| C.D |

7.7K 171 14
                                        

Advertencia:

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Advertencia:

═════════════════════════

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

═════════════════════════

《Baño de Prefectos》

═════════════════════════

— Entra querida, no seas tímida —Cedric arrulló desde la enorme bañera del cuarto de baño de los prefectos, el contorno de él ligeramente borroso debido al vapor que se desprendía del agua en la que estaba cómodamente sentado. Aspen roía el interior de su mejilla con ansiedad, aferrándose a la toalla que envolvía su pequeño cuerpo.

— ¿Te importaría mirar hacia otro lado, por favor? —le preguntó tímidamente, sintiéndose de repente cohibida por mostrar su figura desnuda al chico, lo que hizo que éste soltara una risita en forma de resoplido.

— La verdad es que sí me importa, ahora date prisa, no tengo todo el día —mantuvo su mirada clavada en ella para hacer una declaración, desafiándola.

Aspen tragó saliva con dureza al oír sus palabras y luego soltó de mala gana el único trozo de tela que la cubría, dejando que cayera al suelo de baldosas con un ruido sordo. Miró a Cedric, con la mirada clavada en sus turgentes pechos, y pudo ver cómo se movía en el agua, su afilada mandíbula parecía aún más prominente por la forma en que la apretaba.

La chica se metió rápidamente en el agua humeante, tratando de ocultar su cuerpo de los ojos hambrientos de él entre las burbujas que permanecían en la superficie, no estaba segura de si debía o no sentarse a su lado, así que se quedó de pie, metiendo y sacando torpemente la mano del agua, haciendo girar los dedos entre las sedosas burbujas, evitando su mirada.

— Me encanta tu aspecto en este momento —musitó Cedric, sentándose de modo que el agua apenas le llegaba al bajo vientre y se acercó a la chica; sus rodillas se doblaron bajo el agua, de modo que las burbujas la cubrían hasta la brillante clavícula.

El Hufflepuff enganchó repentinamente sus manos bajo las axilas de ella y la levantó y sacó del agua, haciendo que ella rodeara instintivamente su torso desnudo con un chillido de sorpresa.
Él vio cómo la espuma se disolvía lentamente y se deslizaba por su cuerpo, exponiéndola de nuevo a él— Pero ahora no hay razón para ser tímida conmigo, muñeca —pasó sus labios por su arco de cupido mientras hablaba— deja que daddy admire su posesión más preciada, ¿vale? —

Harry Potter [One Shot]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora