—Harry —Eileen llega a mi lado con sus mejillas sonrojadas y mojadas por lágrimas, me alarmo.
—Galletita, ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras? — me acerco, tomo su rostro entre mis manos y la miro fijamente, ella suelta un sollozo que me rompe el corazón—. Dime algo, me estás asustando, ¿qué te sucedió?
—Es Niash, él tiene algo Harry, Niash no está bien —Vuelve a sollozar asustada, enseguida corro a su casa para ver qué sucede, a mala hora sus padres decidieron ir a visitar a su tía y la dejaron sola.
Entro en su casa corriendo, busco al perro blanco encontrándolo en su colchoncito junto a un mueble, está acostado y respirando muy mal. Me acerco a él rápidamente, me alarmo todavía más cuando se queja en el momento que trato de tomarlo en mis manos.
—Llama a Gareth para que nos lleve a casa de Julián en su auto —Le ordeno a Eileen que no pierde el tiempo y sale corriendo.
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—Solo comió algo que le hizo daño, no se preocupen, estará bien —Todos suspiramos aliviados cuando el veterinario nos informa, entregándome una hoja de papel con lo que se le debe dar al cachorro que nos puso el corazón en la boca.
En cuanto salimos de la casa del doctor, Eileen me abraza sollozando, todavía asustada, mi hermano decide no bromear al respecto y dejarnos un momento por lo que camina hasta su auto con Niash en sus brazos. Yo envuelvo a la chica llorosa entre mis brazos, me encargo de consolarla y acariciar su cabello.
—Tuve mucho miedo —Admite tratando de respirar más despacio y detener su llanto.
—Yo también, pero no hay que preocuparse, Galletita, Niash está bien, nuestro pequeño travieso volverá a ser revoltoso —Me separo un poco para mirarla, tiene sus ojos hinchados, la nariz y mejillas sonrojadas, limpio sus cachetes liberándola de las lágrimas y la pellizco en forma de broma—. No te preocupes, se mejorará.
—Gracias—Susurra y cuando me sonríe se ve hermosa, con lágrimas aun mojando sus mejillas y los ojos rojos, se ve tan hermosa.
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Vacío
RomantikHarry y Eileen se conocieron cuando tenían cuatro años y como todos los niños, jugaron y se hicieron amigos, pero también crecieron. Él, el líder del equipo de baloncesto con un ego por las nubes y ella, la más inteligente en la preparatoria. Él, co...
