Cuando la puerta fue cerrada, Seokjin dejó escapar el suspiro que había estado reteniendo. Su mirada se deslizó por el cuerpo sudado del chico que ahora mismo se encontraba sirviéndose algo de cereal en un plato, sentado inocentemente como si su simple existencia, así de desordenado, no estuviera afectando a su novio.
Kim estaba practicamente devorando con la mirada a ese joven, y es que era inevitable: su mono sin amarrar, dejando ver la liga del bóxer; su camisa marcada en sudor, tan pegada a su cuerpo que sus músculos resaltaban tentadoramente, siendo sus pectorales bien formados los que más resaltaban; y su cabello en una cola desordenada, cayendo algunos mechones sobre su cuello empapado y su rostro tan etéreo.
— Siento que vas a lanzarte sobre mí —le dijo Jeon, mientras se llevaba una cucharada a la boca y masticaba gustoso—. Incluso Yoongi lo notó.
— Mmh —contestó roboticamente el castaño, centrando su mirada en aquellos músculos tan bien formados.
— Ni siquiera escuchas lo que digo, ¡deja de mirarme las tetas! —el menor se quejó, dejando escapar una risa. Las mejillas de su novio se colorearon exageradamente y desvió la mirada a algún punto en la cocina, evitando los ojos burlones de su amado.
Jeon se levantó de su lugar y caminó de manera peligrosa hasta Seokjin, quien evitaba mirarlo a la cara —o a los pectorales—. Tomó asiento frente a él en el sofá y movió sus piernas, para sentarse bien cerca de él, con una sonrisa simplemente encantadora.
Para ser sinceros, todo en Jungkook era encantador, siendo en demasía cautivador. Su sonrisa era atrayente, tan suave y tierna, pero notándose provocativa con aquel aro metálico que le decoraba el belfo en la parte derecha. Sus tatuajes tan oscuros y a la vez coloreados, tan llenos de vida y dibujos sumamente hermosos, haciéndolo ver rebelde y díscolo. Su cuerpo era fornido, masculino y duro, mientras que su rostro suave, atractivo y delicado; un contraste sensual y llamativo, único. Y su voz, sus palabras siendo casi sugerentes hacia Seokjin en estas situaciones, su voz siendo ronca y profundo, haciendo vibrar algo dentro de Kim que ni él mismo controlaba. Jungkook era sencillamente atrayente en todo ámbito para el castaño.
El menor se acercó cautelosamente hasta estampar sus labios en los ajenos, llevando sus manos a las mejillas ajenas, las cuales acarició con ternura mientras profundizaba el beso. Su lengua se deslizaba atrevido en la cavidad ajena y chupaba con satisfacción el labio inferior de su enamorado.
Sintió como Kim le correspondía el beso de manera brusca, tratando de comenzar una guerra entre sus lenguas, luchando por el control. El castaño puso sus manos en los hombros ajenos y las bajó con suavidad, deslizando con tanta calma que Jungkook comenzó a desesperarse.
Jeon se separó con sus labios rojizos y mordisqueados, disfrutando aquella sensación, y miró a su novio; estaba colorado, conmocionado, con sus ojos brillantes abiertos como dos curiosas estrellas y sus labios más hinchados de lo común.
— Puedes mirar todo lo que quieras, cariño —lo invitó Jeon, quitándose la camisa en un segundo. Por una fracción de segundo, al mayor se le salió el alma del cuerpo y sintió que subía con lentitud al cielo, al paraíso mismo.
Como si de una obra de arte se tratara, delineó cada uno de los marcados músculos ajenos que brillaban en sudor sensualmente. Los disfrutó con la mirada como si jamás los hubiera visto, a pesar de que lo viera todos los días desde hace dos años.
— ¿Solo mirar? —jugó Seokjin con una suave risa, relamiendo sus belfos que se encontraban carmesí. Jeon tomó sus manos y las estiró hasta colocarlas sobre sus pectorales.
Kim Seokjin podría asegurar que estaba en el cielo mismo.
Jungkook rió ante la reacción de su novio, con sus pupilas dilatadas y sus ojos bien abiertos, como si fuera la primera vez que hace aquello, siempre amándolo y mirándolo como si se enamorara por primera vez
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sunflower love | namgi
FanficSiete centímetros de diferencia parecen poco. Pero para Yoongi marcan la gran diferencia, ya que le prohíben besar a Namjoon. Los labios de Namjoon llegan a la altura de su frente, ¡y Min no quiere besitos en la frente! 𝗔𝗰𝗹𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 ♡ ─...
