo posible que tan solo estar en mi hogar con mi madre alrededor sería más que suficiente para cambiar mi estado se humor y tranquilizar los miles de pensamientos horribles que aunque no quisiera, no podía evitar pasar por mi jodida cabeza.

Puedo ver por la ventana de mi cuarto que es tarde ya, apenas llegué este mañana lo primero que hice fue abrazar a mi madre y quedarme dormida en sus brazos. No sabía lo cansada que estaba hasta que toqué mi cómodo colchón y fue entonces que todo el peso de las últimas semanas se hizo presente y yo solo me rendí ante la necesidad de descansar y dejar de pensar por un largo rato.

Ahora más tranquila sé lo que tengo que hacer, primero tengo que tranquilizar a mi madre porque ella no es una mujer tonta y sabe que algo me pasa, se supone que yo volvería en un par de días más y que yo esté aquí ahora no se le pasa por alto. Después de eso tendré un largo viaje a Alemania donde me encontraré con Gina porque creo que estoy lista para hablar por última vez y dejarla ir.

Por ahora, nunca se sabe cuando se volverá a necesitar de su ayuda.

No es raro no encontrar a mi madre a mi lado cuando despierto y me hago una idea de donde está porque el olor a comida recién cocinada llega hasta mi habitación y solo eso basta para que mi estómago ruja a la par con mi boca que empieza a salivar saboreando lo que me espera abajo.

No sin antes darme una ducha, bajo para encontrar a mi madre sirviendo dos grandes platos repletos de comida y sonrío de satisfacción, extrañaba mucho estos días con ella, solo las dos mientras disfrutamos de la rica comida que ella suele hacer mientras hablamos de cosas con y sin sentido.

-Hola.-digo con voz aún somnolienta mientras tomo asiento en la silla que está frente a ella.- Esto se ve delicioso.

-Lo hice especialmente para ti.-dice y yo le dedico un puchero lleno de ternura mientras agradezco mentalmente porque me tocó la mejor madre de la historia. Siempre dispuesta a hacer algo por mi aún así no sepa que es lo que realmente me pasa aunque se de una idea, porque ella es como una súper mamá, siempre sabe cuando me pasa algo como ahora.

-Eres la mejor.-es lo que digo para después comenzar a comer en silencio, ella no pregunta nada pero sé que está ansiosa por que le diga algo porque las miradas que me regala de vez en cuando me lo dejan más que claro.

-Y… ¿cómo fue todo después de que me regresara a Londres?.-pregunta casualmente, o eso es lo que quiere hacerme creer porque es muy obvio que casualidad no es. Cuando después de que dejara España intercambie algunos mensajes con ella contándole sobre mi día, todo esto tiene un objetivo y es saber que está pasando conmigo.

-Bien.-dijo simple acompañado de un encogimiento de hombros que la hace rodar los ojos con frustración y yo río por lo bajo. Solo la estoy molestando un poco, no me molesta para nada decirle porque de igual manera lo iba a hacer pero es gracioso ver el rostro que pone cuando no consigue lo que quiere.

-Los padres de Carlos son maravillosos, más Reyes que es una mujer encantadora, nada que ver con su hijo.- dice pero puedo notar la mentira en las últimas palabras, está jugando sucio la señora.

-Si lo son…-hago una pequeña pausa para tomar un poco de agua.- Creí que el resentimiento por Carlos había desaparecido después de que le dijeras cuando era mi cumpleaños, un dato que encarecidamente te pedí no compartieras con nadie, madre.

-Todo es parte del proceso.-dice sin más dejándome un poco confundida pero no dice nada más ella es muy rara.

De tal palo tal astilla.

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⏰ Última actualización: Feb 22, 2023 ⏰

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